Entrevista con Juan Francisco Sanjosé, consejero delegado de Extrual
El sector del cerramiento vive una transformación profunda. La evolución técnica, la presión normativa y un mercado cada vez más exigente están obligando a fabricantes y sistemistas a redefinir su papel. En la siguiente entrevista, Juan Francisco Sanjosé, consejero delegado de Extrual, analiza la evolución del sector del aluminio, el avance de la industrialización y los retos que marcarán el futuro inmediato.
¿Cómo describiría el momento actual de Extrual?
Estamos en un momento claramente expansivo, con nuevas inversiones, nuevos procesos y el desarrollo de nuevos acabados. Pero, más allá del crecimiento, lo que define la situación actual es la capacidad de adaptación. El mercado es cada vez más cambiante, más exigente y mucho más rápido. Hoy no puedes permitirte ir por detrás: las tendencias marcan el ritmo y hay que ser capaz de responder prácticamente en tiempo real.
El sector ha evolucionado mucho en los últimos años. ¿Dónde se concentra el mayor cambio?
El cambio ha sido profundo, por suerte para nosotros, porque Extrual es una empresa que cree en la profesionalización y en la exigencia del mercado. Este ha evolucionado hacia un entorno cada vez más exigente, con sistemas que deben cubrir necesidades más específicas y con una clientela profesionalizada que sabe lo que quiere.
En ese contexto, ¿cómo se diferencia Extrual?
Contamos con un equipo técnico que detecta las exigencias del mercado y de nuestros clientes. Hace 10 o 15 años, el sector era completamente distinto: el cerramiento y el sistema se entendían, simplemente, como un elemento estético; ahora se conciben como parte de la envolvente, con necesidades de eficiencia energética y acústica muy superiores.
Hemos sabido entender y dar respuesta a esas demandas, y esa evolución es lo que nos está permitiendo posicionarnos como referentes, desarrollando sistemas de carpintería que se adaptan a las nuevas problemáticas que plantean nuestros clientes.
La visión del arquitecto ha sido clave en esta evolución. ¿Cómo ha contribuido la industria del aluminio a esta nueva forma de entender la arquitectura?
En Extrual partimos con una ventaja: antes que sistemistas, somos fabricantes. Conocemos perfectamente el proceso, la técnica del material, su industrialización y las capacidades que puede ofrecer.
El arquitecto demanda cada vez más prestaciones a los sistemas. Gracias a ese conocimiento, entendemos cómo resolver los retos que plantea el prescriptor en cada proyecto y, en consecuencia, también los de fabricantes e instaladores. De esta manera, podemos producir de forma más eficiente y personalizada, facilitando el trabajo del cliente.
¿Cuál es la propuesta de valor de Extrual?
Nuestra propuesta se centra en ser referentes y en ofrecer soluciones adaptadas a cada necesidad. Apostamos de forma continua por la investigación, la innovación y el desarrollo de nuevas técnicas.
El objetivo es proporcionar sistemas de carpintería que respondan a las demandas del mercado en términos de eficiencia energética, descarbonización, mejora acústica y seguridad, que serán las variables clave en el desarrollo de los futuros sistemas de cerramiento.
El contacto con el profesional de la ventana y la envolvente resulta, entonces, esencial en el desarrollo de nuevos sistemas.
Sí, por supuesto. Nuestro principal valor es saber entender y escuchar al mercado. Nos distinguimos por nuestra capacidad de adaptación: sabemos leer, comprender y aprender del cliente y de su propio cliente.
Ellos nos orientan sobre la dirección del mercado y los requisitos que deben cumplirse. Por ejemplo, gracias a ellos sabemos que la ventana está inmersa en un proceso de industrialización que debe facilitar la labor del fabricante, que necesita soluciones que agilicen sus procesos. Y en esa línea estamos trabajando.
Una de las principales carencias del sector es la falta de trabajadores cualificados y de relevo generacional. ¿Cómo aborda Extrual este reto?
La principal respuesta es apostar por la automatización, sin olvidar la profesionalización del equipo humano. Sabemos lo importante que es invertir en maquinaria eficiente y automatizada, pero el equipo humano sigue siendo nuestro pilar fundamental. Cuando se considera a los trabajadores como parte de una familia, se cuenta con su compromiso y permanencia.
¿Mantiene Extrual programas de formación con entidades educativas?
Desde hace tiempo contamos con trabajadores formados y en formación en todos los procesos productivos. Hemos suscrito programas y acuerdos de Formación Profesional Dual con administraciones y universidades. Considero que, como complemento a nuestra labor empresarial, es necesario aportar valor a la sociedad.
De cara al futuro, ¿qué tendencias marcarán el sector?
La clave será la capacidad de adaptación al mercado. En el ámbito normativo, será imprescindible atender a nuevos requisitos cada vez más exigentes, como los del Código Técnico. Además, el cliente está más informado y es más exigente: ya no vale cualquier solución.
Estas condiciones impulsarán la evolución de la carpintería de aluminio y el crecimiento del mercado, al poder ofrecer respuestas a las exigencias de la envolvente en términos de eficiencia energética, reciclabilidad y ciclo de vida completo del producto.
Asimismo, será necesario ser cada vez más específicos en la resolución de problemas. Habrá que dar respuesta a las demandas del sector hotelero, residencial o terciario, ya que cada edificio y cada proyecto requieren soluciones distintas.
Sistema de puerta plegable de aluminio Extrual E-160.
Hace dos años Extrual volvió a exponer en Veteco. Este año repite participación. ¿Qué novedades presentarán?
Sí, la edición de 2024 supuso el regreso de Extrual a Veteco, un paso necesario. Aunque nunca hemos dejado de innovar y lanzar nuevos sistemas, era el momento de mostrar nuestros desarrollos, y ese sigue siendo el objetivo para 2026.
Presentaremos novedades como una nueva serie plegable, nuevos elementos de fachada, mejoras en sistemas y alguna sorpresa más.
Además de exponer soluciones, Veteco es el entorno idóneo para encontrarnos con proveedores, clientes y prescriptores, y entender hacia dónde se dirige el mercado.






















































































