Dormideira confía en las soluciones de Roto para reforzar el confort, la accesibilidad y la eficiencia del proyecto
Para ello, el proyecto ha contado con diferentes soluciones de Roto Frank, aplicadas tanto en carpintería exterior como en los accesos motorizados de los apartamentos, con el objetivo de garantizar prestaciones de estanqueidad, confort de uso, seguridad y accesibilidad acordes a las exigencias planteadas en el proyecto.
Según explica Sergio González, director comercial de Roto Frank, el herraje constituye un elemento determinante dentro del rendimiento global de cualquier cerramiento. “El herraje es el corazón de la ventana”, señala. “Gran parte del correcto funcionamiento de un sistema depende precisamente de la calidad del herraje y de la solución elegida en función de las necesidades específicas de cada proyecto”.
Un proyecto concebido desde la relación con el entorno
El proyecto Dormideira nació inicialmente como una ampliación de unos apartamentos ya existentes en una parcela anexa. Sin embargo, las características del emplazamiento y la voluntad de la propiedad de desarrollar un concepto alejado del turismo convencional acabaron redefiniendo completamente el planteamiento inicial.
“Lo que se buscó desde el principio fue alejarnos del modelo de apartamento turístico orientado al turismo de masas y plantear un espacio mucho más íntimo y respetuoso con el entorno”, explica Diego Álvarez, del estudio ConforNorte, arquitecto técnico del proyecto.
Cristian Caneda, de Aluminios Chuco, empresa que se ha encargado de la instalación de los cerramientos, comparte esta percepción: “No se trataba de una promoción convencional. Era un proyecto muy vinculado al paisaje, con grandes aperturas hacia las vistas y una búsqueda constante de privacidad y confort para los usuarios”.
El conjunto se desarrolla a partir de diferentes módulos fragmentados y desplazados entre sí, evitando grandes volúmenes continuos y favoreciendo tanto la privacidad entre apartamentos como una mejor integración en el paisaje. Asimismo, la orientación y disposición de los huecos se planteó específicamente para potenciar las vistas hacia la ría y reforzar la sensación de intimidad en el interior de las viviendas. “Los ventanales se plantearon prácticamente como cuadros orientados hacia el paisaje”, afirma Álvarez.
La luz natural, la disposición de los espacios y la propia configuración de la envolvente fueron concebidas como parte de una misma estrategia arquitectónica destinada a reforzar la experiencia de confort y tranquilidad buscada en el proyecto.
Para Aluminios Chuco, el reto compartido con la dirección facultativa era conseguir que los cerramientos acompañasen esa idea arquitectónica sin convertirse en un punto débil del edificio. “Cuando un proyecto apuesta por abrirse al exterior, las ventanas pasan a ser un elemento clave y tienen que responder al mismo nivel de exigencia que el resto de la envolvente. Además, al tratarse de un entorno costero, había que prestar especial atención a la durabilidad de los materiales y a la correcta resolución de los detalles constructivos”.
La importancia de la envolvente y los cerramientos
Uno de los principales objetivos del proyecto era garantizar elevados niveles de confort térmico y acústico, sobre todo teniendo en cuenta la filosofía del conjunto y las propias características del entorno. Para ello, se optó por soluciones industrializadas basadas en paneles termochip tanto en fachada como en cubierta, complementadas con trasdosados interiores y diferentes soluciones de aislamiento destinadas a mejorar el comportamiento energético y acústico del edificio.
A nivel exterior, el proyecto incorpora además fachada ventilada de madera termotratada, contribuyendo tanto a mejorar el comportamiento de la envolvente como a reforzar la integración estética del conjunto en el paisaje.
No obstante, tanto el equipo técnico como Roto coinciden en señalar que el rendimiento global del cerramiento depende del correcto funcionamiento de todos los elementos que intervienen en él. “Si una parte falla, acaba fallando el conjunto”, explica Diego Álvarez. “Puedes tener una excelente carpintería, pero si el herraje no responde correctamente o la instalación no está bien ejecutada, las prestaciones finales se ven afectadas”.
En la misma, línea opina Cristian Caneda: “De poco sirve tener una buena carpintería si alguno de sus componentes no está a la altura. Los sistemas de Roto nos permitieron garantizar cierres muy precisos y uniformes, algo que influye directamente en la estanqueidad, el aislamiento acústico y el correcto funcionamiento de las hojas con el paso del tiempo. Los herrajes juegan un papel fundamental para que las prestaciones de la ventana se mantengan con el paso de los años, algo que aporta confianza tanto a nosotros como instaladores como a la dirección facultativa y a la propiedad”.
