El nuevo Código Técnico de la Edificación sitúa la descarbonización en el centro del debate profesional
El Auditorio Rafael del Pino ha acogido un encuentro impulsado por Green Building Council España y Saint-Gobain, en colaboración con el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana y el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, centrado en la reciente actualización del Código Técnico de la Edificación (CTE). La jornada ha servido para desgranar el alcance del nuevo Documento Básico de Sostenibilidad Ambiental, una de las principales incorporaciones del marco normativo, que introduce nuevas herramientas de evaluación del impacto ambiental de los edificios.
Durante el encuentro se abordaron cuestiones como la incorporación de metodologías para calcular el potencial de calentamiento global (PCG) a lo largo del ciclo de vida del edificio, así como la creciente relevancia de los materiales en las estrategias de descarbonización. La evolución normativa, todavía en desarrollo en algunos aspectos, plantea además interrogantes sobre su implementación práctica y sobre la capacidad del sector para adaptarse a los futuros requisitos.
En la apertura, Esther Soriano, directora general de Saint-Gobain Solutions, apuntó que “el nuevo CTE debe entenderse como una oportunidad para reimaginar el sector hacia una edificación de mayor calidad, más segura, eficiente y alineada con las demandas sociales y ambientales”. Añadió que “competitividad y sostenibilidad no son conceptos opuestos, sino dos caras de una misma moneda”, en referencia a la necesidad de integrar ambos enfoques en el desarrollo de soluciones constructivas.
Desde el ámbito institucional, María Teresa Verdú, directora general de Agenda Urbana y Arquitectura del MIVAU, situó la revisión del CTE dentro de una estrategia más amplia orientada a la vivienda asequible y sostenible. Según explicó, “apostamos por la vivienda asequible, de calidad y sostenible, que nos permita responder a la necesidad de vivienda de la ciudadanía al tiempo que afrontar con solvencia los desafíos derivados del cambio climático”. En este contexto, destacó el papel de la iniciativa “ARCE 2050_Arquitectura Cero Emisiones” como herramienta para avanzar en el Plan Nacional de Renovación de los Edificios y en la adaptación del CTE a la normativa europea, incorporando el cálculo de la huella de carbono en todo el ciclo de vida.
Por su parte, Justo Orgaz, presidente de GBCE, subrayó el carácter estratégico de la actualización normativa: “No parece viable un sector sano en dos o tres décadas que no esté 100% alineado con los objetivos ambientales, por lo que la agenda ambiental es la mejor estrategia empresarial en el sector de la edificación”. En su intervención, vinculó la revisión del CTE con iniciativas como Building Life y con la necesidad de reforzar la regulación como palanca para la descarbonización.
Uno de los ejes técnicos de la jornada fue la presentación del nuevo enfoque para la medición del potencial de calentamiento global. Antonio Torres, consejero técnico del Ministerio, explicó la introducción de una metodología específica para cuantificar este indicador, mientras que Juan Queipo de Llano Moya, del Instituto Eduardo Torroja, abordó la complejidad del análisis de ciclo de vida y avanzó que la hoja de ruta contempla la fijación de valores límite a partir de 2030. En esta fase inicial, el PCG se incorpora como indicador declarativo, sin umbrales obligatorios, diferenciándose además entre Documentos Básicos —que establecen las exigencias— y Documentos de Apoyo, orientados a su aplicación.
El debate se amplió en una mesa redonda que reunió a representantes de distintos ámbitos de la cadena de valor. Nicolás Bermejo, director técnico y de sostenibilidad de Saint-Gobain, señaló que “la transformación del sector pasa por apostar por soluciones constructivas que reduzcan la huella de carbono sin comprometer las prestaciones técnicas, y el nuevo CTE es un catalizador clave para acelerar este proceso”. Junto a él participaron Miguel Ángel Díaz Camacho, de MADC&Partners; David Sierra, de Metrovacesa; Albert Gassull, del Área Metropolitana de Barcelona; y Ainhoa Díez de Pablo, del MIVAU, quienes analizaron las implicaciones prácticas de la nueva normativa desde la perspectiva del proyecto, la promoción y la gestión pública.
La sesión concluyó con una reflexión sobre el alcance del nuevo marco regulatorio. Dolores Huerta, directora general de GBCE, afirmó que “este nuevo código técnico es la herramienta que usa la palanca de la regulación para mejorar el sector, conseguir los objetivos del país en materia de descarbonización y avanzar en sostenibilidad”, destacando además la implicación de los distintos agentes en su desarrollo e implementación.
El alto nivel de asistencia y la diversidad de perfiles participantes evidencian el interés que despierta esta revisión normativa en un contexto en el que la edificación se enfrenta a una transformación profunda, marcada por la urgencia climática y por la necesidad de redefinir sus criterios de diseño, construcción y evaluación ambiental.






















































































