Las Vías Verdes y el Gravel, una combinación que sigue creciendo en España
El auge del Gravel y el bikepacking ha encontrado en las Vías Verdes uno de sus escenarios naturales más sólidos dentro de España. Aunque no son algo que sea tan popular como nos gustaría, este tipo de rutas son ideales para los ciclistas bikepackers.
Los antiguos trazados ferroviarios reconvertidos para uso cicloturista y senderista viven una etapa de expansión constante, tanto por número de usuarios como por proyectos en desarrollo, nuevas conexiones e implicación de alojamientos, administraciones y operadores ferroviarios.
Actualmente, España dispone de una de las redes de Vías Verdes más amplias de Europa, con cientos de kilómetros acondicionados sobre antiguas infraestructuras ferroviarias. Su combinación de seguridad, paisajes variados y trazados accesibles ha convertido estas rutas en una herramienta especialmente atractiva para el Gravel.
Nuevas rutas y grandes corredores cicloturistas
Entre los proyectos que continúan avanzando destacan algunos grandes corredores ferroviarios históricos reconvertidos en itinerarios Gravel y cicloturistas. Uno de los más relevantes es la Vía de la Plata, donde las obras entre Plasencia y Salamanca permitirán próximamente completar un trazado continuo.
También siguen evolucionando proyectos como el antiguo ferrocarril Puebla de Híjar-Tortosa, correspondiente al Camino Natural Vía Verde Val de Zafán, recientemente ampliado hasta La Ràpita. A ello se suman los avances del futuro Camino Natural Vía Verde Renacimiento, sobre el histórico trazado Baeza-Utiel, además del corredor Santander-Mediterráneo.
Entre las próximas aperturas figura igualmente la ampliación de la Vía Verde Compostela hasta Santiago, reforzando el vínculo entre cicloturismo y grandes itinerarios culturales.
El Gravel encuentra un entorno ideal
Las características propias de las Vías Verdes encajan especialmente bien con el Gravel actual. La mayoría de recorridos permiten combinar pistas compactas, tramos asfaltados y rutas de media o larga distancia, ofreciendo además pendientes moderadas y un entorno seguro alejado del tráfico.
Esto ha favorecido que muchas rutas se conviertan en destinos habituales para viajes bikepacking, escapadas de varios días o entrenamientos de larga distancia. Además, la facilidad logística y la creciente oferta de alojamientos especializados están ayudando a ampliar el perfil de usuario.
La evolución del sector también ha impulsado una mayor relación entre tiendas, turismo activo y servicios locales vinculados al cicloturismo, especialmente en territorios rurales donde las Vías Verdes generan actividad económica durante buena parte del año.
Nuevas iniciativas
Entre las iniciativas recientes destaca el Pasaporte de Caminos Naturales y Vías Verdes, una propuesta que permite registrar y coleccionar recorridos realizados en distintas rutas españolas mediante puntos de sellado distribuidos por alojamientos, oficinas de turismo, restaurantes y otros establecimientos colaboradores.
La iniciativa busca incentivar el descubrimiento de nuevos recorridos y potenciar el turismo asociado a las Vías Verdes. Además, se prevé la incorporación de nuevos puntos de sellado durante los próximos meses, muchos de ellos vinculados al sector hotelero.
Paralelamente, la intermodalidad continúa ganando peso gracias a las iniciativas Tren+Bici impulsadas junto a Renfe. El objetivo pasa por facilitar el acceso ferroviario a diferentes Vías Verdes y mejorar la experiencia del usuario que combina transporte público y bicicleta.
Una red en crecimiento
La reciente celebración del XXVI Día Nacional de las Vías Verdes volvió a reflejar el crecimiento y la capacidad de movilización de esta red. Durante el mes de mayo se organizaron decenas de actividades repartidas por toda España, incluyendo marchas ciclistas, rutas accesibles, acciones medioambientales, propuestas culturales y actividades divulgativas.
Este es el enlace al mapa interactivo de las Vías Verdes en España.



