Entrevista a Jaime Fernández, director de Asoven PVC
La presencia de la ventana de PVC en España sigue creciendo, gracias a sus cualidades en cuanto a eficiencia energética, durabilidad y capacidad de reciclaje, entre otras. En la siguiente entrevista Jaime Fernández, director de la asociación Asoven PVC, nos explica cuál es la situación actual de este sector en el panorama nacional de la ventana y los retos a los que se enfrenta.
¿Cómo definiría la realidad actual del mercado de la ventana de PVC en España y qué momento atraviesa el sector en términos de madurez y penetración?
La realidad actual del mercado de la ventana de PVC en España puede calificarse como sólida, especialmente si se analiza en el contexto europeo. Tras años marcados por la pandemia y por las tensiones geopolíticas que han afectado a los costes energéticos y a la cadena de suministro, el sector ha demostrado una alta capacidad de adaptación y resiliencia.
España ha mantenido una dinámica razonablemente favorable en comparación con otros países de su entorno, con un comportamiento estable en el mercado residencial y una evolución positiva en obra nueva. En este escenario, la ventana de PVC se sitúa como un producto maduro, plenamente consolidado desde el punto de vista técnico y comercial. Se percibe como una solución versátil, y ampliamente valorada por sus prestaciones térmicas, acústicas, durabilidad, mantenimiento reducido y competitividad económica, además de por su contribución a la sostenibilidad.
En los últimos años, ¿qué factores han sido clave en la evolución del mercado de la ventana de PVC, tanto desde el punto de vista de la demanda como de la oferta?
La evolución del mercado en los últimos años ha estado estrechamente ligada a la evolución del marco normativo. Desde la demanda, las distintas actualizaciones del Código Técnico de la Edificación (CTE) han elevado progresivamente las exigencias en materia de eficiencia energética, obligando a mejorar el comportamiento térmico de la envolvente.
La ventana ha pasado de ser un elemento constructivo más a convertirse en un componente estratégico para el cumplimiento de los objetivos energéticos del edificio. Esto ha impulsado la demanda de soluciones con valores de transmitancia térmica cada vez más bajos y mayores niveles de hermeticidad.
Desde la oferta, el sector ha respondido con inversión en I+D, optimización de perfiles en el aspecto técnico y también estético, así como el desarrollo de sistemas compatibles con estándares de construcción de muy bajo consumo, como Passivhaus, donde la ventana de PVC tiene una gran cantidad de certificados.
El resultado es un producto técnicamente avanzado y alineado con las exigencias actuales y futuras.
¿Qué nivel de conocimiento percibe hoy en arquitectos, promotores y usuarios finales sobre las prestaciones y el valor añadido de la ventana de PVC?
En cuanto al nivel de conocimiento, arquitectos y promotores manejan una base técnica adecuada sobre las prestaciones de la ventana de PVC, especialmente en lo relativo al cumplimiento normativo. Sin embargo, todavía tenemos margen para reforzar la comunicación en aspectos como la versatilidad estética, la capacidad de adaptación a diferentes tipologías arquitectónicas y la seguridad medioambiental.
El usuario final está cada vez más concienciado de la importancia de ahorro energético, especialmente en un contexto de incremento del coste de la energía, y del impacto medioambiental de los productos. Según las encuestas que hemos realizado en los últimos tres años sobre la Motivación de la Decisión de Compra de Ventanas, los usuarios valoran positivamente que las ventanas de PVC sean 100% reciclables y que incorporen material reciclado en su perfil. También la durabilidad y la capacidad de reciclaje al final de su vida útil (que puede superar los 30-50 años) son aspectos bien valorados por el consumidor informado. No obstante, debemos seguir trabajando y mejorando la divulgación de estas ventajas, así como su bajo mantenimiento, aspectos que forman parte de su valor añadido.
El sector del cerramiento está muy condicionado por la normativa. ¿Cuáles son, a su juicio, los principales retos que plantean las nuevas exigencias regulatorias para la ventana de PVC?
