El lenguaje de las curvas viste la nueva clínica dental diseñada por Strada Interiors
Strada Interiors ha llevado a cabo el proyecto de interiorismo de la Clínica Dental Dra. Lorena Montes en Tarragona. La reforma ha supuesto la transformación de un local de planta rectangular, carente de carácter arquitectónico, en un entorno cálido y lleno de personalidad.
“La intervención, enfocada al bienestar del equipo médico y de los pacientes, consigue que el local cobre vida a través de formas curvas y una circulación fluida que dinamiza el espacio”, comenta Laura Strada, interiorista y fundadora de Strada Interiors.
Bienestar desde el diseño
Más allá del plano estético, el diseño persigue un objetivo fundamental: generar una atmósfera amable y serena, con identidad propia, que ayude a los pacientes a sentirse tranquilos y cómodos en su visita al odontólogo desde el primer momento. Una cuidada selección de texturas, acompañada por la iluminación cálida y la suavidad de las líneas contribuyen a reducir la tensión asociada a los entornos clínicos, haciendo de cada visita una experiencia más cercana, natural y positiva, que redunda en el bienestar del equipo de trabajo.
Un gesto arquitectónico envolvente
Para corregir la rigidez lineal del espacio, Strada Interiors ha apostado por las líneas sinuosas en el diseño de circulación y en los elementos clave del programa. Las dos salas de espera, por ejemplo, se definen mediante listones de madera dispuestos en altura que dibujan una forma circular envolvente y delimitan ambas zonas de manera visual y funcional. El mostrador principal, de planta curva, se extiende lateralmente y se transforma en un banco continuo, integrando funcionalidad y diseño en un solo gesto arquitectónico.
Este lenguaje curvo se repite en las texturas que revisten el mostrador y que envuelven también un pilar estructural ubicado en el pasillo central, recurso que ayuda a acortar visualmente la longitud del corredor y aporta dinamismo al conjunto. La misma forma se replica en las puertas de los boxes clínicos, así como en los accesos a la zona de radiología. En esta zona, tanto el banco de espera como la barra de trabajo para el ordenador prolongan la continuidad de las líneas orgánicas que articulan todo el proyecto, reforzando la coherencia formal y el carácter envolvente del espacio.
El arco, como elemento icónico, se retoma en la pared de acceso principal, donde enmarca el rótulo retroiluminado, y también en el lateral contiguo a la sala de espera, donde se ubica un jardín vertical que aporta frescura y un contacto visual con la naturaleza. Las formas curvas y circulares están presentes incluso en los cristales de acceso y en la gráfica del rótulo exterior, reforzando así una identidad armoniosa y distintiva.
Una de las características de esta edificación es el lenguaje curvo que presenta en su estructura.
Texturas y materiales al servicio de la funcionalidad
En cuanto a los materiales, cabe destacar la apuesta por suelos cerámicos con acabado tipo cemento en las zonas de mayor tránsito, una elección que garantiza durabilidad, fácil mantenimiento y resistencia al uso intensivo. En contraste, los boxes y salas de espera incorporan pavimentos de madera, que aportan calidez y confort, ayudando a generar un ambiente más amable y relajado tanto para el equipo médico como para los pacientes.
La paleta cromática se construye a partir de blancos luminosos, combinados con una gama de verdes, que va del verde botella al mint, con acentos en turquesa. Esta selección no solo remite a la imagen corporativa de la clínica, sino que transmite sensaciones de frescura, higiene y bienestar.
La paleta cromática está formada por blancos, verdes y colores turquesa.

















































