K·Line encara la recta final de la construcción de su nueva factoría
Un año después de la colocación de la primera piedra, K·Line entra en la fase final de construcción de su nueva factoría en Lliçà de Vall (Barcelona), un proyecto estratégico que marcará un antes y un después en la capacidad industrial de la compañía para el mercado ibérico. Con una inversión superior a los 28 millones de euros, la nueva planta permitirá triplicar la producción actual hasta alcanzar las 1.500 ventanas semanales y duplicar la plantilla con la creación de 100 nuevos puestos de trabajo directos en los próximos años.
El proyecto cuenta con 20.000m2 de superficie productiva distribuidos en dos plantas, un parking subterráneo de 6.500m2 con 240 plazas de aparcamiento, un showroom de 400 m2, una nueva área de I+D+i, espacios formativos y zonas verdes diseñadas para mejorar la experiencia tanto del equipo como de los clientes.
Tras completar la fase estructural y la cubierta —con muros de contención superiores a 4,5 metros—, la compañía ha instalado ya seis puentes grúa e iniciado las pruebas de la maquinaria de última generación que equipará la planta.
La sostenibilidad es uno de los ejes del proyecto, que incorporará placas solares, sistemas de iluminación optimizados según la aportación de luz natural, puntos de carga eléctrica y sistemas de reutilización de aguas.
Para acompañar este proceso de expansión, la compañía ha iniciado ya el plan de incorporación progresiva de nuevos perfiles para el área de producción, priorizando la contratación de talento local y contribuyendo al desarrollo económico de la zona. Dichas vacantes pueden consultarse en https://ventanaskline.com/ofertas-deempleo/




















































