El marco regulatorio y normativo representa uno de los principales retos estratégicos para el sector en los próximos años, con la sostenibilidad como protagonista.
En 2026 está prevista la incorporación de un nuevo Documento Básico de Sostenibilidad Ambiental (DB HSA), que marcará un antes y un después en la forma de proyectar y construir los edificios y obligará a fabricantes y prescriptores a familiarizarse con el concepto del Potencial de Calentamiento Global.
Además, la revisión del marcado CE, prevista para el 2029, que posiblemente incorpore otros indicadores ambientales, así como la implantación del pasaporte digital de producto, supondrán un salto cualitativo en la trazabilidad y en la transparencia de la información.
El desafío no es únicamente técnico, sino también comunicativo: será necesario traducir datos complejos en mensajes comprensibles para proyectistas, promotores y usuarios. A su vez, el sector deberá interpretar correctamente estos parámetros para integrarlos en el proceso de diseño y prescripción con criterios objetivos y comparables. En definitiva, entramos en una nueva era en la que tenemos que aprender a comunicar y comprender la sostenibilidad con un lenguaje técnico.
¿Cómo está respondiendo la industria de la ventana de PVC en España a este contexto normativo cada vez más exigente en eficiencia energética, sostenibilidad y calidad constructiva?
Ante este entorno normativo cada vez más exigente, la industria española de la ventana de PVC está adoptando una actitud proactiva. Las nuevas demandas en eficiencia energética, sostenibilidad y calidad constructiva se contemplan como una evolución lógica del mercado. El producto parte de una posición ventajosa en términos de prestaciones térmicas, análisis de ciclo de vida y durabilidad, lo que facilita su adaptación a nuevos requisitos.
Desde Asoven se promueve el análisis continuo de la normativa nacional y europea, la creación de grupos de trabajo especializados y la formación técnica de las empresas. El objetivo es anticipar cambios, minimizar incertidumbres y reforzar la competitividad del tejido empresarial mediante conocimiento compartido.
¿Qué oportunidades concretas se abren para la ventana de PVC en el actual escenario de rehabilitación energética y descarbonización del parque edificado?
El actual proceso de rehabilitación energética del parque edificado constituye una de las mayores oportunidades para el sector. La transición hacia edificios de cero emisiones en 2050 implica intervenir sobre millones de viviendas que presentan déficits importantes en su envolvente térmica.
La sustitución de ventanas es una de las actuaciones con mayor impacto en la reducción de la demanda energética y en la mejora del confort interior. La ventana de PVC, gracias a sus prestaciones térmicas y a un proceso de fabricación con una huella ambiental competitiva, encaja plenamente en esta estrategia de descarbonización.
Sin duda, la implantación de la EPBD exigirá cambios en el CTE y en el nuevo Plan Nacional de Renovación de Edificios, cuyo borrador ya conocemos y que esperamos sea publicado a finales de este año. Según este Plan, y apoyados por muchas medidas como el futuro PEV 2026, se prevén hitos en los años 2030 y 2050 para actuar sobre el 43% de los edificios menos eficientes. Al menos el 55 % de la reducción energética se conseguirá renovando ese porcentaje de inmuebles.
No obstante, el desarrollo efectivo de este mercado dependerá de la implementación real de los planes de renovación, de la creación de nuevas medidas de financiación, de la estabilidad de las ayudas y de la capacidad administrativa para gestionar los programas de ayuda.
Desde Asoven PVC, ¿qué papel atribuyen a la innovación tecnológica y al desarrollo de nuevos sistemas en la consolidación del PVC como solución de altas prestaciones?
La innovación tecnológica está en el ADN de la evolución del PVC. Los sistemistas y fabricantes han invertido de forma continuada en el desarrollo de perfiles y optimización de procesos productivos. Esta innovación no solo se traduce en mejores prestaciones, sino también en una mayor precisión industrial, control de calidad y profesionalización de la industria.
