El Observatorio de la Rehabilitación Eléctrica de la Vivienda en España (Oreve) analiza el estado del parque residencial español desde una perspectiva técnica, energética y social
La rehabilitación en Europa y en España: dos enfoques distintos para un mismo reto
La visión de Oreve en el contexto europeo
El Observatorio de la Rehabilitación Eléctrica de la Vivienda en España (Oreve) analiza el estado del parque residencial español desde una perspectiva técnica, energética y social.
Tanto en el último informe Oreve 2025 como en el informe Oreve 2024, se ha permitido dimensionar los retos de la transición eléctrica en el hogar: un parque envejecido, una tasa de rehabilitación muy baja y una escasa cultura de mantenimiento preventivo.
En paralelo, el informe 2025 de la Union Internationale de la Propriété Immobilière (Uipi), elaborado a partir de más de 5.500 encuestas en 32 países, ofrece una panorámica europea sobre cómo perciben los propietarios la rehabilitación de sus viviendas.
Contrastar ambos estudios ayuda a comprender por qué Europa y España se mueven a ritmos distintos y qué factores explican la falta de profundidad en las actuaciones.
La gran diversidad del parque residencial europeo
La Uipi distingue cuatro grandes tipos de propietarios, lo que permite identificar dinámicas muy distintas dentro del mismo parque edificado:
- 'Owner-occupiers' (propietarios-ocupantes): representan el 67% del total y viven en su propia vivienda.
- 'Landlords' (arrendadores): suponen el 26% y destinan sus inmuebles al alquiler.
- 'Single-family dwelling owners' (propietarios de viviendas unifamiliares): son el 56%, con mayor autonomía y capacidad de decisión.
- 'Owners in multi-apartment buildings' (propietarios en edificios plurifamiliares): un 41%, que dependen de la coordinación con comunidades vecinales para ejecutar obras.
La encuesta revela que los propietarios de viviendas unifamiliares y los 'owner-occupiers' son los que más han rehabilitado o planean hacerlo (69%), mientras que en los edificios plurifamiliares las actuaciones son más lentas y complejas debido a la toma de decisiones compartida.
El panorama es muy similar al español: según el Informe Oreve 2025, la fragmentación de la propiedad en comunidades de vecinos es uno de los principales cuellos de botella para impulsar la rehabilitación eléctrica y energética.
La proactividad europea frente a la reactividad española
En el ámbito europeo, la rehabilitación se concibe como una decisión proactiva, planificada y asociada a la mejora del bienestar.
El 78% de los propietarios europeos considera que mejorar la eficiencia energética de su vivienda es beneficioso, y sus principales motivaciones son mantener el inmueble (62%), mejorar el confort (54%) y reducir los gastos energéticos (46%).
Es un enfoque orientado a la anticipación y el valor patrimonial: se actúa antes de que aparezca el problema.
En cambio, el informe Oreve 2024 describe una actitud reactiva en España: "Las reformas suelen acometerse ante la urgencia y no como parte de un plan preventivo. El miedo al deterioro o a sanciones pesa más que la búsqueda del confort o la eficiencia".
Rehabilitaciones superficiales: causas económicas, técnicas y culturales
Pese a esa diferencia de enfoque, ambos estudios coinciden en que la mayoría de las rehabilitaciones son superficiales.
En Europa, solo el trece por ciento de las intervenciones pueden considerarse rehabilitaciones profundas, centradas más allá de la envolvente o el aislamiento térmico.
En España, el Informe Oreve 2025 muestra que la gran mayoría de las reformas se concentran en un objetivo más estético, dejando los objetivos de descarbonización en segundo lugar.
Esta superficialidad tiene múltiples causas compartidas:
- Falta de incentivos reales: muchos propietarios no perciben beneficios tangibles y consideran que “no vale la pena” invertir.
- Ayudas limitadas y de difícil acceso: las subvenciones solo cubren una parte del coste y su tramitación es compleja.
- Falta de orientación técnica: la Uipi subraya que el 45 % de los propietarios no recibe asesoramiento especializado, lo que reduce la confianza para abordar proyectos integrales.
- Coste económico elevado: Oreve calcula que una rehabilitación completa ronda los 75.000 euros por vivienda, una cifra fuera del alcance de la mayoría sin apoyo financiero.
El resultado es un círculo vicioso: sin información, sin acompañamiento y sin incentivos adecuados, la rehabilitación se reduce a actuaciones menores que no alcanzan el impacto energético ni económico esperado.






