El arquitecto chino Liu Jiakun se alza con el Premio Pritzker 2025
El anual Premio Pritzker de Arquitectura ha sido otorgado al chino Liu Jiakun, por crear espacios habitables para los ciudadanos, apostando por los espacios comunes y abiertas. Liu, de 68 años, se convierte en el 54º galardonado con el Premio Pritzker, considerado el Nobel en el campo de la arquitectura con obras tan remarcables como el West Village o el Departamento de Escultura del Instituto de Bellas Artes de Sichuan.
“Para simplificar, la tarea de los arquitectos es proporcionar un mejor entorno de vida para los seres humanos”, declaró el arquitecto Liu Jiakun en una reciente entrevista para la agencia Associated Press, quien añadió que “haces algo que es funcional. Pero si es solo eso, no puede llamarse arquitectura. Así que tienes que aportar poesía”.
Liu es conocido por crear zonas públicas en ciudades muy pobladas donde hay poco espacio público, “forjando una relación positiva entre la densidad y el espacio abierto”.
El arquitecto “defiende el poder trascendente del entorno construido a través de la armonización de las dimensiones culturales, históricas, emocionales y sociales, utilizando la arquitectura para forjar comunidad, inspirar compasión y elevar el espíritu humano”, añade.
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Entre sus aproximadamente 30 proyectos, que van desde instituciones académicas hasta edificios comerciales y espacios cívicos, los organizadores del Premio Pritzker citaron en particular su West Village de 2015 en Chengdu, que abarca una manzana. El proyecto de cinco pisos incluye un perímetro de caminos para ciclistas y peatones alrededor de “la propia ciudad con actividades culturales, deportivas, recreativas, de oficina y de negocios en su interior, al tiempo que permite al público ver los entornos naturales y construidos”. También destacaron el Departamento de Escultura del Instituto de Bellas Artes de Sichuan en Chongqing, que, según dijeron, muestra una solución alternativa para maximizar el espacio, “con niveles superiores que sobresalen hacia afuera para ampliar la superficie de estrecha”.
Liu nació en 1956 en Chengdu y fue enviado a los 17 años, durante la Revolución Cultural, a trabajar en una granja en el campo. Ha reconocido que la vida le parecía intrascendente, hasta que fue aceptado en la escuela de arquitectura de Chongqing, donde “de repente me di cuenta de que mi propia vida era importante”.
Liu fundó su estudio, Jiakun Architects, en 1999 y no se considera un arquitecto con un estilo propio, ya que presta más atención al método y a la estrategia.
“Muchos arquitectos utilizan un estilo y una forma muy personales para hacerse un hueco en el mundo”, dijo Liu. “No importa dónde esté, la gente puede decir inmediatamente que es su trabajo con un simbolismo muy fuerte. Pero yo no soy ese tipo de arquitecto. Adopto un enfoque más metodológico y estratégico. Espero que cuando vaya a un lugar específico pueda utilizar mi metodología y estrategia para adaptarme a las condiciones locales. Me gusta comprender plenamente el lugar y buscar recursos, problemas... y luego destilar y refinar, y finalmente convertir en mi trabajo”.
Liu también dijo que intenta equilibrar el patrimonio artístico y arquitectónico de su país con las realidades de la tecnología moderna. “Creo que la arquitectura tradicional de China es, por supuesto, brillante y muy clásica, pero es producto de su tiempo. La tradición puede usarse como núcleo... pero la presentación de tu trabajo es contemporánea”.
Liu ha desarrollado su actividad profesional en ciudades de gran densidad poblacional y destaca que: “El rápido desarrollo de las ciudades hoy en día está impulsado básicamente por el capitalismo. Es natural que persiga beneficios, pero hay que dejar al público el espacio que se merece. Solo así el desarrollo de una ciudad puede ser positiva y saludable, en lugar de ser completamente de alta densidad, donde la gente vive en cajones y cajas... sin ni siquiera un lugar donde ir y sin espacio para la comunicación”.



































