"La principal respuesta del sector pasa por reforzar la anticipación y adoptar una visión más estratégica de la logística"
Entrevista a Cristina Jialing, International Manager Beauty Cluster
Periodista especializada en seguridad, farmacia, energía e industria de la pintura. · Interempresas Media
05/05/2026
Cristina Jialing, International Manager Beauty Cluster.
¿Cómo está afectando el actual contexto geopolítico en Oriente Medio a la operativa logística de las empresas de cosmética y perfumería con actividad internacional?
El actual contexto geopolítico en Oriente Medio está introduciendo un nivel adicional de incertidumbre en la operativa logística internacional, tanto en transporte marítimo como aéreo. En un sector como el beauty, especialmente expuesto al comercio exterior y a la dependencia de materias primas, ingredientes, envases, componentes y producto terminado, cualquier alteración en corredores estratégicos tiene un efecto directo sobre la planificación, los costes y los tiempos de entrega.
Además, ya no hablamos solo de una dificultad puntual, sino de un cambio de entorno. La geopolítica, la continuidad del negocio y la vulnerabilidad de las cadenas de suministro están cada vez más presentes en la agenda empresarial, también en foros impulsados por entidades como Foment del Treball.
¿Qué cambios se están produciendo en las rutas comerciales entre Asia y Europa, y cómo están influyendo en la planificación logística del sector?
Estamos viendo una gran volatilidad en las rutas entre Asia y Europa. La disrupción en el mar Rojo y el canal de Suez ha obligado a rediseñar trayectos, desviar tráfico y operar con mucha más cautela. UNCTAD documentó que, a mediados de 2024, el tonelaje que cruzaba el golfo de Adén cayó un 76% y el del canal de Suez un 70%, mientras que las llegadas por el cabo de Buena Esperanza aumentaron un 89%. Ese cambio elevó la demanda global de tonelada-milla un 3% y la demanda de buques portacontenedores un 12%.
En la práctica, esto obliga a las empresas del sector a planificar con más margen, revisar frecuentemente sus ventanas de aprovisionamiento y distribución y reservar espacio con mayor anticipación. La logística deja de ser una función lineal y pasa a gestionarse en un entorno mucho más dinámico y menos previsible. Además, a comienzos de 2026 Drewry seguía señalando que los tránsitos por Suez continuaban por debajo de los niveles normales previos a la crisis, lo que confirma que la normalización todavía es parcial.
“El actual contexto geopolítico en Oriente Medio está introduciendo un nivel adicional de incertidumbre en la operativa logística internacional, tanto en transporte marítimo como aéreo”, explica Cristina Jialing.
El desvío de rutas marítimas y el aumento de los tiempos de tránsito están generando tensiones en la cadena de suministro. ¿Cómo se reflejan estos factores en los plazos de entrega y en la disponibilidad de producto?
La consecuencia más visible es el alargamiento de los plazos de entrega y una menor estabilidad en la disponibilidad de producto. Cuando una ruta marítima se prolonga, el impacto no se limita al tránsito: también afecta a transbordos, rotación de equipos, congestión portuaria y reposición.
En una industria como la beauty, que trabaja con calendarios de lanzamiento ajustados, reposiciones rápidas y compromisos de servicio exigentes, estas tensiones pueden traducirse en retrasos en lanzamientos, menor agilidad ante picos de demanda y episodios puntuales de falta de stock. UNCTAD también ha advertido de que estas disrupciones en corredores clave están reconfigurando redes marítimas enteras y presionando la fiabilidad de las cadenas de suministro globales.
¿Cómo están evolucionando los costes logísticos en este contexto de incertidumbre, y qué impacto están teniendo en la actividad de las empresas?
Los costes logísticos están evolucionando al alza y con una sensibilidad muy alta a cualquier cambio geopolítico. Las rutas más largas implican más consumo de combustible, más costes operativos y más presión sobre la capacidad disponible. UNCTAD señaló que, a mediados de 2024, el Shanghai Containerized Freight Index había más que duplicado su nivel de finales de 2023, precisamente por el impacto de estas alteraciones en las rutas marítimas.
