El sector de la construcción avanza hacia modelos más eficientes en un contexto de mayor actividad y retos estructurales, desde la falta de vivienda asequible hasta la incorporación de soluciones sostenibles y tecnológicas
Sto Ibérica presenta diez tendencias que transformarán el sector de la construcción durante 2026
Sto Ibérica identifica las tendencias que marcarán la evolución del sector de la construcción durante 2026, en un contexto de mayor actividad, crecimiento estable y necesidad de adaptación a retos estructurales como la falta de vivienda asequible. Entre las principales áreas de transformación destacan la construcción sostenible, la industrialización de procesos para mejorar tiempos y reducir emisiones, la eficiencia energética y la rehabilitación del parque edificatorio, así como el aislamiento térmico y acústico, la innovación tecnológica, el diseño interior orientado al bienestar y la formación especializada de profesionales. Estas tendencias reflejan la necesidad de un sector más eficiente, resiliente y capaz de equilibrar planificación, calidad y sostenibilidad.
En los últimos años, el sector de la construcción ha experimentado una transformación acelerada, impulsada por cambios económicos, regulatorios y sociales, así como por la creciente adopción de herramientas digitales. Durante 2025, esta evolución ha evidenciado la necesidad de adaptarse a un entorno más complejo, y de cara al próximo ejercicio, el sector se prepara para consolidar este cambio, avanzando hacia modelos constructivos más racionales y orientados a la calidad, en los que la eficiencia energética y la correcta aplicación de los sistemas productivos se presentan como factores determinantes.
En este contexto, diversos indicadores reflejan la dinámica de la industria. España cerró el primer semestre de 2025 con cerca de 1,5 millones de personas empleadas en el sector de la construcción, lo que representa un incremento del 4,3% respecto a 2024, según la Encuesta de Población Activa. Asimismo, entre enero y septiembre se concedieron 100.327 visados de dirección de obra para vivienda nueva, un 5,6% más que en el mismo periodo del año anterior, según datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
A pesar de estos avances, persisten retos estructurales. La falta de vivienda asequible continúa siendo un problema relevante en toda la Unión Europea, y aunque la construcción residencial ha alcanzado niveles máximos en los últimos siete años, el número de viviendas finalizadas sigue siendo insuficiente, según el Observatorio de Vivienda y Suelo. Estos datos ponen de relieve que la transformación del sector debe ir acompañada de soluciones que equilibren oferta, planificación y sostenibilidad.
Conscientes de esta situación, desde la compañía Sto Ibérica, especializada en la fabricación y comercialización de productos y sistemas de construcción, han identificado las tendencias que marcarán la evolución del sector durante 2026:
- Crecimiento del sector: Tras un periodo caracterizado por la incertidumbre económica y el encarecimiento de los costes, el sector de la construcción avanza hacia una fase de crecimiento más estable y previsible. Según un informe del Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña y la Federación de Gremios de la Construcción, se estima que el sector cerrará 2025 con un crecimiento del 4% y mantendrá un ritmo sólido en 2026, con una previsión del 3,6%. Este escenario sitúa al sector por encima de la media europea y consolida un proceso de normalización progresiva del ciclo.
- Rehabilitación y eficiencia energética del parque edificatorio: La modernización de las viviendas existentes se consolida como un eje estratégico para mejorar la sostenibilidad y eficiencia del sector, especialmente en un contexto en el que no resulta viable depender únicamente de la obra nueva para satisfacer la demanda habitacional. Según el informe semestral del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, entre enero y junio de 2025 se autorizaron 30.900 remodelaciones de viviendas, apenas un 1,68% más que en el mismo periodo del año anterior, lo que indica que, de mantenerse este ritmo, no se alcanzarían los objetivos planteados por el Gobierno. Para acelerar estas inversiones y fomentar la transición hacia un modelo constructivo más eficiente y sostenible, las ayudas procedentes de los fondos Next Generation EU, cuyo plazo finaliza en 2026, junto con las convocatorias autonómicas, serán fundamentales para impulsar la rehabilitación energética del parque edificatorio.
