Veteco pone el foco en los retos del cerramiento: industria, normativa y falta de instaladores
La presentación de la Semana Internacional de la Construcción, celebrada el pasado 15 de octubre en Ifema Madrid, dejó sobre la mesa algunos de los desafíos que marcarán el futuro de la ventana, la fachada y la protección solar. Veteco reunirá del 10 al 13 de noviembre a las empresas del sector en una convocatoria que compartirá espacio con Construtec, Smart Doors y Piscimad.
El sector del cerramiento avanza. Los productos incorporan nuevas prestaciones, la eficiencia energética gana peso en el diseño de los edificios y los procesos industriales evolucionan. Pero hay cuestiones que siguen condicionando el día a día de las empresas: cómo adaptarse a una normativa cada vez más exigente, cómo integrar nuevos sistemas constructivos y, sobre todo, cómo encontrar profesionales preparados para instalarlos correctamente.
Estos fueron algunos de los temas que surgieron durante la presentación de la Semana Internacional de la Construcción. La cita reunirá del 10 al 13 de noviembre a Construtec, Veteco, Smart Doors y Piscimad, con más de 500 empresas expositoras y una superficie neta superior a los 43.000 metros cuadrados.
Presentación de la Semana Internacional de la Construcción. De izquierda a derecha: Alberto Leal, director del evento; Luis Rodulfo, presidente de Cepco; Pablo Martín, director de Asefave, y Juan Ramírez, representante del sector de puertas automáticas y automatismos.
Para los profesionales de la ventana, la fachada y la protección solar, el principal punto de interés será Veteco. La feria llega en un momento en el que la envolvente tiene mucho que aportar a la eficiencia energética de los edificios, pero también debe responder a nuevas exigencias técnicas, mejorar su integración en obra y garantizar que las prestaciones del producto se mantienen una vez instalado.
La envolvente ya no va solo de producto
La eficiencia energética y la descarbonización siguen marcando la evolución de ventanas, fachadas y sistemas de protección solar. Sin embargo, el rendimiento final de un edificio no depende de un único producto, sino de cómo se combinan las soluciones, de su integración en el conjunto constructivo y de la calidad de la ejecución.
Durante la presentación, Pablo Martín, representante de la Asocición Española de Fabricantes de Fachadas Ligeras y Ventanas (Asefave), señaló la sostenibilidad, la circularidad y la reducción de emisiones como algunas de las líneas que orientan al sector. Son objetivos que afectan tanto al desarrollo de nuevos sistemas como a la forma de fabricar, instalar y evaluar los productos a lo largo de su vida útil.
Para las empresas del cerramiento, el reto está en convertir estas exigencias en soluciones técnicamente solventes y aplicables en obra. No basta con mejorar las prestaciones sobre el papel: hay que asegurar que el sistema funciona como se ha previsto y responde a las condiciones reales del edificio.
Veteco volverá a ser un punto de encuentro para fabricantes, prescriptores y otros profesionales que trabajan en esta evolución. La feria permitirá conocer novedades y compartir experiencias en un mercado en el que la envolvente ha ganado peso en las decisiones de proyecto y en los objetivos energéticos de los edificios.
Industrialización sí, pero con reglas claras
La construcción industrializada también estuvo presente en el debate. Fabricar más componentes fuera de obra puede ayudar a controlar procesos, reducir plazos y mejorar la productividad. Pero industrializar no consiste únicamente en trasladar parte del trabajo a una fábrica: hacen falta criterios técnicos claros y garantías sobre el comportamiento de las soluciones.
Desde el ámbito de las puertas, los automatismos y los cerramientos se recordó que las ventanas y los muros cortina llevan años incorporando procesos industriales. La llegada de nuevos sistemas prefabricados no debería rebajar las exigencias que corresponden a cada producto. Los ensayos, la evaluación de prestaciones y el marcado CE, cuando sea aplicable, siguen siendo referencias fundamentales.
Durante la presentación también se planteó la necesidad de avanzar en la normalización técnica, con especial atención al desarrollo de normas UNE y a la definición de criterios comunes para las nuevas soluciones industrializadas.
Es una cuestión importante para el cerramiento. La innovación necesita un marco que permita desarrollar y comercializar productos con garantías, pero también reglas comprensibles para que las empresas sepan a qué requisitos deben responder. Sin esa claridad, la incorporación de nuevos sistemas puede generar incertidumbre en lugar de facilitar su implantación.
Cumplir la normativa, un esfuerzo añadido para las pymes
La carga normativa fue otro de los asuntos que aparecieron durante la presentación. Juan Ramírez, representante del ámbito de las puertas automáticas y los automatismos, expuso las dificultades que supone para las empresas seguir el ritmo de las obligaciones regulatorias, especialmente cuando se dispone de recursos limitados.