A esto se añade la variable energética. El Banco Mundial prevé en su informe de abril de 2026 que el Brent promedie 86 dólares por barril en 2026, en un escenario en el que los riesgos de interrupciones vinculadas a Oriente Medio siguen siendo relevantes.
Para las empresas del sector, esto significa más presión sobre márgenes, más dificultad para presupuestar con precisión y una menor previsibilidad financiera y operativa. El problema no es solo que suban los costes, sino que resulta mucho más difícil anticiparlos.
¿Qué medidas están adoptando las compañías del sector para asegurar la continuidad del suministro en este escenario?
La principal respuesta del sector pasa por reforzar la anticipación y adoptar una visión más estratégica de la logística. Entre las medidas más habituales destacan la reserva de espacios con mayor previsión, la revisión de partners logísticos, la diversificación de rutas y proveedores y la búsqueda de alternativas para reducir la dependencia de corredores especialmente vulnerables.
También se está reforzando la coordinación entre compras, aprovisionamiento, producción y distribución, así como la revisión de riesgos en toda la cadena. En este contexto, la resiliencia ya no depende solo de mover mercancía, sino de asegurar continuidad, visibilidad y capacidad de reacción ante cambios bruscos del entorno. Esta necesidad de diversificación y resiliencia también está en línea con las recomendaciones de UNCTAD sobre cadenas de suministro e infraestructuras críticas.
¿Están cambiando las empresas su forma de transportar y abastecerse para depender menos de una sola vía o proveedor?
Sí, claramente. Este escenario está acelerando una tendencia que ya venía ganando peso: la diversificación logística y de aprovisionamiento. Las empresas buscan reducir la dependencia de una sola ruta, un único operador o un origen excesivamente concentrado, porque han comprobado que cualquier punto crítico puede comprometer toda la operativa.
Además, no solo está bajo presión el transporte marítimo. IATA informó el 29 de abril de 2026 de que la demanda global de carga aérea cayó un 4,8% interanual en marzo, en gran parte por las graves disrupciones en grandes hubs del Golfo asociadas a la guerra en Oriente Medio. En esa misma actualización, la asociación señalaba que Oriente Medio registró una contracción del 54,3% interanual en carga aérea.
Esto refuerza la idea de que no basta con cambiar de modo de transporte: hay que construir cadenas más flexibles, con más alternativas y más capacidad de adaptación.
Más allá de la situación actual, ¿cree que estos cambios tendrán un efecto duradero en la gestión de la cadena de suministro del sector beauty en Europa?
Sí, creemos que tendrán un efecto duradero. Aunque algunas rutas puedan recuperar parte de su normalidad, la experiencia reciente está consolidando una gestión mucho más preventiva, diversificada y orientada a la resiliencia. La logística ya no se evaluará solo en términos de coste y rapidez, sino también de seguridad, visibilidad, continuidad y capacidad de respuesta. En Europa, esto probablemente se traducirá en estructuras de abastecimiento más robustas, mayores niveles de inventario estratégico en determinadas categorías y una relación cada vez más estrecha entre logística, compras y estrategia comercial. Tanto UNCTAD como distintos foros empresariales europeos están apuntando en esa dirección: la cadena de suministro ha pasado al centro de la toma de decisiones.
Para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría trasladar desde Beauty Cluster a las empresas asociadas ante este escenario logístico?
Desde Beauty Cluster, el mensaje es de prudencia, anticipación y colaboración. Estamos ante un entorno cambiante en el que la información, la planificación y la capacidad de adaptación son más importantes que nunca.
La recomendación es clara: revisar dependencias, reforzar la visibilidad sobre la cadena, trabajar con distintos escenarios y mantener una comunicación fluida con operadores logísticos y proveedores. En un sector tan internacionalizado como el beauty, proteger el suministro, asegurar la continuidad y mantener la capacidad de respuesta será cada vez más decisivo para preservar la competitividad.
"Este escenario está acelerando una tendencia que ya venía ganando peso: la diversificación logística y de aprovisionamiento"
"Estamos ante un entorno cambiante en el que la información, la planificación y la capacidad de adaptación son más importantes que nunca"



