Las viviendas Passivhaus presentan concentraciones de radón muy inferiores a las de la edificación convencional
Las viviendas construidas conforme al estándar Passivhaus presentan concentraciones de gas radón significativamente inferiores a las de los edificios residenciales convencionales, incluso en aquellas comunidades autónomas donde el riesgo de exposición es mayor. Esta es la principal conclusión del Estudio de Monitorización de Radón en España impulsado por la Plataforma Edificación Passivhaus (PEP), con el apoyo del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE).
La investigación ha analizado un total de 73 edificios residenciales, entre viviendas certificadas Passivhaus y edificios convencionales no certificados, distribuidos en once comunidades autónomas. El trabajo se ha desarrollado en Galicia, Castilla y León, Extremadura, Comunidad de Madrid, Cataluña, Aragón, Asturias, Cantabria, Navarra, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana, muchas de ellas con amplias áreas clasificadas como de riesgo medio y alto por el Código Técnico de la Edificación. El seguimiento se ha prolongado durante doce meses completos, lo que ha permitido obtener una visión anual del comportamiento del gas en los espacios habitados.
Las mediciones se realizaron mediante detectores pasivos de trazas, un sistema que permite calcular la concentración media anual de radón. El periodo de análisis se dividió en dos fases de seis meses, correspondientes a las estaciones de verano e invierno, con el objetivo de reflejar las variaciones estacionales y asegurar resultados comparables desde el punto de vista técnico y normativo.
Los datos obtenidos muestran que, en comunidades como Galicia, donde una parte relevante de la población está expuesta a concentraciones superiores a 300 Bq/m³, las viviendas Passivhaus mantienen valores sensiblemente más bajos que los edificios convencionales de su entorno. Esta misma pauta se observa en otras regiones con elevada presencia de suelos graníticos, como Extremadura y Castilla y León, tradicionalmente asociadas a mayores niveles de radón en interiores.
Según Sonia García, investigadora del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja del CSIC, el estudio aporta evidencia empírica de que las características constructivas y las decisiones de diseño influyen de manera directa en la exposición al radón. En esta línea, Concha Uría, presidenta de la Plataforma Edificación Passivhaus, señala que la combinación de una envolvente con alta hermeticidad y sistemas de ventilación mecánica controlada de doble flujo permite reducir la acumulación del gas y mantener concentraciones más estables a lo largo del año, minimizando las oscilaciones estacionales.
Desde la perspectiva de la salud pública, el Ministerio de Sanidad subraya la relevancia de estos resultados en un contexto en el que el radón está asociado a cerca del 7% de las muertes por cáncer de pulmón en España, con una especial incidencia en las comunidades del noroeste y del oeste peninsular. La Organización Mundial de la Salud considera este gas de origen natural como la segunda causa de cáncer de pulmón, solo por detrás del tabaquismo. Marina Morales, técnica superior en la Subdirección General de Sanidad Ambiental y Salud Laboral, destaca que reducir la exposición al radón en interiores constituye una prioridad sanitaria y que el estudio pone de relieve el papel que puede desempeñar la edificación como herramienta preventiva, en línea con los objetivos del Plan Nacional contra el Radón.
Los resultados indican que las viviendas Passivhaus monitorizadas se sitúan por debajo del valor de referencia de 100 Bq/m³ recomendado por la OMS, mientras que en los edificios convencionales la concentración media de radón llega a ser más del doble. Además de los niveles absolutos, el informe constata una mayor estabilidad estacional en los edificios Passivhaus, frente a las fluctuaciones más acusadas observadas en la edificación no certificada.
Cifras clave del Estudio de Monitorización de Radón en España
- 73 edificios residenciales monitorizados en total
- Viviendas certificadas Passivhaus.
- Edificios convencionales de control próximos y comparables.
- 11 comunidades autónomas analizadas:
Galicia, Castilla y León, Extremadura, Comunidad de Madrid, Cataluña, Aragón, Asturias, Cantabria, Navarra, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana.
- Periodo de medición:
- Abril - septiembre 2023 (verano).
- Octubre 2023 - marzo 2024 (invierno).
- Duración total de las mediciones: 12 meses por vivienda.
- Resultados principales:
- La concentración media de radón es más del doble en edificios convencionales que en viviendas Passivhaus.
- Las viviendas Passivhaus mantienen valores por debajo del nivel saludable recomendado por la OMS (100 Bq/m³).
- Mayor estabilidad estacional de las concentraciones en edificios Passivhaus.
- Valores de referencia:
- OMS: 100 Bq/m³ (nivel recomendado).
- Normativa española (CTE y RD 1029/2022): 300 Bq/m³.
Desde el ámbito profesional, el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España incide en que el estudio pone de manifiesto el impacto que tiene ir más allá del cumplimiento mínimo de la normativa. Juan López-Asiain, director del Gabinete Técnico del CGATE, señala que los datos demuestran la posibilidad de construir edificios más saludables sin renunciar a la eficiencia energética ni al confort, y subraya el papel de la arquitectura técnica en la aplicación de soluciones constructivas avanzadas tanto en obra nueva como en la rehabilitación del parque edificado existente.
El informe se enmarca en la aplicación del Documento Básico HS6 del Código Técnico de la Edificación, en vigor desde 2019 e integrado en el Plan Nacional contra el Radón, y aspira a servir como referencia técnica para profesionales, administraciones y responsables de políticas públicas interesados en el diseño y la promoción de edificios más seguros desde el punto de vista ambiental y sanitario.













