El comportamiento acústico constituyó uno de los aspectos más exigentes del proyecto. El objetivo no era únicamente cumplir normativa, sino alcanzar niveles de confort superiores a los habituales en este tipo de establecimientos. “Un puente acústico es mucho más difícil de resolver que uno térmico”, señala el arquitecto técnico. Así, según explican desde la dirección facultativa, los ensayos acústicos realizados durante la obra ofrecieron resultados significativamente superiores a los inicialmente previstos, especialmente en el aislamiento entre apartamentos y respecto al exterior.
La integración de las ventanas en las fachadas era fundamental para conseguir estos objetivos de confort térmico y acústico, como explica el responsable de Aluminios Chuco: “Muchas veces las prestaciones no dependen únicamente del producto, sino de cómo se resuelven los encuentros, los sellados o la continuidad de los aislamientos. Ese trabajo de coordinación con la dirección facultativa fue muy importante durante toda la obra”.
Accesibilidad, seguridad y facilidad de uso
Más allá de las prestaciones térmicas y acústicas, otro de los factores determinantes en la elección de los sistemas de herraje fue la facilidad de uso y la accesibilidad de los diferentes elementos móviles. “En este tipo de apartamentos puede alojarse cualquier perfil de usuario, desde personas mayores hasta usuarios con movilidad reducida, por lo que era fundamental garantizar maniobras cómodas e intuitivas”, explica Sergio González.
En este sentido, las soluciones de Roto incorporadas en las correderas y accesos del proyecto permiten optimizar la suavidad de funcionamiento y mejorar la experiencia de uso diaria. Especialmente relevante resulta la solución adoptada en las puertas de acceso a los apartamentos. A diferencia de un hotel convencional, los accesos de Dormideira funcionan directamente como puertas exteriores independientes, lo que obligaba a reforzar tanto las prestaciones de seguridad como los niveles de estanqueidad y aislamiento.
Para ello, se incorporaron sistemas motorizados de cierre multipunto que permiten el acceso mediante código y automatizan el proceso de cierre de la puerta. “La sensación que percibe el usuario al cerrar la puerta también forma parte del confort”, afirma el representante de ConforNorte. “El funcionamiento del sistema transmite seguridad, estanqueidad y privacidad”.
Arquitectura, confort y funcionalidad
Uno de los aspectos que mejor define el proyecto es precisamente la integración entre arquitectura, funcionalidad y comportamiento técnico de las diferentes soluciones empleadas. “No tiene sentido plantear una arquitectura muy atractiva si después el espacio no funciona correctamente”, concluye Diego Álvarez.
Para conseguir estos resultados, la coordinación con dirección de obra en la instalación de las ventanas ha sido fundamental, como reconoce Cristian Caneda: “Desde el principio hubo una preocupación compartida por resolver correctamente todos los puntos singulares, especialmente los encuentros con la fachada ventilada de madera y con los distintos acabados exteriores. Dedicamos mucho esfuerzo a la ejecución de sellados, juntas y remates, cuidando especialmente aquellos detalles que después no se ven pero que son los que garantizan el comportamiento del conjunto”.
Una vez finalizada la obra, los resultados han sido muy satisfactorios. “Se ha conseguido el nivel de confort previsto en proyecto, tanto desde el punto de vista térmico como acústico, y los usuarios perciben exactamente lo que se buscaba desde el principio: espacios muy luminosos, muy abiertos al paisaje y, al mismo tiempo, tranquilos, confortables y con un alto grado de privacidad”, confirma Caneda.
Dormideira plantea, así, una visión del confort donde intervienen de forma armónica aspectos como la orientación, la iluminación natural, el aislamiento, la acústica, la privacidad, la accesibilidad o el comportamiento de los cerramientos. Una filosofía en la que las soluciones de Roto se consolidan como un elemento clave para alcanzar los niveles de calidad, eficiencia y experiencia de uso exigidos en el proyecto.































































































