Este nuevo Parador redefine la experiencia turística en Ibiza donde historia, patrimonio y diseño conviven en este nuevo icono hotelero
El estudio de interiorismo Requena y Plaza diseña y ejecuta el nuevo Parador de Ibiza
Requena y Plaza, el estudio especializado en interiorismo hotelero, ha sido seleccionado por Paradores de Turismo de España para el diseño interior del Parador de Ibiza, ubicado en la histórica fortaleza de Dalt Vila y primer establecimiento de la red en las Islas Baleares. El proyecto combina conservación patrimonial y diseño contemporáneo, integrando restos arqueológicos de distintas épocas dentro de espacios hoteleros que ofrecen confort, funcionalidad y una experiencia cultural única en un edificio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que abre sus puertas al público en marzo de 2026.
El estudio Requena y Plaza, especializado en interiorismo hotelero, ha sido seleccionado por Paradores de Turismo de España para desarrollar el diseño interior del Parador de Ibiza, el primer establecimiento de la red en las Islas Baleares y el número 99 de Paradores.
Ubicado en la histórica fortaleza de Dalt Vila, en el casco antiguo de la capital ibicenca y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el proyecto, que se ha gestado durante varios años, abre sus puertas al público en marzo de 2026 tras una compleja intervención arqueológica y constructiva. La apertura del nuevo Parador representa un hito en la estrategia de Paradores de conservación patrimonial. El estudio ha abordado la intervención como un ejercicio de equilibrio entre la preservación histórica y el diseño interior contemporáneo, adaptando los espacios a las exigencias del viajero actual sin comprometer el valor histórico del edificio ni su contexto urbano y paisajístico.
Un proyecto patrimonial de gran complejidad
La fortaleza de Dalt Vila, sede del Parador, constituye uno de los conjuntos monumentales más relevantes del Mediterráneo, con más de dos mil años de historia y estructuras superpuestas correspondientes a distintas épocas culturales y arquitectónicas. La transformación de este enclave en un establecimiento hotelero requirió no solo una restauración de alta precisión, sino también una integración cuidadosa de los restos arqueológicos —desde vestigios fenicios hasta elementos islámicos y renacentistas— en el relato espacial del hotel.
El diseño interior, desarrollado por el estudio, interpreta y dialoga con estos elementos históricos, incorporando las huellas del pasado como parte de la narrativa del hotel. Este enfoque permite que los huéspedes experimenten la historia viva de Ibiza desde que atraviesan las murallas hasta que disfrutan de los espacios comunes o descansan en las habitaciones, combinando patrimonio y funcionalidad en un entorno contemporáneo.
Distribuidas en cinco edificios dentro del conjunto de la fortaleza, las 66 habitaciones del parador ofrecen una experiencia de alojamiento singular, caracterizada por vistas panorámicas, ventilación natural, materiales cálidos y soluciones técnicas que garantizan confort sin comprometer la esencia histórica del inmueble.
Las zonas interiores han sido cuidadosamente estudiadas y proyectadas, combinando materiales contemporáneos de alta calidad con texturas y acabados que remiten a la piedra, la luz, la artesanía y la paleta cromática del Mediterráneo. El tratamiento de la luz natural, potente y cambiante como la propia isla, junto con la selección de mobiliario elegante y funcional, contribuye a generar una atmósfera de calma, sofisticación y respeto por el contexto patrimonial.
Distribuidas en cinco edificios dentro del conjunto de la fortaleza, las 66 habitaciones del parador ofrecen una experiencia de alojamiento singular, caracterizada por vistas panorámicas, ventilación natural, materiales cálidos y soluciones técnicas que garantizan confort sin comprometer la esencia histórica del inmueble. Los espacios comunes, que incluyen restaurante, cafetería, salones, zona wellness, piscina exterior y solárium, han sido concebidos como puntos de encuentro abiertos al público y a la ciudad, integrándose plenamente en el tejido urbano y social de Dalt Vila y de la isla ibicenca en su conjunto.
'Musealización' y patrimonio, integrados con un estilo mediterráneo
Una de las características más relevantes del Parador de Ibiza es su enfoque en la 'musealización' del patrimonio, que permite a los huéspedes descubrir elementos arqueológicos surgidos durante las obras, así como restos correspondientes a distintas épocas y fases de construcción y ocupación del castillo. Esta integración museográfica amplía la experiencia del visitante y convierte al parador en un espacio de interpretación histórica activa, estableciendo un diálogo continuo entre pasado y presente.
El estudio ha trabajado de forma estrecha con los equipos de Paradores para alcanzar este equilibrio, desarrollando soluciones que permiten la integración de piezas de mobiliario patrimonial dentro del conjunto, realzando así la narrativa histórica del edificio. El resultado es un establecimiento que combina alojamiento y servicios turísticos de primer nivel con una experiencia cultural profunda, ampliando el concepto tradicional de turismo patrimonial.
El estilo decorativo del parador se fundamenta en el respeto a la arquitectura histórica del castillo de Dalt Vila, evitando competir con ella y generando una atmósfera serena, luminosa y elegante. El diseño se vincula de manera consciente con el paisaje ibicenco y la memoria constructiva del edificio, ofreciendo espacios contemporáneos que permanecen impregnados de historia y contexto patrimonial.
Los responsables del proyecto explican que “el estilo decorativo del Parador de Ibiza busca ser atemporal, respetuoso y evocador de la artesanía local y con la inspiración mediterránea. No se impone al lugar, sino que lo acompaña y lo enmarca. La estética es refinada pero sencilla, inspirada en la luz blanca de la isla, en su tradición constructiva y en la elegancia silenciosa del entorno monumental. Todo ello, tratando de orquestar una propuesta donde el confort contemporáneo y la sensibilidad patrimonial convivan con naturalidad”.















