La naturaleza, infraestructura urbana esencial
El Foro de las Ciudades de Ifema Madrid reunió a seis especialistas el 2 de marzo en un Laboratorio online celebrado en Madrid para analizar cómo la integración de la naturaleza en las ciudades puede reforzar la resiliencia urbana, mejorar la calidad de vida y favorecer el bienestar de la población mediante estrategias de renaturalización, planificación estratégica y colaboración público-privada.
El Foro de las Ciudades de Ifema Madrid celebró un nuevo Laboratorio online bajo el título ‘Naturaleza urbana: territorios adaptativos y saludables’. En el encuentro participaron seis expertos que intercambiaron ideas y experiencia sobre los principales retos y oportunidades derivados de los procesos de integración de la naturaleza en las urbes como solución para reforzar la resiliencia, mejorar la calidad de vida y promover el bienestar de la población.
Los participantes coincidieron en que la presencia de la naturaleza en las ciudades dejó de ser considerada un elemento meramente decorativo u ornamental. La sociedad es cada vez más consciente de que la infraestructura verde resulta imprescindible para mejorar la salud física y mental de la población, reforzar la cohesión social y garantizar servicios ecosistémicos fundamentales, como la regulación térmica; la gestión sostenible del agua; la mejora de la calidad del aire; la conservación de la biodiversidad; o la adaptación frente a los impactos del cambio climático.
Durante el debate también se subrayó la importancia de comunicar de forma clara, rigurosa y continuada a la población los beneficios que aporta la renaturalización del espacio urbano. Los expertos señalaron que una información adecuada favorece la implicación ciudadana, reduce resistencias ante determinadas actuaciones —como los cambios en la gestión y mantenimiento del arbolado o de los espacios verdes— y contribuye a consolidar una cultura urbana que valore la infraestructura verde y sus beneficios.
Asimismo, varias intervenciones incidieron en la necesidad de contar con una adecuada dotación presupuestaria que reconozca la complejidad real de la infraestructura verde. Los participantes señalaron que este tipo de actuaciones exige planificar debidamente las inversiones, dotar a los proyectos de recursos estables y trabajar con equipos formados por perfiles multidisciplinares.
En este contexto, la colaboración público-privada se identificó como una de las vías más efectivas para impulsar actuaciones eficaces y sostenibles. Los intervinientes coincidieron mayoritariamente en que las soluciones basadas en la naturaleza tienden a reducir costes a medio y largo plazo cuando se desarrollan dentro de una estrategia bien definida.
La infraestructura verde como eje de planificación urbana
En la primera parte del laboratorio, los participantes realizaron un diagnóstico compartido sobre los principales retos y demandas urbanas relacionados con la implementación y mejora de los espacios naturales. Como punto de partida, se destacó que el concepto de infraestructura verde sustituyó progresivamente a expresiones tradicionales como “espacios verdes” o “parques y jardines”, con el objetivo de subrayar que la presencia de la naturaleza en la ciudad debe entenderse como una infraestructura esencial.
La vocal de la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos (AEPJP), Paula Artime, afirmó que “a la naturaleza urbana hay que darle el rango de infraestructura verde urbana y ponerla al mismo nivel que al resto de infraestructuras que existen en la ciudad, ya que va a ser un elemento fundamental para la adaptación al cambio climático”.
El presidente de la Asociación Española de Paisajistas (AEP), Iñaki Viñuela, reivindicó el papel de los paisajistas en los procesos de transformación urbana. Señaló que “todas las ciudades sienten ahora la necesidad de renaturalizarse, y esto ocurre precisamente porque nos hemos desnaturalizado. La clave en estos momentos es no cometer los errores del pasado y cambiar la visión sobre estos proyectos de renaturalización, donde los paisajistas deben tener un papel más importante”.
Por su parte, el representante de la Asociación de Empresas de Gestión de Infraestructura Verde (Aseja), Ignacio Sáenz, subrayó el creciente interés social por estos espacios. Según explicó, “vivimos un momento en el que ya existe una demanda real de la ciudadanía, que quiere vivir en entornos urbanos que cuenten con una mayor presencia de la naturaleza. Ya no es una naturaleza decorativa u ornamental, sino que es una parte esencial para la calidad de vida de las personas”.
El representante de la Asociación Española de Arboricultura (AEA) y responsable de arbolado del Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián, Juan María Odriozola, defendió el papel estratégico del arbolado urbano. Indicó que “el árbol es la principal palanca de transformación urbana y climática. El problema es que todavía existe una falta de conocimiento sobre su verdadera importancia en muchos planes y proyectos, que necesitan contar con buenos equipos, además de disponer de herramientas adecuadas y presupuestos suficientes. También es muy importante generar estrategias de comunicación que pongan en valor tanto la figura del árbol”.