Asimismo, la digitalización está transformando la cadena de valor, desde el diseño y cálculo de soluciones hasta la fabricación y la trazabilidad del producto. Todo ello contribuye a consolidar la ventana de PVC como una solución de altas prestaciones, alineada con los estándares constructivos más exigentes.
La sostenibilidad es un eje clave de las políticas europeas. ¿Cómo está trabajando el sector de la ventana de PVC en aspectos como la durabilidad, el reciclaje y la economía circular?
En el campo de la sostenibilidad, el sector lleva décadas trabajando en durabilidad, reciclaje y economía circular. La larga vida útil de la ventana de PVC es en sí misma un factor de sostenibilidad, ya que reduce la necesidad de sustituciones frecuentes.
En España ya está implantado el reciclaje preconsumo, que permite reincorporar al proceso los recortes y sobrantes generados en fábrica. El reciclaje posconsumo, vinculado a la retirada de ventanas tras décadas de servicio, está comenzando a crecer y requerirá una estructura logística y de tratamiento adaptada al incremento progresivo del volumen. El reto es alcanzar un umbral suficiente que permita consolidar un sistema autosuficiente y económicamente viable.
Desde principios de siglo, la industria europea del PVC ha desarrollado el compromiso voluntario de sostenibilidad VynilPlus, enfocado en mejorar el desempeño ambiental, aumentar el reciclaje de PVC y promover la economía circular. Desde entonces se hacen nuevos planes de compromiso cada 10 años. En el año 2024 se reciclaron más de 390.000 toneladas de perfiles de PVC en Europa y ya se han establecido sistemas formales de reciclaje de ventanas en países como Bélgica, Alemania, Polonia y Francia.
También la futura Ley de Economía Circular de la Unión Europea pretende promover un cambio hacia un modelo más sostenible y reducir la generación de residuos un 15% al tiempo que se incrementa la reutilización hasta llegar al 10% sobre el total.
En paralelo, el sector mantiene una estrecha relación con iniciativas europeas orientadas a reforzar los compromisos voluntarios en materia de reciclado y reducción de impacto ambiental.
Para finalizar, ¿qué mensaje trasladaría a los profesionales del sector del cerramiento sobre el papel que puede desempeñar la ventana de PVC en los próximos años?
La ventana de PVC participa como una parte esencial de la solución que el sector de la edificación ofrece ante los ambiciosos objetivos del proyecto ARCE 2050 para obra nueva y rehabilitación.
La transformación del parque inmobiliario prevista por el plan nacional de renovación de edificios exige una visión integral y coordinada en la que el primer paso de cualquier estrategia de rehabilitación energética comienza con la mejora en la envolvente para reducir la demanda energética del edificio. El propio PNRE prevé que toda rehabilitación se pueda realizar por etapas, utilizando el pasaporte de renovación del edificio para documentar los pasos realizados y preparar los siguientes. No se trata únicamente de sustituir un elemento constructivo, sino de contribuir a mejorar el confort, reducir la demanda energética y avanzar hacia edificios más sostenibles.
Para los futuros cambios del CTE hacia el edificio de cero emisiones y basado en la declaración del Potencial de Calentamiento global, la ventana de PVC está preparada y será competitiva en sus prestaciones y análisis de ciclo de vida.
El crecimiento sostenido de los últimos años de la ventana de PVC en España y en otros países del sur de Europa, como Portugal e Italia, confirman que el mercado reconoce estas cualidades. Desde la Asociación acompañaremos a la industria mediante la monitorización de las nuevas normativas, la colaboración con la administración, la participación en foros europeos, y la colaboración sectorial, como el proyecto ‘Colabora y Rehabilita’ que lanzaremos este año para fomentar la colaboración empresarial en el sector de la envolvente.























































































