Entrelaza2: prefabricación y ahorro de materiales en un proyecto académico de vivienda
En el marco de la asignatura ToSCA del grado de Arquitectura de la Escola Tècnica d’Arquitectura del Vallès (ETSAV-UPC), el proyecto Entrelaza2, desarrollado por Nora Zamek, Sara Maseda y Alejandro Muñoz, fue reconocido con el premio ‘Prefabricación y ahorro de materiales’. La iniciativa se inscribe en la colaboración entre la ETSAV e Interempresas Media, orientada a acercar la reflexión académica a los retos técnicos y constructivos del sector, y contó con el patrocinio de las empresas Extrual, Aluminios Marton y Ursa Ibérica.
El proyecto Entrelaza2 nace de una experimentación formal en la que la volumetría y la relación entre los espacios comunitarios y la privacidad de los usuarios son las principales preocupaciones. La idea central consiste en la superposición de dos volúmenes a diferentes alturas, lo que crea un volumen intermedio que no solo articula el espacio, sino que también alberga las áreas comunitarias, actuando como un conector entre las partes del proyecto.
Este volumen intermedio, que no se trata de un vacío sino de una estructura construida, es clave para la organización espacial. Facilita la interacción social y fomenta la vida colectiva, pero también sirve como separador físico entre los volúmenes privados, lo que asegura la intimidad de los usuarios. En este sentido, la privacidad y la comunidad no son elementos excluyentes, sino que se integran a través del diseño de la volumetría.
Una de las estrategias más interesantes del proyecto es el uso de las grandes cristaleras en la fachada sur de los volúmenes privados. Estas fachadas acristaladas actúan como captadores solares, permitiendo que la radiación solar entre durante el invierno y ayude a calentar el interior de manera pasiva. Este sistema de captación solar no solo es eficaz para reducir el consumo energético, sino que también ayuda a mantener una temperatura estable en el interior, aprovechando la inercia térmica de los materiales. En los meses de verano, el proyecto incorpora soluciones pasivas para disipar el calor acumulado sin depender de sistemas mecánicos. Mediante elementos de protección solar, ventilación natural y una adecuada orientación de los volúmenes, se minimiza el sobrecalentamiento, manteniendo el confort interior de manera eficiente.
El uso de materiales locales también juega un papel crucial en la sostenibilidad del proyecto. Se opta por la fabricación in situ de hormigones utilizando la tierra y la roca extraída durante la excavación, combinados con aglomerantes para crear tapial y hormigón ciclópeo. Esta elección no solo reduce la huella ecológica del proceso constructivo, sino que también establece una conexión directa con el lugar, integrando el proyecto en su contexto de manera respetuosa.
En resumen, Entrelaza2 no solo es una solución arquitectónica funcional, sino una propuesta que reflexiona sobre cómo la forma, el clima y los materiales pueden integrarse de manera armónica, creando un espacio que promueve la convivencia sin perder de vista la sostenibilidad y la eficiencia energética.


































































