Formación, la clave invisible para transformar el sector de la construcción
Adolfo Somolinos, Director de Customer Experience de Saint-Gobain
08/07/2026En los últimos años, el sector ha experimentado una profunda evolución tecnológica y normativa que ha elevado notablemente el nivel de exigencia. La eficiencia energética, la digitalización o la industrialización de procesos ya no son tendencias, sino realidades que requieren un conocimiento técnico cada vez más especializado. Sin embargo, el ritmo de adaptación de las competencias profesionales no siempre ha ido en paralelo a esta evolución.
En este contexto, la formación continua se ha convertido en un elemento estratégico. No se trata únicamente de adquirir nuevos conocimientos, sino de garantizar que estos se trasladan de forma efectiva al día a día de la obra. La correcta ejecución de soluciones constructivas y la calidad final de los proyectos dependen, en gran medida, del grado de capacitación de los profesionales que intervienen en cada fase.
Desde Saint-Gobain somos conscientes de esta necesidad y es precisamente bajo este prisma que hemos desarrollado la Academia Saint-Gobain, una iniciativa que agrupa la formación de las distintas marcas del Grupo (Climalit®, Ecophon, Isover, Placo® y Weber) para acercar conocimiento técnico especializado al profesional de forma estructurada y accesible. En su primer año de actividad, la Academia ha formado a más de 1.400 profesionales a través de más de 90 cursos y más de 270 horas de formación impartidas en 17 ciudades de toda España, configurando una red formativa con capilaridad real en el territorio.
Este modelo permite, además, combinar formación teórica, práctica y online, adaptándose a las necesidades de perfiles muy diversos dentro del sector —desde instaladores hasta prescriptores y distribuidores— y facilitando el acceso al conocimiento en un entorno cada vez más exigente.
Más allá de los datos, que reflejan una buena acogida, lo relevante es entender el papel que puede desempeñar la formación como motor de transformación del sector. Porque la innovación solo genera impacto cuando es comprendida, aplicada y ejecutada correctamente. De poco sirve desarrollar soluciones cada vez más avanzadas si no se garantiza su correcta implementación en obra, algo que impacta directamente en la calidad de la ejecución, la eficiencia de los sistemas y el rendimiento final del edificio.
En este sentido, la formación debe evolucionar hacia modelos más prácticos, accesibles y conectados con la realidad del profesional. La combinación de formatos —desde el aula hasta la formación online— facilita, además, que perfiles diversos puedan acceder a estos contenidos, independientemente de su ubicación o disponibilidad.
Otro de los grandes retos del sector es atraer y retener talento en un contexto en el que la cualificación técnica se vuelve cada vez más crítica. La formación es también una oportunidad para poner en valor el oficio, dignificarlo y proyectarlo hacia el futuro. Un sector más profesionalizado será también más atractivo para nuevas generaciones que buscan desarrollar su carrera en entornos innovadores y con impacto real.
Además, la formación desempeña un papel clave en la consecución de los objetivos de sostenibilidad. La correcta aplicación de soluciones orientadas a mejorar la eficiencia energética o reducir el impacto ambiental depende directamente de quienes las prescriben e instalan. En este sentido, capacitar al profesional no solo mejora la calidad de ejecución, sino que contribuye de forma directa a acelerar la transición hacia un modelo constructivo más responsable.
La clave para la transformación del sector no es otra que una apuesta clara y decidida por el conocimiento. Es necesario seguir impulsando entornos de aprendizaje que acompañen al profesional en su día a día, que anticipen las necesidades del mercado y que fomenten una cultura de mejora continua. Iniciativas como la Academia Saint-Gobain buscan acompañar al profesional en toda su evolución, trasladando innovación al día a día de la obra y contribuyendo a elevar el estándar del sector.
En definitiva, la innovación, la sostenibilidad o la industrialización son los grandes ejes de cambio del sector, pero todos ellos comparten una base común: las personas. Invertir en su formación es, probablemente, la forma más eficaz de garantizar que esa evolución no solo llegue, sino que se consolide en el tiempo.
































































































