Concéntrico 2026 cuenta con la participación del reciente Premio Pritzker 2026, Smiljan Radic
El Festival Internacional de Arquitectura y Diseño Concéntrico celebrará su duodécima edición del 18 al 23 de junio con una programación articulada en torno a identidad, ecologías urbanas y arquitecturas efímeras, incorporando nuevas iniciativas formativas, colaboraciones culturales y proyectos experimentales en el espacio urbano.
Concéntrico ha presentado en el Goethe-Institut de Madrid el programa de su edición de 2026 y las principales líneas de trabajo para el periodo 2025–2026. El festival, que se celebrará en Logroño del 18 al 23 de junio, alcanza su duodécima edición consolidando un formato centrado en la intervención directa sobre el espacio público a través de la arquitectura, el diseño y prácticas vinculadas al ámbito urbano.
Desde sus primeras ediciones, Concéntrico ha reunido a arquitectos, diseñadores y artistas de distintos contextos internacionales para desarrollar propuestas que actúan sobre calles, plazas, riberas y espacios intersticiales de la ciudad. Las intervenciones, de carácter temporal, se plantean como herramientas de exploración urbana que conectan instituciones, comunidades creativas y ciudadanía, generando nuevas lecturas sobre el uso y la percepción del entorno construido.
La edición de 2026 se estructura en torno a tres ejes curatoriales que articulan el conjunto del programa y permiten abordar la ciudad contemporánea desde diferentes aproximaciones: identidad y ficción, ecologías urbanas y Ephemeral Agents. Estas líneas de trabajo agrupan proyectos que combinan investigación arquitectónica, experimentación material y participación ciudadana.
El eje identidad y ficción reúne propuestas que analizan la arquitectura como instrumento narrativo vinculado a la construcción de imaginarios urbanos. En este contexto se sitúa la participación de Smiljan Radic, Premio Pritzker 2026, cuya propuesta traslada al espacio urbano la lógica de estructuras efímeras inspiradas en el circo itinerante. El proyecto parte de la idea de una arquitectura ligera que configura un espacio interior compartido mediante la combinación de luz, aire y color.
Dentro de este mismo ámbito se incluyen trabajos como el de la arquitecta Matilde Cassani, centrado en la dimensión simbólica y ritual del espacio público, así como la investigación del estudio Ofreia, que aborda la relación entre el río Ebro y las prácticas históricas vinculadas al baño en el paisaje fluvial. Estas aproximaciones recuperan elementos culturales y sociales asociados al territorio para reinterpretarlos en clave contemporánea.
El programa incorpora también propuestas de estudios como BEar y PPAA, que trabajan desde enfoques experimentales en torno a la materialidad y la percepción del espacio, así como la colaboración entre el estudio Central y el fotógrafo Maxime Delvaux, centrada en la relación entre arquitectura e imagen. A este bloque se suma el proyecto El plano latente, del colectivo Dancing on Architecture, que plantea una intervención coreográfica en el Paseo del Espolón activada por la participación ciudadana.
El eje ecologías urbanas aborda las relaciones entre arquitectura, clima, materia y paisaje en el contexto urbano. En este ámbito participa el colectivo alemán raumlabor, con una propuesta basada en la construcción de tres pabellones concebidos como microclimas experimentales. Las estructuras, realizadas con madera y materiales naturales como yute o malla de coco, actúan como dispositivos capaces de modificar las condiciones ambientales mediante el control de la luz, la temperatura y la ventilación.
La arquitecta Sahra Hersi propone un jardín cívico orientado al cultivo y al intercambio de semillas, integrando prácticas agrícolas en el entorno urbano como herramienta de interacción social. En esta línea se sitúa también la colaboración entre el estudio Boltshauser y el colectivo Garbizu Collar, que desarrolla un pabellón construido con tierra compactada y barricas reutilizadas, trasladando al espacio urbano técnicas y materiales vinculados a la cultura vitivinícola de La Rioja.
El bloque se completa con la participación de equipos como Suomi-Koivisto & IC-98, Parabase, Zeppelin Design o el arquitecto Faris Alossaimi, cuyas propuestas exploran la relación entre arquitectura experimental, paisaje y condiciones climáticas. Asimismo, el proyecto del equipo chileno noof group investiga el uso de estructuras ligeras destinadas a generar sombra y reducir la temperatura en el espacio público.
El eje Ephemeral Agents se centra en la arquitectura efímera como herramienta para activar dinámicas sociales y transformar temporalmente la ciudad. En este marco se inscribe el proyecto Multiform, desarrollado por Gabriel Fontana junto a Amanda Pinatih, que propone un sistema de juego colectivo basado en uniformes transformables que modifican la configuración de los equipos y sus reglas.
La iniciativa se desarrollará mediante talleres con estudiantes y sesiones abiertas, incorporando la participación ciudadana como parte del proceso. También forma parte de este eje el proyecto impulsado por Sounds of Architecture Records, centrado en la producción de un vinilo a partir de grabaciones sonoras de la ciudad de Logroño, que recoge voces, relatos y paisajes acústicos vinculados a la vida urbana.
Entre los participantes figura también el equipo AAU Anastas, con sede en Belén, cuya práctica investiga el uso contemporáneo de la piedra como material estructural, explorando su potencial en términos de sostenibilidad, resiliencia y gestión de recursos. Su trayectoria incluye proyectos arquitectónicos, investigación material y participación en contextos internacionales como la Bienal de Venecia.
El programa incorpora además propuestas de estudios como Future Firm, DF DC, Ignacio G. Galán junto a Ozaeta Fidalgo Architects y Jordan Whitewood-Neal, así como los colectivos Taelon7 y Tło, que trabajan en el desarrollo de estructuras temporales y dispositivos participativos orientados a activar nuevas formas de interacción en el espacio público.
En total, la edición de 2026 reúne proyectos de más de veinte equipos internacionales que se desplegarán en distintos puntos de Logroño. A estas propuestas se suman tres intervenciones seleccionadas a través de convocatorias abiertas, que han recibido 466 candidaturas procedentes de 41 países. Entre ellas, se encuentra Frontones Danzantes, del estudio italiano 2050+, que intervendrá el Aparcamiento del Revellín mediante estructuras móviles inspiradas en la pelota vasca; Shade, Breeze, Cooling, del equipo noof group, que se instalará en la Plaza del Mercado como dispositivo de sombreado y enfriamiento; y El plano latente, que transformará el Paseo del Espolón mediante una coreografía colectiva vinculada al solsticio de verano.
Entre las novedades de la temporada se incluye la puesta en marcha de una Summer School vinculada al programa Ephemeral Agents, desarrollada con Distigmo y con el apoyo de Pro Helvetia Swiss Arts Council, que tendrá su sede en Logroño. Esta iniciativa refuerza la dimensión formativa e internacional del festival.
El programa incorpora asimismo una colaboración con el Festival Cruïlla de Barcelona, en el marco de Barcelona como Capital Mundial de la Arquitectura 2026, que propone el diseño de los escenarios principales del festival como espacios arquitectónicos vinculados a la música y la cultura urbana.
La edición de 2026 incorporará además una dimensión sonora mediante la colaboración con Sounds of Architecture Records, sello fundado por Didier Fiúza Faustino y Marie-Hélène Fabre, que durante el festival realizará una grabación con los sonidos de Concéntrico en Logroño, ampliando el registro del evento hacia el ámbito acústico.


















































































