Naifactory Lab revoluciona el diseño con biomateriales regenerativos
‘Si no vivimos 500 años, nuestros objetos tampoco deberían hacerlo’ es el lema del estudio creativo Naifactory Lab que lleva años investigando y diseñando con un objetivo claro: repensar la forma en que producimos para alinearla con los ritmos de la naturaleza.
Vivimos rodeados de objetos que nos acompañan unos meses o unos años, pero que seguirán existiendo durante siglos, aunque ya estén rotos o inservibles. Y en este momento, en el que el impacto ambiental de la producción humana ha superado al de los recursos naturales -lo que se conoce como ‘masa antropogénica”-, surgen iniciativas que replantean el modo en que diseñamos y consumimos.
Una de las más innovadoras en nuestro país es Naifactory Lab, un estudio creativo con sede en Barcelona que ha hecho del diseño con biomateriales una herramienta para cambiar el rumbo del presente, sin comprometer el futuro.
Esta reflexión sobre la durabilidad de los objetos y sus consecuencias ambientales llevó a Naifactory a dar un giro en su trayectoria y especializarse en el diseño con biomateriales: materiales compuestos únicamente por materia orgánica, capaces de reintegrarse en el ciclo natural una vez finaliza su vida útil. El objetivo es evitar la generación de residuos y contribuir activamente a la regeneración del entorno.
Desde la apertura de este estudio-laboratorio en Barcelona en 2020, Silvana Catazine y Josean Vilar, CEO y directores creativos de Naifactory Lab, han desarrollado una colección propia de nuevos materiales innovadores y sorprendentes, entre los que destaca Reolivar, elaborado a partir del hueso de aceituna.
Paralelamente, han perfeccionado las técnicas necesarias para aplicarlos en sectores tan diversos como el escaparatismo, la arquitectura efímera, la museografía, el diseño de producto, la señalética y el interiorismo.
De la Quinta Avenida al Fórum
Sirva de ejemplo el escaparate de la tienda de Mango en la Quinta Avenida de Nueva York, en 2022, que supuso el inicio de una cruzada para introducir materiales regenerativos en el mercado. Desde entonces, Naifactory ha colaborado con instituciones públicas y privadas como el Ayuntamiento de Barcelona, Sacyr, Ikea o el Consorci del Museu de Ciències Naturals de Barcelona, además de participar en eventos como el Festival de Sitges.
Uno de sus trabajos más recientes y significativos hasta la fecha ha sido el diseño museográfico de la exposición Animals invisibles en el Museu Blau, comisariada por Jordi Serrallonga y Gabi Martínez. El diseño del espacio, completamente inmersivo, recoge una combinación de arte y ciencia totalmente revolucionaria. Se estructura de forma fluida en distintas áreas o ‘células’ destinadas a los diferentes ámbitos del contenido de la exhibición, y está concebido bajo los principios del reuso y los biomateriales.
Gran parte del mobiliario, las cortinas, los soportes o los elementos audiovisuales se han producido a partir de materiales preexistentes del propio museo, adaptados a sus nuevas funciones. Pero, sin duda, el aspecto más innovador reside en la comunicación gráfica con biomateriales: las cartelas han sido elaboradas con café, cúrcuma, carbón o cochinilla, y grabadas con láser para evitar el uso de tinta.