La jefa de Renaturalización Urbana del Área de Ciudades de la Fundación Biodiversidad, Nuria Preciado, explicó el alcance de los programas de financiación en marcha. Señaló que “tenemos 73 proyectos en marcha, dotados con 194 millones de euros dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Ahora hemos lanzado otra nueva convocatoria con casi 40 millones de euros de los fondos FEDER. Buscamos que los proyectos tengan el máximo impacto posible en los territorios. Para ello no basta con implementar una acción concreta, sino garantizar que esa acción se hace dentro de un marco de planificación estratégica”.
El director del Máster en Jardines Históricos y Servicios Ecosistémicos de la Infraestructura Verde de la Universidad Politécnica de Madrid y coordinador del Jurado del Premio Árbol del Foro de las Ciudades de Madrid, Gabriel Dorado, puso el foco en la necesidad de estrategias municipales claras. En este sentido afirmó que “es importante que se definan las estrategias de renaturalización a nivel municipal para llegar a buenos resultados a la hora no solo de implantar la infraestructura verde, sino también para mantenerla, de modo que sea capaz de dar a la ciudadanía todos los servicios ecosistémicos que se pretenden, y que derivan en bienestar y salud para los ciudadanos”.
Experiencias urbanas y proyectos de renaturalización
La segunda parte del laboratorio se centró en la exposición de casos de éxito de ciudades que impulsan proyectos de infraestructuras verdes y soluciones basadas en la naturaleza.
Paula Artime destacó el “Jardín del Recuerdo” de Málaga, una necrópolis renaturalizada que integra espacios ajardinados en el cementerio municipal, así como el proyecto “Del Cloro a la Biodiversidad”, desarrollado por el Real Jardín Botánico de Córdoba y orientado a naturalizar fuentes y estanques urbanos.
Iñaki Viñuela señaló la estrategia impulsada por el Ayuntamiento de Castellón, que incluye la creación de oasis climáticos en centros educativos; la renaturalización de láminas de agua; la implantación de cubiertas verdes; y la transformación de rotondas y espacios residuales en pequeños nodos de sostenibilidad. También mencionó el caso de Rivas Vaciamadrid y su proyecto de transformación de un antiguo olivar residual en un “olivar vivo” mediante la regeneración del suelo, la incorporación de especies arbustivas y la creación de un ecosistema más diverso.
Ignacio Sáenz mencionó el futuro Parque Ventas de Madrid como ejemplo de infraestructura verde de conexión. La actuación consistirá en una plataforma ajardinada de cerca de 16.000 metros cuadrados sobre la M-30 que conectará la infraestructura verde de los distritos de Salamanca y Ciudad Lineal.
Juan María Odriozola presentó el plan de Burdeos para plantar un millón de árboles entre 2020 y 2030, con una inversión aproximada de 35 millones de euros y una estrategia que incluye la selección de especies adaptadas al cambio climático. También expuso la experiencia de Donostia-San Sebastián en la vegetalización de alcorques, que pasó de una gestión basada en herbicidas a un modelo orientado a la biodiversidad urbana.
Nuria Preciado señaló los ejemplos de Pamplona y Reus en la implantación de sistemas de drenaje urbano sostenible (SUDS) y planes integrados de infraestructura verde y azul destinados a mitigar inundaciones, mejorar la calidad del agua y generar nuevos ecosistemas urbanos. También destacó los casos de Santander en la gestión de especies exóticas invasoras mediante brigadas específicas y colaboración con entidades sociales, y de Granollers, primera ciudad en completar un proyecto de renaturalización financiado en el marco de la convocatoria de la Fundación Biodiversidad y centrado en la recuperación del entorno del río Congost.
Gabriel Dorado incidió en la importancia de gestionar el suelo urbano como un ecosistema vivo y de establecer redes interconectadas de parques, jardines, cubiertas y corredores ecológicos que permitan la movilidad de especies, reduzcan la fragmentación de la infraestructura verde y refuercen la biodiversidad urbana. En este contexto mencionó actuaciones desarrolladas en ciudades como Huesca, Barcelona, Soria y Salamanca.
El Foro de las Ciudades de Madrid
El Foro de las Ciudades de Madrid se celebrará del 11 al 13 de junio de 2026 de forma simultánea con las ferias Tecma, SRR, SocioCare y Global Mobilty Call. El programa impulsado por Ifema Madrid permitirá a las administraciones públicas conocer y analizar soluciones innovadoras en movilidad y urbanismo, dos ámbitos clave para el desarrollo y la calidad de vida en las ciudades.













