Medid amplía su propuesta profesional con una nueva gama de mezcladores eléctricos
En un entorno donde la exigencia técnica en obra es cada vez mayor, la calidad del resultado final no depende únicamente de la medición, sino también de la correcta preparación de los materiales. Adhesivos, morteros o compuestos técnicos requieren procesos de mezcla precisos, homogéneos y controlados para garantizar su rendimiento en aplicación. En este contexto, Medid, especializada históricamente en herramientas de medición, amplía su catálogo con una nueva gama de mezcladores eléctricos orientados al profesional.
Esta incorporación responde a una visión más amplia del trabajo en obra, donde la precisión no se limita a la toma de medidas, sino que abarca también fases clave como la preparación del material.
La preparación de materiales como factor crítico
El proceso de mezclado es determinante en aplicaciones de construcción y mantenimiento. Una mezcla incorrecta puede generar aireación, falta de homogeneidad o pérdida de propiedades técnicas, afectando directamente a la durabilidad y calidad del trabajo.
Por ello, las mezcladoras eléctricas profesionales están diseñadas para trabajar a bajas revoluciones con alto par motor, lo que permite evitar la introducción de burbujas y garantizar una textura uniforme incluso en materiales de alta densidad.
Además, el uso de equipos específicos frente a soluciones improvisadas —como taladros convencionales— mejora significativamente la eficiencia en obra, reduce tiempos de preparación y minimiza el esfuerzo del operario en trabajos repetitivos o continuados.
Una gama diseñada para el uso intensivo
La nueva serie de mezcladores Medid está compuesta por dos modelos —6230 y 6231— desarrollados para adaptarse a distintos niveles de exigencia en obra.
Ambos equipos incorporan motores de alto rendimiento con sistemas de doble y triple reducción, diseñados para mantener la estabilidad incluso en condiciones de carga elevada. Esta configuración permite trabajar con materiales como morteros, colas, adhesivos o pinturas técnicas con un comportamiento constante.
El control del proceso se realiza mediante un regulador electrónico de velocidad en seis posiciones, que permite ajustar la mezcla en función del material y mejorar tanto el resultado como la limpieza del trabajo.
Adaptación a diferentes necesidades en obra
La diferenciación entre modelos responde a las distintas intensidades de uso habituales en el entorno profesional:
- Modelo 6230 (1.200 W): adecuado para trabajos generales con materiales de densidad media.
- Modelo 6231 (1.800 W): orientado a aplicaciones más exigentes y uso continuado, con mayor capacidad de carga.
Esta segmentación permite al profesional seleccionar la herramienta en función del tipo de trabajo, optimizando tanto el rendimiento como la durabilidad del equipo.
Robustez y ergonomía para entornos exigentes
Pensados para un uso intensivo, los mezcladores incorporan cajas de engranajes metálicas y estructuras reforzadas en ABS y acero al carbono, que aportan resistencia frente a condiciones habituales en obra.
A nivel ergonómico, las empuñaduras Soft-Grip con protecciones de goma mejoran el agarre y el control, reduciendo la fatiga durante el uso prolongado y aportando mayor estabilidad en el manejo.
Medid: ampliación de catálogo con coherencia técnica
La incorporación de esta gama de mezcladores eléctricos forma parte de la evolución natural de Medid hacia soluciones que acompañan al profesional en distintas fases del trabajo.
Más allá de la medición, la marca refuerza su presencia en procesos donde la precisión y la fiabilidad siguen siendo determinantes, como es la preparación de materiales en obra.
De este modo, Medid amplía su propuesta manteniendo su posicionamiento como marca técnica, orientada a ofrecer herramientas robustas y fiables para usuarios exigentes.





















































































