Las claves de las ciudades del futuro a debate en CIM 2026
Periodista especializada en arquitectura y construcción · Interempresas Media
30/10/2026
Estrategias de rehabilitación urbana, adaptación climática, recuperación patrimonial y nuevas tecnologías aplicadas a mejorar los espacios públicos han sido tema de análisis en la 10ª edición del Congreso Nacional de los Técnicos Municipales, organizado por el Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña (ITeC), en la sede de CosmoCaixa Barcelona que se ha convertido en un encuentro de referencia para los profesionales responsables de la planificación, la transformación y el mantenimiento de las ciudades.
Bajo el lema ‘Gestionar, transformar y mantener la ciudad construida’, CosmoCaixa acogió la 10ª edición del Congreso Nacional de los Técnicos Municipales que reunió a expertos, administraciones y empresas para compartir soluciones reales a los grandes retos que afrontan actualmente las ciudades. Estrategias como la recuperación patrimonial, la reducción del impacto medioambiental y mejorar la movilidad urbana debe sumarse un nuevo factor que puede marcar el devenir de las ciudades del futuro ante el impacto medioambiental: la adaptación al cambio climático, cuyos efectos se ha demostrado que son devastadores en nuestro país.
Hacia esta dirección apuntaba Xavier Font, presidente del comité organizador, decano del ECCAT y presidente del ITeC, durante la inauguración del congreso al manifestar que “las ciudades son lugares con capacidad como agentes esenciales para construir un entorno donde vivir. Los retos son complejos como facilitar el acceso a la vivienda, los fenómenos climatológicos extremos, disponer de servicios públicos de calidad… La ciudadanía nos reclama cosas concretas para crear espacios de convivencia, pero también accesibles”, reconocía.
Ante el nuevo paradigma socio-económico, Font añadía que “hay que trabajar de forma transversal, compartiendo diagnósticos y dando respuestas. Los datos nos ayudan a evaluar, pero es necesario el contacto directo con la ciudadanía, para detectar necesidades no contempladas. Compartir entre municipios para mejorar nuestro trabajo”.
De este modo, el congreso puso el foco en la necesidad de evolucionar los entornos urbanos de manera inteligente, sostenible y eficiente a partir del parque edificado y de las infraestructuras ya existentes, reivindicando el papel de los técnicos municipales como agentes clave de transformación, para dar respuesta a estos importantes desafíos, pero también ante el envejecimiento de las infraestructuras y la necesidad de optimizar los recursos públicos.
Un espacio que contó con Bilbao como ciudad invitada, para exponer sus casos de éxito en una ciudad que ha vivido una importante transformación, para adaptarse a las nuevas necesidades sociales.
De la mano de Asier Abaunza, concejal delegado del Área de Planificación Urbana, Proyectos Estratégicos y Espacio Público del Ayuntamiento de Bilbao, ofreció la conferencia inaugural sobre la transformación urbana de la capital vizcaína y el proyecto de la isla de Zorrotzaurre, una de las actuaciones de regeneración urbana más destacadas de Europa. Este proyecto ejemplifica cómo los espacios industriales pueden convertirse en nuevos polos de desarrollo, actividad económica y calidad urbana, sin perder su pasado industrial.
Una de las claves fue las peores inundaciones que azotaron la ciudad en 1983 que ha llevado a dirigir este macroproyecto hacia estrategias de contención ante posibles riadas, sin perder la oportunidad de mejorar el patrimonio existente y naturalizar sus espacios públicos, poniendo el foco en “viviendas de baja calidad para recuperarlas y adaptarlas a las nuevas exigencias de descarbonización, sin perder la oportunidad de mejorar su accesibilidad”, reconocían Asier, poniendo énfasis en el progresivo envejecimiento poblacional.
En el caso de la isla de Zorrotzaurre el plan contempla más de 5.500 viviendas destinadas a VPO y mercado libre para generar un nuevo distrito en la ciudad, mediante una financiación público-privada. El reto es mayúsculo para crear un entorno urbano de uso mixto que contribuya a desarrollar actividades privadas (especialmente vinculadas a la innovación) con sociales.
