La proliferación de SCRAP agudiza la competencia y dificulta los acuerdos en el sector
Periodista especializado en información empresarial · Interempresas Media
02/06/2026
La primera parte del desayuno organizado por Interempresas Media el 13 de mayo, titulado '¿Está el modelo actual de Responsabilidad Ampliada del Productor preparado para la próxima década?', dejó un diagnóstico nítido y, a ratos, incómodo: los SCRAP se enfrentan a una tormenta normativa para la que ni ellos ni la Administración están del todo preparados. El Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases, el Real Decreto 1055/2022 de envases y residuos de envases y la futura Ley de Economía Circular se acumulan a una velocidad que desborda la capacidad de interpretación de todos los actores implicados. Y cuando los propios organismos públicos acuden a los SCRAP para preguntarles cómo están interpretando las normas que ellos mismos deben hacer cumplir, la paradoja se torna difícil de ignorar.
Todo listo para el debate.
“Tener tantos SCRAP compitiendo por las mismas categorías y en todos los sectores hace muy difícil que lleguemos a acuerdos”, lamentó el director general de la Asociación Española para la Valorización de Envases (AEVAE), José Vicente Ronda
Los representantes de los diez SCRAP participantes en el desayuno coincidieron en que la inseguridad jurídica no es un problema coyuntural, sino estructural. Identificar quién es el productor de producto, armonizar criterios entre sistemas colectivos, evitar que las interpretaciones más laxas distorsionen la competencia o exigir que las administraciones autonómicas refuercen sus equipos fueron algunos de los ejes del debate. La transparencia en tarifas y procesos, las autorizaciones provisionales aún pendientes y el riesgo de que los cumplidores queden en desventaja frente a quienes eluden sus obligaciones completaron un primer bloque muy denso, pero ágil y vivo.
Con ese telón de fondo, la conversación entró en su segunda fase. Si el primer tramo sirvió para definir los problemas con una franqueza poco habitual en este tipo de foros, el segundo bloque del desayuno —titulado 'Un sistema cada vez más complejo: proliferación de SCRAP, coordinación y control del mercado'— abordó una realidad que el sector conoce bien: la aparición de nuevos SCRAP y nuevos flujos de productos en los últimos años abre oportunidades, pero también plantea interrogantes sobre coordinación, eficiencia y control del sistema. A ello se suman desafíos que siguen sin resolverse, como los productores que no cumplen con la Responsabilidad Ampliada del Productor o la necesidad de garantizar transparencia y trazabilidad en todo el proceso.
De izquierda a derecha, de frente, Eduaro de Lecea, dir.gral de Genci; PIlar Arrayás, dir. gral. de Cartón Circular; Joan Ros, dir. gral. de Envalora, y Paula Cinto, gerente de Asuntos Públicos en Ecovidrio
El director general de Ecolec, Luis Moreno, recordó que, en lo que respecta a los RAEE, "al principio existía cierta especialización: unos SCRAP se centraban en línea blanca, otros en electrónica de consumo, otros en luminarias, lo que facilitaba algo los acuerdos"
Sobre la coordinación entre SCRAP, el moderador de la jornada, Vicente Galván, recordó su propia experiencia cuando colaboró con distintas asociaciones del sector de los residuos creando grupos de trabajo que permitieron identificar los puntos de consenso, plasmarlos en documentos concretos y presentarlos ante la Administración. Los resultados no siempre fueron los esperados, reconoció, pero el esfuerzo tuvo su valor: al menos se ofrecía a la Administración central un documento trabajado y se le privaba del argumento, demasiado habitual, de que la Administración no estaba informada.
Esther Colino, directora comercial y de Asuntos Públicos de Procircular.
Una especialización deseable, pero difícil de alcanzar
El objetivo de este segundo bloque se ciñó a la siguiente pregunta: ¿Es posible alcanzar acuerdos entre distintos SCRAP? El primero en responderla fue el director general de la Asociación Española para la Valorización de Envases (AEVAE), José Vicente Ronda, quien explicó que su entidad está autorizada para gestionar envases comerciales e industriales, aunque con un foco muy marcado en el sector agropecuario. Tomando como referencia lun reflexión previa del director general de Ecolec, Luis Moreno, sobre cómo el sector de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) ha logrado coordinarse tras 25 años de trayectoria, Ronda fue claro: “Nosotros llevamos diez años y no nos hemos podido poner de acuerdo, y creo que será complicado que en el futuro lo logremos, y eso que estamos focalizados en el mismo sector”.