- Construcción industrializada y eficiencia en tiempos y emisiones: La industrialización de la construcción se presenta como una vía clave para aumentar la eficiencia, reducir emisiones y optimizar los plazos de ejecución. Este modelo, basado en la fabricación de módulos fuera de obra y su posterior ensamblaje, permite reducir hasta un 30 % las emisiones de CO2 y minimizar residuos, al tiempo que mejora la previsibilidad de costes y la logística de los proyectos. De este modo, se facilita la aceleración de la ejecución y se avanza hacia un sector más sostenible y preparado para responder a las exigencias de calidad del próximo ejercicio.
- Inteligencia Artificial aplicada a la construcción: La IA se consolida como un vector estructural de transformación del sector, con un impacto directo en la eficiencia, calidad y sostenibilidad de los proyectos. Su uso permite analizar grandes volúmenes de datos históricos en tiempo real para optimizar el diseño, prever incidencias en obra y mejorar la planificación de tiempos y costes. Además, su integración en procesos de control y gestión contribuye a reducir desviaciones, minimizar desperdicios y mejorar la trazabilidad, favoreciendo un modelo constructivo más preciso, resiliente y alineado con las nuevas exigencias del mercado.
- Impulso de la formación especializada: La creciente complejidad de los sistemas constructivos y la exigencia normativa hacen imprescindible contar con profesionales formados y actualizados. La correcta aplicación de soluciones técnicas, el respeto a los procedimientos y el conocimiento profundo de los materiales se convierten en factores decisivos para garantizar la calidad, durabilidad y rendimiento de los edificios. En este contexto, la formación continua se posiciona como una palanca estratégica para reducir errores, optimizar recursos y asegurar la fiabilidad de los sistemas constructivos.
- Soluciones SATE para fachadas con lana de roca: El aislamiento térmico exterior con lana de roca vuelve a cobrar protagonismo por su capacidad de combinar eficiencia energética y resistencia al fuego. Este material permite fachadas más duraderas y sostenibles, contribuyendo a reducir el consumo energético de los edificios y mejorar el confort interior, consolidándose como una opción técnica fiable tanto en obra nueva como en rehabilitación.
- Vuelven los revocos con estética natural en fachadas: En los proyectos de edificación se observa una mayor presencia de soluciones que apuestan por materiales y acabados de apariencia natural y atemporal. Las baldosas cerámicas en colores naturales destacan por su durabilidad, resistencia y estabilidad cromática, mientras que los revocos con aspecto de ladrillo permiten reproducir una imagen tradicional mediante sistemas más ligeros y versátiles.
- Elección estratégica de materiales para el acondicionamiento acústico: Las tendencias en acondicionamiento acústico priorizan la creación de espacios más confortables y funcionales mediante una correcta selección de soluciones constructivas. Elementos como techos y revestimientos acústicos, sistemas suspendidos y materiales con capacidad de absorción permiten reducir la reverberación y mejorar la calidad sonora de los espacios. La integración de estas soluciones desde la fase de diseño contribuye a generar entornos interiores más silenciosos, saludables y adaptados a las exigencias de uso de cada proyecto.
- Decoración e interiorismo centrados en bienestar y materiales sostenibles: El diseño de interiores se orienta hacia espacios más cálidos, acogedores y conectados con la naturaleza, combinando materiales naturales como madera, piedra y fibras vegetales con piezas artesanales y mobiliario personalizado. Además, los interiores incorporan elementos clásicos reinterpretados y texturas ricas que generan experiencias sensoriales, creando espacios funcionales que transmiten identidad y narrativa. En este contexto, 2026 será decisivo para el diseño biocéntrico, que sitúa la salud y el equilibrio natural en el centro de los proyectos, incorporando luz, ventilación, vegetación y materiales orgánicos para crear ecosistemas interiores que mejoren la calidad de vida.
- Formas orgánicas y curvas escultóricas: Las líneas rígidas dan paso a siluetas fluidas inspiradas en la naturaleza, con muebles de bordes redondeados, lámparas sinuosas y piezas escultóricas que aportan dinamismo, suavidad y carácter a los espacios. Esta tendencia busca la creación de interiores envolventes y equilibrados, donde la geometría amable reduce el estrés y combina funcionalidad con estética, generando entornos acogedores, armoniosos y visualmente atractivos que invitan al bienestar.


