Reinventar la ciudad existente
El congreso se organizó en torno a 3 bloques temáticos: Rehabilitación y transformación urbana; Infraestructuras municipales que cuidan; y Tecnología con propósito.
El primer bloque del congreso se centró en la rehabilitación y la regeneración urbana como alternativas a los modelos expansivos tradicionales, con el objetivo de reutilizar el parque edificado, recuperar espacios degradados y mejorar la calidad de los entornos urbanos consolidados. Un espacio donde se expusieron varios casos prácticos como el que mostró José Luis Aguado, arquitecto de EMVISESA, con la rehabilitación de las antiguas naves de Renfe del barrio de San Jerónimo, en Sevilla.
Se trata de un proyecto que combina la preservación del patrimonio industrial, en especial la carcasa de este edificio, con la creación de espacios adaptados a nuevos usos tecnológicos e innovadores que se abordó en seis fases. Tras las labores de limpieza y descontaminación, ya que el edificio quedó abandonado durante un largo período de tiempo, la siguiente intervención contemplaba la preservación estructural para luego construir en su interior un nuevo edificio, en este caso en madera, que diera respuesta a las necesidades de la iniciativa. Para ello, se apostó por madera tecnológica que se ensambló en tan solo 27, pese a los problemas para la introducción de grúas en su interior.
Por su parte, Celestí Ventura, presidente del Colegio de la Arquitectura Técnica de Barcelona, expuso la transformación de la actual sede colegial a través del Proyecto Bastida, una intervención destinada a convertir el edificio en la futura Casa de la Arquitectura Técnica, más abierta a la ciudadanía y alineada con criterios de sostenibilidad, circularidad e innovación. La iniciativa contemplaba mejorar los espacios diáfanos en el interior de la sede y mejorar la fachada acristalada exterior, para mejorar su eficiencia energética.
Otro ejemplo, en este caso, desde una perspectiva internacional llegó de la mano de Patricia Álvarez, asesora sénior de Green Energy & Urban Solutions de la Embajada de Dinamarca en Madrid, que presentó los proyectos de Paper Island y Nordhavn, dos ejemplos de referencia en Copenhague en materia de regeneración de frentes marítimos, usos mixtos y urbanismo orientado a las personas.
El objetivo es crear un espacio bien conectado en transporte público, sin depender del vehículo privado, sin renunciar al patrimonio industrial existentes. “Conviven viviendas con oficinas. Nada se ha demolido. Por su proximidad con el mar, las actividades acuáticas están integradas en el programa verde de esta nueva área. El coche está tolerado, pero no fomentado”, comentaba Álvarez al respecto, quien, además, reconocía los avances tecnológicos en materia de eficiencia energética se viven en Dinamarca y como el caso de Nordhavn se ha convertido en un laboratorio energético.
Por último, Jon Bilbao Urquijo, presidente de SURBISA y concejal de Regeneración Urbana del Ayuntamiento de Bilbao, compartió la experiencia de cuatro décadas de trabajo de la entidad en la rehabilitación de barrios y edificios, y mostró el impacto que estas políticas pueden tener en la cohesión social y la calidad de vida de los residentes, especialmente, en términos de accesibilidad y reestructuración urbana en el Casco Viejo de la ciudad.
Pero no solo la población, los propios edificios ya existentes tienen una media de 55 años que deben ser actualizados y “evitar la discriminación social. La rehabilitación no es transformar edificios, sino poner al ciudadano en el centro. No se trata solo de instalar ascensores. Es un tema de salud vital”, comentaba al respecto Urquijo.
Infraestructuras municipales que cuidan de las personas y del territorio
El segundo bloque abordó el papel de las infraestructuras municipales en la construcción de ciudades más resilientes, sostenibles y preparadas para los efectos del cambio climático.
