Materiales de calidad, iluminación y distribución: las claves para que una vivienda no pase de 'moda'
La exposición continua a los estímulos visuales de las redes sociales influye cada vez más en las decisiones relacionadas con el diseño de interiores. Ante esta realidad, la interiorista Natalia Zubizarreta plantea una cuestión: por qué algunas viviendas envejecen prematuramente mientras otras mantienen su vigencia durante décadas.
Según explica, cuando una vivienda está llena de decisiones tomadas únicamente porque estaban de moda, lo normal es que con el paso de los años empiece a sentirse desactualizada. En cambio, cuando las decisiones responden a cómo viven sus propietarios, envejecen mucho mejor. En su opinión, las tendencias pueden incorporarse en pequeños detalles, como textiles, lámparas o accesorios, mientras que la base de la casa merece ser más serena y atemporal.
Zubizarreta afirma que las viviendas que mejor soportan el paso del tiempo suelen compartir materiales nobles, buena luz, una distribución pensada y una paleta serena sobre la que resulta fácil evolucionar con el paso de los años. Asimismo, considera que la identidad de una vivienda se construye combinando piezas nuevas con otras heredadas o únicas, así como con libros, fotografías, objetos de viajes, obras de arte o muebles que forman parte de la historia de quienes viven en ella.
Como ejemplo, la interiorista recuerda un proyecto de reforma de una vivienda familiar cuyos propietarios querían sustituir el suelo, las puertas, las carpinterías y los muebles porque consideraban que la casa se había quedado antigua. Tras analizar el espacio, se conservó el suelo de madera, se restauró parte de la carpintería original y se diseñó una nueva distribución más abierta y luminosa. Posteriormente se incorporaron materiales naturales, iluminación cálida, mobiliario contemporáneo y una paleta neutra. Según señala, el resultado fue una vivienda actual sin perder su historia.
Para construir una base que permita que una vivienda no pase de moda, la interiorista identifica tres elementos esenciales en los que considera que se debe invertir: una buena iluminación, mediante la planificación de distintos puntos de luz y el aprovechamiento de la luz natural; materiales de calidad, como un suelo de madera, una piedra natural, una encimera resistente o unas carpinterías bien hechas; y un mobiliario principal cómodo y bien elegido, especialmente en piezas como el sofá, la mesa del comedor o la cama, dejando los cambios para elementos como cojines, alfombras o cuadros.





















