GeoNovatek resuelve un caso de asentamiento diferencial significativo en una piscina mediante la ejecución de 24 micropilotes
Carolina Iglesias, ingeniera de Obras Públicas en GeoNovatek
30/06/2026Construir una piscina suele percibirse como un proyecto relativamente sencillo, ya que lo habitual es pensar que basta con excavar, ejecutar el vaso, revestirlo y llenarlo. Sin embargo, esa visión ignora uno de los factores más determinantes en la durabilidad de la estructura de su vaso: el terreno sobre el que se apoya. En muchos casos, los daños no aparecen por un fallo del fraguado del hormigón, de su diseño o del acabado, sino porque el suelo no tenía la capacidad portante suficiente para soportar las cargas, generalmente muy elevadas.
Además, en una piscina, la estructura de su vaso trabaja de forma continua bajo presión del agua y está sometida a variaciones térmicas, movimientos diferenciales del terreno y, en ocasiones, sobre rellenos inadecuados y mal compactados. Cuando estos factores no se tienen en cuenta en el inicio, los problemas, evitables, vendrán en un futuro, quizás no tan inmediato, en forma de: fisuras superficiales, grietas del acabado llegando a la rotura del vaso en dos partes con el paso del tiempo, si no se actúa antes. Existen suelos con baja capacidad portante, rellenos antrópicos mal ejecutados, zonas con arcillas expansivas o áreas donde el nivel freático influye directamente en la estabilidad. Y si no se estudian estas condiciones antes de construir, y se diseña la estructura del vaso de la piscina en consecuencia, estamos construyendo a ciegas.
En este sentido, GeoNovatek intervino recientemente para solucionar los problemas estructurales que sufría la piscina de una comunidad de propietarios de Madrid. Y es que, desde hacía tiempo, el interior del vaso presentaba grietas, además de partirse en dos como consecuencia de un asentamiento diferencial. La principal causa de esto tenía su origen en la baja capacidad portante del terreno bajo la piscina, al mismo tiempo que varias fugas de agua también habían contribuido a dicho deterioro.
Cabe destacar que el terreno estaba formado por arcillas y gravas-bolos, mientras que la cimentación de la piscina una losa de hormigón armado.
Solución GeoNovatek: hinca de micropilotes MP/60
Las circunstancias de este caso propiciaron que GeoNovatek interviniese mediante la hinca de 24 micropilotes MP/60 con tirante en el interior del vaso. Dicha actuación se realizó con el fin de transferir parte de la carga a estratos más profundos y resistentes que sobre el que se descansaba la carga de la piscina, que era insuficiente.
La intervención comienza con la realización de una perforación de 64 mm de diámetro por pilote, que atraviesa verticalmente la zapata preexistente. Al alcanzar el terreno de apoyo de la cimentación, la perforación se interrumpe.
A continuación, en estas perforaciones se introducen los anteriormente citados micropilotes MP/60 por presión continua, evitando cualquier excavación adicional, empleando como contrapeso la propia estructura de la piscina, mediante punto de enganche para el pistón hidráulico con los pernos de anclaje adecuados. El micropilote está formado por secciones de 1 metro, permitiendo más maniobrabilidad y acceso a espacios confinados durante su ejecución. Se introduce uno tras otro, uniéndolas entre sí con un manguito roscado macizo.
El pistón hidráulico va acompañado de un manómetro en el que se lee la presión instantánea del hincado de los micropilotes de acero en el terreno, con lo que se puede comprobar la capacidad de los micropilotes uno por uno y en el acto, y se deja hincar el pilote cuando la presión alcanza la prevista por cálculo (hasta un máximo de 25.000 kg por unidad). A continuación, el pistón se desengancha y el micropilote se fija a la cimentación a través de un mortero especial de anclaje.
Cabe señalar que, teniendo en cuenta el reducido diámetro de los micropilotes MP/60 de GeoNovatek, las perforaciones no debilitan la cimentación y no necesitan que se aumenten las dimensiones de esta para aumentar su rigidez estructural. Gracias a ello, no es necesario realizar excavaciones, por lo que se pueden utilizar máquinas de pequeñas dimensiones.



























































































