Punto de inflexión hacia la nueva era de la construcción
Periodista especializada en arquitectura y construcción · Interempresas Media
21/04/2026
El Congreso de Arquitectura Avanzada y Construcción 4.0 de Rebuild 2026, que reunió a más de 730 ponentes internacionales, puso énfasis en la aceleración de la industrialización del sector en nuestro país poniendo el foco en la integración real de tecnologías como la construcción industrializada, la inteligencia artificial y la digitalización de procesos, evidenciando su aplicación práctica en proyectos reales y su impacto directo en la productividad.
El modelo constructivo tradicional ha quedado obsoleto. La forma en que habitamos, nos relacionamos y queremos vivir se ponen de manifiesto en los hogares del futuro que, además, deben dar respuesta a una normativa europea en materia de descarbonización y eficiencia energética. Una exigencia que lejos de ser un problema en el desarrollo de soluciones constructivas, se convierte en una importante oportunidad para revertir los efectos del cambio climático desde los hogares.
No obstante, existen importantes ‘red flags’ que deben atenderse con urgencia. Por un lado, la falta de vivienda asequible. El derecho a la vivienda es universal, sin embargo, existen obstáculos que dinamitan las nuevas construcciones, ya sea por temas normativos, un sistema constructivo más lento, la falta de disposición de suelo edificable…
A esto hay que sumar la falta de relevo generacional. Si bien la industrialización conlleva una nueva reordenación laboral en el sector de la construcción, existen trabajos más artesanales y tradicionales que requieren estar ‘in situ’. Sin trabajadores las viviendas pueden sufrir importantes retrasos en su ejecución.
Y, por último, está el reto de la rehabilitación del parque edificado actual, del cual, cerca del 70% es previo al CTE, con lo que requiere una actualización inmediata, para adaptarse a los planes europeos.
Ante este panorama, la madera se erige como el material del siglo XXI, pero sin obreros y personal especializado difícilmente se podrá extender; sin contar el problema de la gestión forestal que, por un lado dificulta la explotación de los bosques para fabricar madera tecnológica. Y, por el otro, provoca que esta masa forestal no pueda aprovecharse, con el riesgo que conlleva que se convierta en un polvorín, especialmente en época estival, como se extrajo de la sesión ‘Industrialización en madera’ en el Congreso de Arquitectura Avanzada y Construcción 4.0.
En esta misma dirección se apostilló en la mesa de debate en torno a la creación de un sello español en madera industrializada. Jacinto Seguí, director de Desarrollo Colaborativo en Finsa, reconoció que “se trata de una iniciativa conjunta para aportar valor a la madera de nuestro territorio. España tiene masa forestal que no está explotando e industria transformadora con capacidad productiva”.
Una certificación de calidad que, como reconocía Juan Antonio Gómez-Pintado, CEO de Lignum Tech, “garantizaría la trazabilidad de lo que estamos construyendo y beneficiaría en la financiación del sector”. Mientras que Daniel Ibáñez, director del IAAC, añadió que “el sector empieza a verlo como una oportunidad de mejorar la arquitectura”.
Sin embargo, la industrialización también permite reinventarse desde la historia. Además de la madera, materiales como el ladrillo están mostrando su capacidad resiliente, para adaptarse a la arquitectura contemporánea, ya que “es un material milenario que no está reñido con la industrialización”, introdujo Vicente Sarrablo, catedrático de EsArq UIC.
Para ello, Miquel Batlle, socio fundador de Michele and Miquel Architect, mostró cómo el ladrillo industrializado tiene capacidad para 'salvar' un espacio verde en Toulouse, el Jardin Niel, que consigue su adaptación al entorno natural. Por su parte, Joan Trias de Bes expuso Casa Burés como ejemplo de cómo el ladrillo industrializado se convierte en una evolución de la tradición, donde digitalización y tecnología convergen para desarrollar proyectos de forma más rápida y eficaz.
En este sentido, el objetivo es conseguir una arquitectura de calidad donde la industrialización, como comentó Iñaqui Carnicero, secretario general de Agenda Urbana, Vivienda y Arquitectura MIVAU, “refuerza el compromiso e impulso como palanca del sector siendo compatible con una arquitectura adaptada a la nueva realidad”.
La accesibilidad en entornos saludables
Uno de los puntos fuertes de la presente edición de Rebuild fue su apuesta por la creación de entornos saludables. El sector es consciente de los efectos del cambio climático, siendo vital desarrollar planes de descarbonización, mediante sistemas activos y pasivos, pero también la arquitectura debe favorecer la creación de entornos saludables desde la fase de diseño.
Este activo debe dar respuesta a las necesidades sociales actuales, también desde el punto de vista de la accesibilidad, de forma holística poniendo a las personas en el centro del diseño. No obstante, como reconoció Berta Brusilovsky Filler, experta en accesibilidad cognitiva, integración sensorial y neurociencia, “se requiere más conocimiento por parte de la Administración, para resolver los problemas que actualmente surgen desde la accesibilidad cognitiva con el CTE actual”.
En este sentido, “todos estamos expuestos a estímulos sensoriales y cada uno tenemos nuestras habilidades cognitivas. El diseño de espacios, como puede ser un hospital o un centro escolar, debe utilizar criterios de humanización y contar con la opinión de los profesionales que son los que realmente trabajan día a día con distintos perfiles”, añadía Ana Mombiedro, Director of Applied Research en Kidzink.
Elementos como la iluminación, la acústica e incluso la elección de colores y materiales puede ser determinante en la creación de espacios, poniendo el foco en para quién se diseña, más que crear normativas genéricas que solo pueden dar respuesta a una parte de la sociedad.






















































































