Del plano al hogar: un proyecto de interiorismo integral
Punto y Seguido Estudio firma el interiorismo de una vivienda de obra nueva en Zaragoza concebida desde la fase inicial del proyecto. La implicación del estudio desde que el edificio era solo un plano ha permitido intervenir en la distribución, la iluminación, los acabados y la decoración para crear un hogar luminoso, funcional y atemporal.
El estudio Punto y Seguido se incorporó a este proyecto de obra nueva en Zaragoza cuando el edificio aún solo existía sobre el papel. Esa implicación desde las primeras fases marcó el desarrollo de todo el proceso y resultó decisiva para definir el interior de la vivienda. “Acompañar a nuestros clientes desde el primer momento nos permitió intervenir en decisiones fundamentales para el resultado final y asesorarles más allá del interiorismo. Participamos tanto en la distribución como en las pequeñas modificaciones que la constructora permitía, optimizando la entrada de luz natural, los recorridos y la funcionalidad de cada espacio”, explica Pilar Cinca, interiorista y fundadora de Punto y Seguido.
Distribuida en dos plantas que suman 200 metros cuadrados, la vivienda organiza los espacios con una clara diferenciación entre las áreas de día y de noche. La planta baja, abierta a una amplia terraza equipada con zona de estar y comedor exterior, reúne las estancias de uso común, mientras que la planta superior, concebida como un ámbito más privado, alberga tres dormitorios y dos baños.
Intervenir desde el inicio del proyecto ofreció una ventaja poco habitual: la posibilidad de concebir la vivienda como un lienzo en blanco, sin condicionantes previos que limitaran las decisiones de diseño. Esta libertad permitió desarrollar una propuesta plenamente adaptada a las necesidades de sus propietarios y cuidar cada detalle desde el origen.
Sobre ese lienzo en blanco, el estudio desarrolló un proyecto integral de interiorismo que comenzó con un estudio detallado de la iluminación. La combinación precisa de luz general, puntual y ambiental envuelve cada estancia con naturalidad y crea atmósferas cálidas y equilibradas tanto de día como al caer la noche.
En paralelo, el estudio definió todos los acabados que darían coherencia al conjunto: pavimentos, revestimientos, carpinterías, la paleta cromática de las paredes y el diseño de los baños. Todo se resolvió a partir de una base neutra y atemporal, concebida como un telón de fondo sereno que resiste el paso del tiempo y permite que la personalidad y el día a día de una familia joven se conviertan en los verdaderos protagonistas del hogar.
En la planta baja, la cocina abierta al salón fue diseñada íntegramente por el estudio, tanto en su distribución como en el mobiliario, articulándose en torno a una península que organiza el espacio y establece una transición natural hacia la zona de estar. El conjunto está protagonizado por un verde muy suave, de matiz empolvado, que aporta una calidez serena y atemporal. Este dialoga con un papel pintado de inspiración floral que envuelve la estancia con la dosis justa de frescura, mientras que el ratán presente en los taburetes y las lámparas colgantes incorpora textura y acentúa la acogedora sensación de hogar que buscaban los propietarios.
Un salón que prescinde del televisor como centro
Los propietarios tenían una prioridad muy clara: que la televisión no condicionara la composición del salón. Para conseguirlo, la firma diseñó un mueble a medida que la oculta tras un panel corredero de laca blanca y madera. La pieza, iluminada con luz indirecta y rematada con un delicado juego de molduras, se sitúa frente a un amplio sofá en forma de 'L' y se integra con naturalidad en el conjunto.
Este diseño dialoga con las paredes, revestidas con molduras rectangulares que enmarcan los apliques de pared y aportan profundidad y ritmo a la composición sin renunciar a la sobriedad. En el comedor, el protagonismo recae en el mobiliario de madera natural, que aporta calidez y carácter al ambiente. Sobre la mesa, una lámpara suspendida en blanco con acentos en naranja y negro, diseñada expresamente para este proyecto, se convierte en el punto focal del espacio. La composición se completa con un aparador de madera de esquinas redondeadas y una pareja de cuadros que terminan de vestir el ambiente y refuerzan su personalidad.
El dormitorio principal se construye a partir de una paleta de tonos suaves y una cuidada combinación de tejidos naturales, el baño cuenta con un gran espejo fijado directamente sobre el alicatado y en los dormitorios infantiles se encuentran arrimaderos y papeles pintados diferentes.
Una terraza que prolonga la casa
La zona de día se prolonga de forma natural hacia el exterior, donde la terraza mantiene el mismo lenguaje cálido y sereno del interior. El conjunto formado por sofá y butacas, con estructura de madera y cordón trenzado, se acompaña de cojines en tonos mostaza que introducen una nota de color sobre la base neutra. Una alfombra de fibra natural y una mesa de centro de madera de teca completan este rincón concebido para el descanso, mientras que la cortina de lino que enmarca el acceso desde el salón aporta ligereza y acompaña visualmente la transición entre ambos espacios. Junto a esta zona de estar, un comedor exterior invita a prolongar las sobremesas al aire libre.
El dormitorio principal se construye a partir de una paleta de tonos suaves y una cuidada combinación de tejidos naturales. La pared del cabecero concentra el protagonismo de la estancia gracias a un papel pintado de efecto textil y a un diseño de molduras blancas. Los apliques, con base de piedra y pantalla de lino, aportan una iluminación cálida que refuerza la atmósfera acogedora del espacio.
Los dormitorios infantiles se proyectaron como espacios capaces de evolucionar con el crecimiento de sus ocupantes sin perder su esencia. Arrimaderos y papeles pintados diferentes dotan a cada habitación de una identidad propia, aunque todas comparten un mismo lenguaje cromático: una selección de tonos que, sin repetirse, dialogan entre sí y mantienen la coherencia del conjunto.
Uno de los recursos decorativos más sencillos y efectivos se encuentra en el baño. La vivienda se entregó con un gran espejo fijado directamente sobre el alicatado, por lo que el estudio decidió enmarcarlo in situ mediante la combinación de dos modelos distintos de molduras de madera. Un gesto sutil que transforma por completo la percepción de la pieza y potencia la sensación de amplitud del espacio.
Todo el proyecto de amueblamiento y decoración responde a una misma visión de conjunto. Líneas suaves, materiales naturales y textiles que invitan al tacto se combinan desde el equilibrio entre estética y funcionalidad. El resultado es una vivienda luminosa y atemporal, donde la calidez de los materiales y el cuidado por el detalle construyen un hogar equilibrado y con personalidad.
Ficha técnica
Estilismo: Sol Van Dorssen
Fotografías: Stella Rotger
Salón — Apliques: Marocha
Comedor — Lámpara de techo (diseño exclusivo para el proyecto): Marocha | Cuadros: ETC Arte
Cocina — Lámparas colgantes: Liderlamp
Dormitorio principal — Papel pintado (efecto textil): Casamance | Molduras del cabecero: Orac Decor | Apliques (base de piedra y pantalla de lino): Marocha




















