Ilmiodesign reinterpreta la esencia de los bares de los años 50 con su nuevo proyecto 'Fina Bar'
Ilmiodesign presenta 'Fina Bar', un nuevo espacio en Palma de Mallorca inspirado en la atmósfera de los bares de los años cincuenta. El proyecto combina una marcada identidad visual, protagonizada por el color y los patrones geométricos, con una propuesta que se completa con 'Clandefina', un espacio oculto concebido para ofrecer una experiencia más íntima y nocturna.
El proyecto 'Fina Bar', un local ubicado en Palma de Mallorca que nace de la voluntad de recuperar la atmósfera de los clásicos bares de los años 50.
Ilmiodesign acaba de presentar su último proyecto, ‘Fina Bar’, en Palma de Mallorca. El local nace con la vocación de recuperar la atmósfera, la vitalidad y la frescura de los clásicos bares de los años 50 mediante una propuesta que apuesta por la autenticidad y se aleja de estéticas excesivamente construidas o artificialmente sofisticadas, dando lugar a un espacio cercano y lleno de vida.
Fina Bar: tradición y diseño en clave contemporánea
El triunfo del color y el patrón
El hilo conductor del proyecto a nivel cromático es un rojo vibrante presente en techos, perfilerías, luminarias y mobiliario. Este color aporta un aire retro que caracteriza el espacio desde el primer momento. La intervención se apoya en un pavimento que adquiere un especial protagonismo visual, un azulejo de 20x20 cm diseñado por el estudio. Con un patrón geométrico en tonos tierra, teja y crudo, este despiece cerámico recorre el espacio y contribuye a unificar los distintos ambientes, reforzando la estética de mediados del siglo pasado.
La barra como corazón del espacio
La barra se convierte en el elemento dominante y el epicentro social del local. Su frente está revestido en madera enlistonada y rematado por una estructura perimetral roja con detalles en acero mate y espejos envejecidos que exhiben la botillería.
El contraste llega de la mano de los taburetes tapizados en azul cobalto. El mobiliario y la decoración refuerzan la identidad de ‘bar de toda la vida’, con sillas de madera roja y asientos de cuerda trenzada, bancadas con rayas rojas y blancas, mesas de aspecto marmóreo y manteles de papel con ilustraciones a trazo.
El Patio: un oasis mallorquín
El proyecto se extiende al exterior a través de un patio interior presidido por un olivo centenario. A su alrededor se dispone una mesa-barra perimetral revestida íntegramente en azulejo rojizo, que se convierte en el elemento central de la terraza. El espacio se completa con taburetes de estructura ligera, vegetación y guirnaldas de luces.
Según el estudio, el proyecto busca recuperar la atmósfera, la vitalidad y la frescura de los bares de los años cincuenta mediante una propuesta en la que el color, las texturas y los distintos elementos de diseño articulan la identidad del proyecto.
CLANDEFINA: El reverso nocturno y clandestino
Como contrapunto al espacio principal, el proyecto incorpora 'Clandefina', un espacio concebido para prolongar la velada en un ambiente más íntimo y nocturno. En este caso, el azul sustituye al rojo y está presente en boiseries, molduras y paredes, configurando un interior acompañado por iluminación cálida y un rótulo de neón en la entrada. Las paredes incorporan grandes espejos cuarteados y un pavimento con patrón geométrico tridimensional en tonos azulados y crudos. El mobiliario está compuesto por sillones tipo club tapizados en piel azul y pequeñas mesas de apoyo con sobre de mármol.
El espacio se organiza en torno a la barra y la cabina de DJ, vestida con cortinas azules y focos tipo camerino, y rodeada por jarrones cerámicos azules con composiciones de fruta tropical. Con 'Clandefina', la marca incorpora una segunda atmósfera al proyecto, diferenciada del espacio principal tanto por su propuesta cromática como por su ambientación.




