El Reglamento de Máquinas, el marcado CE y la vigilancia del mercado son cuestiones relevantes para este ámbito. El desafío no está solo en conocer las obligaciones, sino en interpretarlas y aplicarlas correctamente, además de disponer de los medios necesarios para demostrar su cumplimiento.
Para las pymes, este trabajo puede representar una carga técnica y administrativa considerable. Por eso, junto a una normativa exigente, el sector necesita criterios claros y una vigilancia efectiva del mercado. De poco sirve que unas empresas asuman los costes de cumplir las reglas si otras pueden competir sin hacerlo.
La conectividad abre, además, nuevos frentes. A medida que las puertas y los sistemas de automatización incorporan funciones digitales, la ciberseguridad gana importancia. Aunque no figuraba entre los principales ejes técnicos anunciados para la próxima edición, el asunto surgió durante el debate como una cuestión que el sector deberá seguir de cerca.
La falta de instaladores también limita la innovación
Uno de los momentos más relevantes de la presentación llegó con la pregunta de Novoperfil sobre la falta de mano de obra cualificada y el relevo generacional. La publicación preguntó directamente a Ifema qué actuaciones había impulsado para acercar el sector a los centros educativos y favorecer la incorporación de nuevos profesionales.
Desde Ifema se mencionaron experiencias desarrolladas en encuentros como AULA, la Semana de la Educación, y SICUR, en colaboración con la Fundación Laboral de la Construcción. El objetivo de estas iniciativas es dar a conocer los oficios de la construcción y orientar a estudiantes y familias sobre las opciones formativas y profesionales que ofrece el sector.
La respuesta conecta con uno de los problemas que más preocupan a las empresas: no basta con disponer de productos cada vez más avanzados si faltan profesionales capaces de instalarlos correctamente.
Luis Rodulfo, presidente de la Confederación Española de Asociaciones Fabricantes de Productos de Construcción (Cepco), insistió en la necesidad de generar nuevos perfiles profesionales y reforzar la cualificación de los instaladores. Su intervención puso sobre la mesa una realidad que fabricantes y prescriptores conocen bien: una ventana, una puerta o una fachada puede tener buenas prestaciones de fábrica y no ofrecer el resultado esperado si la instalación falla.
La instalación no es el último trámite de la cadena. Es una parte decisiva del resultado. Los encuentros constructivos, la ejecución y el cumplimiento de las instrucciones del fabricante influyen en el comportamiento final del sistema y en las prestaciones que recibe el usuario.
Por eso, el relevo generacional no se resuelve únicamente animando a los jóvenes a incorporarse al sector. También requiere formación adaptada a las necesidades reales de las empresas, itinerarios profesionales claros y un mayor reconocimiento de la especialización técnica que exige el trabajo del instalador.
Para el cerramiento, esta cuestión es especialmente sensible: la calidad del producto y la calidad de su puesta en obra tienen que avanzar juntas.
Veteco, en el marco de una convocatoria más amplia
Veteco compartirá esta edición con Construtec, Smart Doors y Piscimad dentro de la Semana Internacional de la Construcción. En conjunto, la organización prevé reunir a más de 500 empresas expositoras y superar los 43.000 metros cuadrados netos de exposición.
La convocatoria tendrá también una dimensión internacional. Según los datos presentados, cerca del 30 % de los expositores y el 19 % de los visitantes de la edición anterior procedían del extranjero. Colombia será el país invitado, con la intención de reforzar las relaciones comerciales y profesionales con Latinoamérica.
El programa incluirá el II Congreso de la Semana Internacional de la Construcción, además de espacios dedicados a la digitalización y a diferentes ámbitos técnicos, como el BIM Forum y el Glass Forum, organizado por Vítrea e Interempresas Media.
Esta dimensión conjunta permite situar el cerramiento en relación con otros segmentos de la construcción. La envolvente no trabaja de forma aislada: forma parte de un edificio que debe responder a exigencias energéticas, técnicas y de uso cada vez más complejas.
La edición de Veteco de este año llegará con asuntos que van más allá de las novedades de producto. La industrialización necesita criterios técnicos claros; las empresas deben afrontar las exigencias normativas sin perder capacidad competitiva; y la mejora de las prestaciones exige profesionales preparados para trasladarlas a la obra.
Son retos que afectan directamente a fabricantes, instaladores y prescriptores. Y también son cuestiones que ayudan a entender por dónde avanza el sector del cerramiento.


































































































