El Hospital Blua Sanitas Valdebebas apuesta por el diseño biofílico para mejorar el bienestar del paciente
El diseño biofílico, la entrada de luz natural, el control del ruido y el uso del color forman parte de la propuesta del Hospital Blua Sanitas Valdebebas para crear espacios centrados en el bienestar del paciente. A estos elementos se suma una apuesta por la sostenibilidad ambiental, con electricidad 100 % renovable, sin uso de combustibles fósiles en su operación y con unas emisiones de CO2 un 94 % inferiores a la media de los hospitales españoles, según un estudio de ARUP publicado en 2024.
El edificio funciona con electricidad 100 % de origen renovable, no utiliza combustibles fósiles en su operación y emite un 94 % menos de CO2 que la media de los hospitales españoles, según datos de un estudio de ARUP publicado en 2024. Imágenes: Sanitas.
El Hospital Blua Sanitas Valdebebas, en Madrid, incorpora distintas soluciones de diseño orientadas a situar al paciente en el centro de la atención hospitalaria. La iluminación, el ruido y los estímulos visuales son algunos de los factores del entorno que pueden influir en el bienestar del paciente durante el ingreso, especialmente en aspectos como el dolor, la ansiedad, el estrés y la calidad del descanso.
"Cuando una persona ingresa en un hospital pierde muchas referencias de su vida cotidiana, cambia sus rutinas, su nivel de autonomía y hasta la forma en la que se relaciona con el tiempo y el espacio. Por eso, situar al paciente en el centro del diseño no solo complementa la atención clínica que este recibe, sino que también puede ayudarle a sentirse más orientado, seguro y menos vulnerable", explica Yolanda Erburu, Chief Sustainability & Corporate Affairs Officer de Sanitas y Bupa Europa y Latinamerica.
En este escenario, en el hospital se han introducido los siguientes aspectos con el fin de ayudar con la mejor recuperación posible del paciente:
- Diseño biofílico: la presencia de naturaleza es uno de los factores que pueden mejorar la experiencia durante el ingreso. En el Hospital Blua Sanitas Valdebebas, esta apuesta se refleja en casi 1.000 metros cuadrados de cubiertas verdes, jardines interiores y un jardín vertical integrado en la fachada.
Ubicado en el acceso al centro, el jardín vertical combina especies como hiedra, ficus rastrero, cintas, helechos y arbustos de hoja perenne. Además de su valor ornamental, estas plantas contribuyen a captar CO2, retener polvo y partículas en suspensión, mejorar la humedad ambiental, aportar sombra y confort térmico y crear pequeños hábitats que favorecen la biodiversidad urbana.
El jardín forma parte de una estrategia de paisajismo sostenible que contempla criterios de resiliencia climática, biodiversidad y gestión eficiente de los recursos. Para ello, cuenta con un sistema de riego automatizado y controlado a distancia, diseñado para ajustar el consumo de agua a las necesidades reales de las plantas. Su ubicación en una zona sombreada reduce sus necesidades de riego respecto a otros jardines de este tipo, lo que contribuye a una gestión más eficiente de los recursos hídricos.
La atmósfera interior del hospital se define mediante una paleta cromática suave y equilibrada, en la que predominan los tonos neutros combinados con verdes y colores cálidos. Imágenes: Sanitas.
El resto de las zonas verdes también se integra en el edificio mediante patios ajardinados que estructuran la circulación y ayudan a orientar a pacientes, familiares y profesionales.
- Luz natural: además de la presencia de naturaleza, la entrada de luz natural es otro elemento básico de la biofilia en el entorno hospitalario. En el Hospital Blua Sanitas Valdebebas, se ha priorizado mediante un atrio central, grandes huecos verticales, ventanas, patios y espacios abiertos. Estos elementos favorecen la conexión visual con el exterior y contribuyen a crear ambientes más amables a lo largo del día.
- Control del ruido: el control del ruido es especialmente importante en el entorno hospitalario, ya que el descanso tiene un impacto directo en la recuperación del paciente. Por ello, el diseño de Valdebebas busca reducir la sobreestimulación y favorecer espacios más tranquilos, con especial atención a la privacidad y al confort acústico en consultas y zonas de hospitalización. Los espacios comunes se plantean como áreas abiertas que facilitan la interacción, con una distribución que evita la sensación de exposición constante y permite mantener un mayor grado de intimidad.
- Uso del color en los espacios: la atmósfera interior del hospital se define mediante una paleta cromática suave y equilibrada, en la que predominan los tonos neutros combinados con verdes y colores cálidos. Aunque el color no tiene una función terapéutica por sí mismo, influye en la percepción del entorno y puede transmitir calma, orden y seguridad.
El jardín combina especies como hiedra, ficus rastrero, cintas, helechos y arbustos de hoja perenne, contribuyendo a captar CO2, retener polvo y partículas en suspensión, mejorar la humedad ambiental, aportar sombra y confort térmico y crear pequeños hábitats que favorecen la biodiversidad urbana. Imágenes: Sanitas.
La madera, presente en el mobiliario y los acabados, aporta calidez y textura y aleja al paciente de la imagen hospitalaria tradicional. Además, los elementos visuales, los murales y los patrones biomórficos contribuyen a hacer los recorridos más intuitivos y a reforzar una experiencia más humana dentro del edificio.
“Hoy la sostenibilidad hospitalaria ya no se mide solo por el consumo energético o por las emisiones. También debe valorarse por su capacidad para crear entornos más saludables para las personas. Cuando un hospital reduce su impacto ambiental y al mismo tiempo mejora la experiencia sensorial del paciente y su bienestar físico y emocional, está actuando sobre dos dimensiones de la salud que cada vez están más conectadas”, añade Erburu.
Desde el punto de vista ambiental, el Hospital ha sido concebido como el centro más sostenible construido hasta la fecha por la compañía. El edificio funciona con electricidad 100 % de origen renovable, no utiliza combustibles fósiles en su operación y emite un 94 % menos de CO2 que la media de los hospitales españoles, según datos de un estudio de ARUP publicado en 2024.





























































































