Arquitectura de precisión industrial y sensibilidad natural para la nueva sede de Extrusax
Noormal Studio, estudio de arquitectura e interiorismo con sede en Alicante que busca ir más allá del diseño convencional, acaba de culminar el ambicioso rediseño de la sede de Extrusax, empresa referente en la extrusión de aluminio.
Este proyecto arquitectónico y de interiorismo, desarrollado entre 2023 y 2025, transforma por completo la imagen y el funcionamiento de las oficinas centrales de la firma, en Sax, a pie de la autovía Madrid-Alicante. Con una superficie de 915 m² distribuidos en varios niveles, el Proyecto Extrusax se erige como una declaración de intenciones en diseño corporativo, sostenibilidad y vínculo emocional entre arquitectura y empresa.
Proyecto Extrusax de Noormal Studio. Foto: David Frutos.
“Desde el primer momento entendimos que el cliente quería transmitir potencia, impacto”, explican Ángel Sánchez y José Manuel Nolasco, socios fundadores de Noormal Studio. “Nuestra labor fue traducir esa intuición en una arquitectura con presencia, técnica, pero también emocionalmente conectada con quienes la habitan”. Para ello, continúa el arquitecto, “trabajamos mano a mano con el cliente durante años y utilizamos sus propios recursos, el aluminio, para convertirlo en uno de los ingredientes fuertes del proyecto”.
Una fachada de aluminio que habla, cambia y brilla
El mayor reto y emblema del proyecto ha sido la fachada de doble piel, diseñada específicamente por Noormal Studio para responder a un problema clave: la orientación oeste, crítica en el clima levantino. La solución técnica pasa por una piel exterior de lamas de aluminio desarrollada ad hoc, tamizando la radiación solar y creando un efecto cambiante según la hora del día.
La fachada de doble piel, diseñada por Noormal Studio, cuenta con una piel exterior de lamas de aluminio que tambiza la radiación solar. Foto: David Frutos.
Cada una de las 107 lamas que componen la fachada del edificio, de hasta 12 metros de longitud, incorpora iluminación LED indirecta. La luz se proyecta suavemente sobre la superficie curva de la lama contigua, generando un efecto visual dinámico y envolvente que cambia según el ángulo del espectador. Esta estrategia convierte la fachada en una instalación lumínica viva, especialmente visible desde la autovía, un escaparate estratégico para la compañía. “Queríamos que la fachada se moviera, que tuviera vida. Según te acercas desde Madrid, ves cómo cambia. No es solo una cuestión estética, es también una forma de comunicar que esta empresa está viva, es innovadora y sabe hacer cosas complejas con su propio producto”, enfatizan desde el estudio.
El aluminio es uno de los ingredientes esenciales en el Proyecto Extrusax de Noormal Studio. Foto: David Frutos.
Para lograrlo, Noormal Studio y Extrusax colaboraron en el diseño de una matriz exclusiva para la fabricación de estas lamas, en forma de estrella de tres puntas, una geometría que aporta profundidad, reflejos controlados y personalidad escultórica al conjunto. La estructura también cuenta con soportes y anclajes diseñados específicamente para el proyecto.
El resultado es una fachada con tres estéticas diferenciadas: de día, una imagen cerrada y robusta; al atardecer, el edificio comienza a mostrar su interior iluminado; y por la noche, la luz exterior convierte la piel de aluminio en un volumen etéreo y vibrante.
Cada una de las 107 lamas que componen la fachada del edificio, de hasta 12 metros de longitud, incorpora iluminación LED indirecta. Foto: David Frutos.
Interiores verdes, luminosos y conscientes
La filosofía del proyecto no se queda en la envolvente. El interior de la nueva sede de Extrusax es un manifiesto a favor del bienestar laboral y la biofilia. El espacio se organiza en diferentes niveles: zonas comunes en la planta baja, área operativa en la primera y dirección general en la planta superior.
Proyecto Extrusax de Noormal Studio. Bocetos y dibujos a mano alzada Noormal Studio.
En el corazón del edificio, un atrio con lucernario cenital acoge un impresionante jardín vertical de 11 metros de altura, realizado con vegetación preservada. A sus pies, un jardín natural aporta oxígeno, humedad y referencias visuales a todas las plantas, generando un núcleo verde que actúa como filtro visual, acústico y emocional.
Proyecto Extrusax de Noormal Studio. Planos Noormal Studio.
“Queríamos un pulmón verde real. Un espacio que aportase confort, olor, humedad y que humanizara el entorno de trabajo. La luz natural, la vegetación y una buena acústica son claves para que las personas trabajen a gusto”, explica ahora Ángel Sánchez.
Desde los suelos cerámicos de gran formato de Living Ceramics hasta los techos acústicos de PET reciclado y Cleaneo de Knauf, cada elemento ha sido pensado para crear un espacio funcional, cálido y mínimamente intervenido. Todo el mobiliario, desde las mesas de juntas hasta las sillas de dirección, ha sido fabricado a medida, con acabados en roble natural y lacados en grises neutros (RAL 7030 y 7016). La línea visual se mantiene a 2,30 metros en todo el edificio: puertas (en su mayoría escamoteadas), ventanas, muebles y luminarias siguen esta cota para generar una continuidad visual homogénea.
jardín vertical en el atrio del edificio de Extrusax. Foto: David Frutos.
Entre las marcas y proveedores involucrados en el proyecto se encuentran ONOK Lighting (iluminación), DILE Office, Vitra, Narbutas (mobiliario), Guardian Sun, Laam, DAIKIN (climatización de última generación), entre muchas otras.
Cada elemento que forma parte del Proyecto Extrusax de Noormal Studio ha sido pensado para crear un espacio funcional, cálido y mínimamente intervenido. Foto: David Frutos.
En el día a día, el edificio da servicio a 25 empleados de los más de 300 que componen la plantilla de Extrusax. Su diseño conecta física y simbólicamente con la planta de producción, a través de una pasarela que une directamente el área de oficinas con las líneas de extrusión. Un gesto más que subraya el orgullo de producto y el vínculo entre la parte ejecutiva y la operativa de una empresa como esta.
Todo el mobiliario, desde las mesas de juntas hasta las sillas de dirección, ha sido fabricado a medida, con acabados en roble natural y lacados en grises neutros (RAL 7030 y 7016). Foto: David Frutos.
“Este proyecto no podría haberse hecho sin el compromiso total del cliente. Nos dejaron entrar hasta la cocina: hablar con técnicos de extrusión, de matrices, con mantenimiento, con dirección general… Y eso ha sido clave para llegar al nivel de detalle que queríamos”, relata Nolasco. “Desde el estudio queríamos ponernos a prueba y consolidar nuestra capacidad para transformar espacios industriales, como éste, en arquitecturas cargadas de intención donde el diseño y la técnica se funden para dar forma al futuro de las empresas. Y, a la vista de los resultados y la satisfacción del cliente, creemos honestamente que lo hemos logrado”, concluye por su parte Sánchez.



