De izquierda a derecha, de frente, el director general de Ecolec, Luis Moreno; su homólogo en AEVAE, José Vicente Ronda, y el el director de Relaciones Institucionales de Signus Ecovalor, Román Martín.
Lustros de desavenencias
El director general de Ecolec, Luis Moreno, rememoró el camino recorrido por los SCRAP especializados en RAEE: “Desde que nos dieron las primeras autorizaciones para RAEE —creo que fue en 2006— tardamos casi dos años en llegar a acuerdos en el seno de OfiRaee para empezar a coordinar determinados aspectos de la gestión, especialmente la municipal. Es decir, tardamos dos años y éramos seis o siete SCRAP. Y eso que teníamos la espada de Damocles de que, si no llegábamos a un acuerdo, nos quitaban las autorizaciones”.
A la derecha, la directora general de IMPLICA, Laura Sanz de Siria.
En el extremo derecho de la mesa, el coordinador del Sector Bebidas y Lácteos en Ecoembes, Germán Casado.
Pioneros en un nuevo mercado
Esther Colino, directora comercial y de Asuntos Públicos de Procircular, subrayó que “estamos abriendo la competencia en un mercado. Y eso es algo que no se logra en un año ni en dos. Este es un proceso que llevo varios años, pero debemos acelerar la toma de decisiones, porque si no lo hacemos nosotros, otros lo harán por nosotros”. Además, terció Moreno, “en el futuro real decreto se van a incluir algunos requisitos para mejorar la coordinación entre nosotros”.
Joan Ros, director general de Envalora, mostró su preocupación por la tardanza habitual en alcanzar acuerdos respecto a consensos mínimos. “La imagen que damos en conjunto cuando no somos capaces de avanzar en este terreno y poner la RAP en marcha va en nuestra contra. Lo cierto es que la situación que vivimos es la que vivimos, pero hay que avanzar, ya que si no lo hacemos eso va a jugar en nuestra contra”. El director general de Genci, Eduardo de Lecea, bromeó al afirmar que es más fácil modificar la Constitución Española que alcanzar acuerdos entre los SCRAP, mientras que la directora general de Cartón Circular, Pilar Arrayás, echó en falta la presencia de la Administración a la hora de establecer unos requisitos de interlocución entre los SCRAP.
El debate resultó muy interesante. Muchas intervenciones lamentaron la falta de recursos de las administraciones, particularmente las autonómicas y las locales.
Un mercado regulado, ¿requiere un de organismo público que ponga orden?
Paula Cinto, gerente de Asuntos Públicos en Ecovidrio, dijo que es necesario que algún organismo público establezca “esas reglas de juego mínimas para que haya una competencia leal. (…) Desde nuestro punto de vista, necesitamos que haya un organismo supervisor que regule, que revise que efectivamente todos estamos cumpliendo con lo que dicen nuestras autorizaciones, con lo que dice el real decreto y así todos podamos actuar ajustándonos a esas normas de competencia. De esa forma no habrá ningún tipo de problema de que no se está permitiendo el acceso al mercado o que no se están cumpliendo ciertas obligaciones o que los productores no pueden cumplir con sus obligaciones”. Cinto concluyó este segundo bloque del desayuno proponiendo que se cree un organismo público supervisor similar a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), “porque estamos operando en un mercado regulado. Esa es nuestra opinión, que sé que no es compartida por todos”, remarcó.
Paula Cinto, gerente de Asuntos Públicos en Ecovidrio, propuso la creación de un organismo público supervisor similar a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), “porque estamos operando en un mercado regulado"

























































































