VAUDE reivindica la fabricación en Alemania como motor de innovación, calidad y empleo
Si tenemos en cuenta que gran parte de la producción de equipamiento deportivo se ha trasladado fuera de Europa, destaca el hecho de que la empresa VAUDE ha querido poner en valor su apuesta por mantener una planta de fabricación propia en Alemania. La compañía, especializada en productos para ciclismo y deportes de montaña, destaca las ventajas competitivas que supone mantener unidos los procesos de diseño, desarrollo y producción dentro de una misma instalación.
La fábrica de Tettnang, situada en el sur de Alemania, produce mochilas y alforjas para bicicleta desde 1980 y cuenta actualmente con una plantilla formada por alrededor de 55 trabajadores. La proximidad entre los equipos de ingeniería, desarrollo y producción permite acelerar los procesos de innovación, reducir los tiempos de respuesta y mejorar la flexibilidad ante las necesidades cambiantes del mercado.
Según explica Antje von Dewitz, directora ejecutiva de VAUDE, “nuestra planta de fabricación no es solo un reflejo de nuestras raíces, sino también una inversión en nuestro futuro. Comprobamos cada día el valor que tiene disponer de todo el proceso de desarrollo de producto bajo un mismo techo y poder implementar innovaciones de forma inmediata”.
Tecnología avanzada aplicada a la fabricación de alforjas y mochilas
Uno de los elementos diferenciales de la instalación es el uso de tecnología de soldadura de alta frecuencia para la fabricación de alforjas y mochilas completamente impermeables. Este proceso permite desarrollar productos preparados para soportar condiciones de uso exigentes, tanto en grandes viajes ciclistas como en desplazamientos cotidianos.
La producción combina numerosas operaciones manuales —como corte, costura, remachado o ensamblaje— con procesos automatizados y sistemas robotizados. Esta integración entre experiencia artesanal y tecnología avanzada constituye uno de los pilares del modelo industrial de la compañía.
Desde VAUDE destacan que la cercanía entre los departamentos facilita la validación inmediata de nuevas soluciones, el desarrollo de prototipos y la introducción rápida de mejoras en los productos. Esta dinámica permite optimizar continuamente el rendimiento y la durabilidad de las referencias destinadas al mercado.
Inversión continua y apuesta por el empleo local
La dimensión social también ocupa un lugar relevante dentro del proyecto industrial de la compañía. Actualmente, la fábrica reúne trabajadores de más de veinte nacionalidades diferentes, muchos de ellos con décadas de experiencia dentro de la empresa.
VAUDE considera que mantener capacidad productiva propia en Alemania contribuye a preservar conocimiento técnico especializado, generar empleo cualificado y fortalecer el tejido industrial local. En este sentido, la compañía ha realizado diversas inversiones para garantizar la competitividad de sus instalaciones.
En 2017 puso en marcha una nueva nave de producción y, en 2024, destinó más de un millón de euros a una nueva línea de automatización. Gracias a estas mejoras, la planta alcanza actualmente una capacidad de producción de hasta 400.000 unidades anuales.
La empresa subraya que la fábrica de Tettnang representa mucho más que un centro productivo. Para VAUDE, se trata de un espacio donde convergen innovación, conocimiento técnico, experiencia industrial y desarrollo de producto, elementos que considera fundamentales para afrontar los retos futuros de la industria ciclista y outdoor europea.



