La compañía calcula sus emisiones en más de 927.000 toneladas de CO2 en 2024 como base para su Plan de Sostenibilidad
Pemsa se compromete a reducir un 40% su huella de carbono para 2030
La huella de carbono de una organización calcula las emisiones GEI derivadas de la actividad de dicha organización durante un periodo determinado de tiempo (normalmente un año).
Desde la compañía explicaron que el cálculo de dichas emisiones es el primer paso para poder establecer un plan de reducción de emisiones GEI eficaz, además de conllevar una gran cantidad de beneficios medioambientales, económicos y de posicionamiento:
- Permite tener un índice para la medición del grado de impacto de la actividad sobre el Cambio Climático. Conocer la huella de carbono de una organización es el primer paso para la toma de medidas de reducción de estas emisiones.
- Permite priorizar las oportunidades de reducción de emisiones y centrar esfuerzos de forma más eficiente en los puntos de mayor potencial de reducción.
- Es importante como mecanismo para que la empresa disponga de una imagen del impacto ambiental asociado a sus actividades.
- Demuestra una imagen de transparencia ante los clientes y proveedores.
- Mejora de la concienciación de responsabilidad en el problema del calentamiento global por parte de todo el personal.
- Mejora en las comunicaciones externas con las partes interesadas.
- Fomento en la sensibilización de las partes implicadas, especialmente proveedores y subcontratistas.
El cálculo de la huella de carbono de una organización se divide en los siguientes alcances:
Alcance 1: se corresponde con las emisiones GEI directas, es decir, las originadas por fuentes que pertenecen al negocio. Se incluyen también aquellas que, aunque no sean de su propiedad, están controladas por este. Por ejemplo, la combustión, el uso de vehículos o la fabricación de productos.
Alcance 2: está relacionado con las emisiones indirectas de GEI asociadas a la electricidad. Es decir, las causadas por la generación de electricidad con fines energéticos. Igualmente, abarca el consumo de esta por parte de fuentes no renovables, así como la escasa eficiencia de los dispositivos.
Alcance 3: son el resto de las emisiones indirectas de GEI. Se trata de aquellas fuentes que no son propiedad de la compañía ni están controladas por esta. Como ejemplos, destacan las entidades colaboradoras o los distribuidores.