Jordi Mazón, físico, climatólogo y presidente de la Asociación Catalana de Meteorología, analizó cómo deben adaptarse las ciudades que, desde hace varios años, están sometidas a escenarios de calor extremo y reflexionó sobre las transformaciones urbanas necesarias para convivir con episodios cada vez más frecuentes e intensos.
Para Mazón, la vegetación es una de las soluciones que pueden mejorar el efecto isla de calor, cuando las ciudades pueden alcanzar en verano hasta los 50°C por el calor residual de elementos como el pavimento.
El mantenimiento urbano, en términos de mantenimiento y calidad del aire no solo son factores que pueden contribuir a mejorar la temperatura urbana, sino que también deben ser conceptos asociados a la salubridad de los espacios públicos, mediante 5 palancas: Electrificación, Energía, Eficiencia, Economía y ‘Ensnaring’ (atrapar).
Por su parte, Albert Abaurrea y Encarna Andreo, de la Diputación de Barcelona, presentaron diversas iniciativas destinadas a impulsar la infraestructura verde local, mediante la gestión de los espacios naturales, la prevención de incendios, la restauración forestal y proyectos de desarrollo territorial sostenible.
Mientras que, la innovación aplicada al mantenimiento viario centró la intervención de Emilio Martínez, del Ayuntamiento de Madrid, donde expuso los avances en la detección automática y proactiva de baches mediante datos de vehículos conectados y cruce de datos. Esta tecnología permite anticipar incidencias y optimizar la conservación del espacio público de forma predictiva y en tiempo real.
La Diputació de Barcelona (izquierda) y Ayuntamiento de Madrid (derecha) presentaron sus casos de éxito en términos de mejora de la infraestructura verde y vial en ambas ciudades.
El bloque se completó con la ponencia de Alba Pallarés y Xavier Llopis, de Sorigué, que mostraron diferentes soluciones innovadoras orientadas a aumentar el confort urbano, mejorar la eficiencia de las actuaciones municipales y planificar el mantenimiento con criterios de sostenibilidad y servicio a la ciudadanía.
El proyecto trabaja con distintas mezclas de pavimento urbano donde no solo las calidades y los materiales empleados influyen en la reflectancia del mismo piso, sino que el color también actúa como factor clave en las estrategias de reducción de la temperatura urbana, manteniendo la ciudad construida.
El congreso también contó con un acto institucional que reunió a representantes de las principales administraciones y organismos vinculados al urbanismo, las infraestructuras y la gestión municipal y que contó con la participaron David Bote, presidente de la FMC y alcalde de Mataró; Marc Sanglas, secretario general adjunto de la Asociación Catalana de Municipios; Francesc Pla, jefe del Servicio de Arquitectura, Ingeniería y Paisaje de la Dirección de Servicios de Espacio Público del Área Metropolitana de Barcelona (AMB); Oriol Altisench, ingeniero jefe del Ayuntamiento de Barcelona; y Víctor Puga, secretario de Territorio, Urbanismo y Agenda Urbana de la Generalitat de Cataluña, así como representantes de la Federación de Municipios de Cataluña.
Los datos y la IA para abordar los retos urbanísticos
En sesión de tarde, el congreso exploró las posibilidades que la tecnología y la inteligencia artificial permiten mejorar la gestión de los servicios municipales y facilitar una toma de decisiones más eficiente con distintos casos de éxito.
Federico Rodríguez presentó Civaxis, una plataforma que integra la captura de datos, la identificación automática de deficiencias y la generación de proyectos de mantenimiento, simplificando la gestión de la red viaria municipal. “Los técnicos municipales invierten mucho tiempo en proyectos de redacción de repavimentación de pavimentos. Confiemos en los datos y hagamos una buena ingeniería”, propuso Rodríguez.
Cristiana Güell, directora de Servicios Corporativos de TMB, explicó cómo la inteligencia artificial se está incorporando progresivamente a la operación y el mantenimiento del transporte público, para anticipar incidencias, mejorar la fiabilidad del servicio y optimizar la respuesta ante las necesidades de movilidad.
