L35 se une a la red Infinity Partner de Cortizo
Cortizo continúa ampliando su red Infinity Partner sellando nuevos acuerdos con distintas compañías del sector de la edificación para impulsar el uso de su tocho de aluminio 100% reciclado posconsumo en todo el mundo. La última firma en incorporarse a esta alianza ha sido L35, uno de los estudios de arquitectura españoles más importantes y que además cuenta con una destacada presencia internacional. Con casi 60 años de historia, L35 acumula numerosos proyectos icónicos, entre los que se encuentra el nuevo Santiago Bernabéu; cuenta con oficinas en Madrid, Barcelona, Sotogrande, París, Milán, Estambul, Abu Dhabi, México, Bogotá y Santiago de Chile; extendiendo su obra por Europa, América, Asia y África.
Tras la firma de este convenio, L35 apostará por el uso del aluminio 100% reciclado posconsumo de Cortizo en aquellos proyectos en los que incorpore fachadas y carpinterías de la firma gallega. Estos sistemas de cerramiento serán fabricados con perfiles extruidos a partir de Infinity, el tocho de aluminio producido por la multinacional en su planta de fundición de Coirós (A Coruña) mediante el reciclaje de ventanas, puertas, fachadas y otros elementos constructivos de este material que, al finalizar su vida útil, son reincorporados al proceso productivo mediante el reciclaje. La producción de Infinity arroja unas emisiones de menos de un kilo de CO2 por cada kilo de aluminio producido, lo que supone una reducción de más del 95% de las emisiones de carbono y del consumo energético demandando en la producción de tocho primario.
“Es un orgullo incorporar a L35 a esta alianza por la construcción sostenible”, señala el director general de Arquitectura de Cortizo, Daniel Lainz. “Además de ser uno de los estudios más relevantes de nuestro país, cuentan con una importante presencia internacional con proyectos de gran calado en los cuatro continentes, lo que nos permitirá seguir expandiendo el uso de nuestro aluminio 100% reciclado posconsumo en todo el mundo para reducir la huella de carbono de la edificación”, explica Lainz. El directivo de Cortizo también puso el foco en la circularidad del aluminio, reivindicándolo como un “icono de la arquitectura sostenible” que ofrece una “reciclabilidad infinita” sin merma alguna de sus propiedades.
Por su parte, el director de L35, Alejandro Lorca, señala: “Reducir el impacto ambiental de un edificio empieza por los materiales que elegimos. Trabajar con el aluminio reciclado posconsumo de Cortizo nos permite ser coherentes con los criterios ambientales que aplicamos en nuestros proyectos sin comprometer las prestaciones que exigen las fachadas y carpinterías que diseñamos”.





























































































