La Junta de Castilla y León instalará contenedores ‘antioso’ en las provincias de León y Palencia
Fuentes del Ejecutivo autonómico explican en una nota de prensa que, durante las últimas décadas, “las poblaciones cantábricas de oso pardo (Ursus arctos) han experimentado un crecimiento fruto de las diferentes acciones para su conservación llevadas a cabo por las cuatro comunidades autónomas que comparten el ámbito de distribución de esta especie en la Cordillera Cantábrica. Este aumento de los números poblacionales ha generado una mayor conflictividad entre esta especie y las poblaciones humanas”.
El ‘cubre contenedor’ se fabricará en madera tratada, con el fin de que quede integrado y dé un aspecto más acorde a la zona donde se va a instalar, que suelen ser de "alto valor ambiental".
“Fuente de alimento muy rentable”
Los restos de alimentos depositados en contenedores son “una fuente de alimento muy rentable para los osos, por diferentes motivos: siempre está disponible, independientemente de la estación del año y de las condiciones ambientales; es predecible, tanto en el espacio como en el tiempo, debido a que los contenedores se colocan rutinariamente a la misma hora y en los mismos lugares y, por último, la basura, además, está muy concentrada y pasar de un contenedor al siguiente requiere un esfuerzo mínimo y siempre se repone después de su uso”.
Bajo estas premisas —sumadas “a la capacidad del oso de adaptarse y modificar su comportamiento— se pone en marcha este proyecto, que busca influir en su comportamiento. Por las características de la especie, si los osos comen en pueblos o áreas semiurbanas y no reciben un refuerzo negativo hay muchas probabilidades de que acaben habituándose a la presencia humana o estar condicionados a esta ‘cercanía’ de alimento”.
Desde la Junta de Castilla y León se apunta que los osos son “animales adaptables” que cambian su comportamiento para aprovechar las condiciones de su entorno. Los plantígrados aprenden —por lo que ante una experiencia positiva, como es la obtención fácil de alimentos— se acaban acostumbrando, repiten ese comportamiento y pueden llegar a familiarizarse con la presencia de personas. Por el contrario, si experimentan dificultades para alimentarse de los residuos cambian esa práctica.
Por tanto, la correcta gestión y almacenamiento de residuos en zonas donde se han observado incidencias relacionadas con oso pardo puede funcionar como un primer paso hacia la disminución de la presencia de esta especie en zonas urbanas. Por medio del correcto almacenamiento de residuos urbanos, dificultando el acceso a esta fuente de alimento para los osos, la conflictividad para con esta especie puede verse reducida en gran medida, agregan desde el Ejecutivo autonómico.
Estudios previos
Esta iniciativa se basa en la información obtenido de dos estudios previos. El primero incluye un inventario de los contenedores ubicados en las localidades dentro del área de distribución de esta especie, así como un análisis del sistema de recogida de residuos y las mancomunidades o ayuntamientos que lo gestionan. El segundo se centra en el análisis espacial del riesgo de utilización de los contenedores de basura por parte de osos en Castilla y León.
Con toda esta información, “se han identificado los contenedores de mayor riesgo para equiparlos con ‘cubre contenedores anti-oso’. El ‘cubre contenedor’ se fabricará en madera tratada, con el fin de que quede integrado y dé un aspecto más acorde a la zona donde se va a instalar, zonas de alto valor ambiental”, describen las mismas fuentes. Además, en la parte frontal se instalarán dos puertas (de tablero fenólico), cada una de la cuales contará con tres bisagras. Para dificultar la búsqueda de alimentos a los osos todavía más, “por cada par de puertas habrá dos pasadores, y una trampilla abatible y con cierre por gravedad para tirar la basura para cada contenedor. El ‘cubre contenedor’ estará cerrado por la parte superior, laterales y trasera de forma rígida”. Asimismo, “se cubrirá el ‘tejado’ de los ‘cubre contenedores’ con una cobertura de tejas asfálticas para ofrecer una mayor protección frente a los agentes climáticos”.
En total, se instalarán 95 ‘cubre contenedores’ simples (para un solo contenedor) y 49 ‘cubre contenedores’ dobles (para dos contenedores) repartidos por las provincias de León y Palencia en zonas estratégicas de presencia de oso.
Esta actuación complementa al resto de líneas de trabajo que está desarrollando la Junta de Castilla y León para favorecer la coexistencia del oso con las actividades humanas, tales como el desarrollo de medidas de advertencia sobre la presencia de osos en entornos urbanos o periurbanos por agentes medioambientales; la actividad de “celadores de medio ambiente” y de la Patrulla Oso de la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León; el desarrollo del plan de captura y marcaje con emisores GPS, así como la cesión de pastores eléctricos para la protección de cuadras y huertas en el entorno de los pueblos.