Por su parte, Carles Sanz, director de Sistemas de Moventia, analizó las oportunidades y los retos que plantea la inteligencia artificial en el ámbito de la movilidad inteligente, mientras que Javier Peña, cofundador de Torch Smart Urban Solutions, presentó el concepto de Infraestructuras Emancipadas, basado en la soberanía tecnológica y el uso de inteligencia artificial aplicada a la resiliencia urbana.
Finalmente, Ignacio Alday, director de Movilidad del Ayuntamiento de Bilbao, expuso el proyecto Medusa, una iniciativa pionera que aprovecha la energía regenerativa del metro de Bilbao para alimentar la flota de autobuses eléctricos de Bilbobus y reducir la huella ambiental del sistema de transporte.
El bloque concluyó con la intervención de Gonzalo Pellejero, socio director de Tech Friendly, que mostró cómo los datos y la inteligencia artificial pueden ayudar a los municipios a priorizar actuaciones, anticipar necesidades y mejorar la gestión del mantenimiento urbano mediante el concepto de gramática territorial.
La última sesión de la jornada se centró en el cambio urbanístico de la ciudad de Barcelona que contó con la participación de participaron Oriol Altisench (ingeniero jefe del Ayuntamiento de Barcelona), Francesc Magrinyà (coordinador del Grupo de Investigación EXIT de la Universidad Politécnica de Cataluña), Marta Pascual (secretaria de la Junta Directiva de la Demarcación de Barcelona del Colegio de Arquitectos de Cataluña) y Carles Crosas (arquitecto y director del Departamento de Urbanismo, Territorio y Paisaje de la UPC BarcelonaTech) y estuvo moderada por el periodista Antioni Bassas.
Desde la Barcelona de Cerdà y su reordenación urbanística hasta los cambios que experimentó la Ciudad Conda tras su designación para albergar los Juegos Olímpicos de 1992, Barcelona ha destacado por accesibilidad, sin embargo, las exigencias europeas, unido a unas nuevas necesidades sociales provocan que deba replantearse para adaptar su infraestructura a los nuevos retos en términos de sostenibilidad, movilidad, accesibilidad y, especialmente, pensar los espacios públicos para que sean vividos por las personas, desde un punto de vista resiliente y holístico.
Aspectos como la densidad demográfica o estrategias como las ‘superilles’ deben convivir en un nuevo contexto con el cambio climático como factor clave en la toma de decisiones. “La nueva ciudad está sobre la ya existente. Debemos ser flexibles y adaptar las ciudades a los cambios, aplicando normas establecidas y usando el ingenio para mantener Barcelona como laboratorio mundial en materia urbanística”, reconoció Francesc Magrinyà.
La clausura del CIM 2026 corrió a cargo de Francisco Diéguez, director general del ITeC, que resumió las principales reflexiones compartidas durante la jornada y destacó la necesidad de reforzar la colaboración entre administraciones, empresas, centros de conocimiento y técnicos municipales para dar respuesta a los desafíos urbanos actuales, poniendo en valor el papel estratégico del mantenimiento, la rehabilitación y la innovación tecnológica como herramientas indispensables para gestionar de manera eficiente la ciudad existente y construir municipios más resilientes, sostenibles y preparados para las necesidades de las generaciones futuras.
“Las ciudades necesitan nuevas herramientas para anticiparse a los retos del futuro y gestionar de manera más eficiente unos entornos urbanos cada vez más complejos, una tarea en la que tecnologías como la inteligencia artificial y los macrodatos pueden desempeñar un papel determinante. Al mismo tiempo, debemos preparar nuestras infraestructuras y espacios públicos para adaptarlos a unas condiciones climáticas cada vez más exigentes, con episodios extremos que obligan a replantear la manera en que planificamos, mantenemos y transformamos la ciudad existente”, concluyó Diéguez.

























































































