El futuro del cerramiento exterior de aluminio es prometedor: tres caminos, tres propuestas de valor
Juan Oliver. CEO de Grupo Marver
14/01/2026El primero de estos espacios es el de la cancela ensamblada. Se trata de un segmento que cuenta con fabricantes de reconocido prestigio, marcas que han desarrollado sistemas completos de portales y cerramientos funcionales y prácticos. A este grupo tradicional se le ha sumado, en los últimos años, un gran número de extrusionadores que, aprovechando su capacidad industrial, ofrecen sistemas modulares al alcance de cualquier profesional. Esto permite que el instalador o cerrajero pueda fabricar por sí mismo la cancela, ensamblando perfiles y componentes de forma relativamente sencilla, sin necesidad de una gran infraestructura. Es una propuesta atractiva por su flexibilidad, por el control de costes y por democratizar el acceso a soluciones que antes estaban reservadas a unos pocos.
El segundo espacio es el del mercado de rápida transacción. Aquí hablamos de la cancela soldada de bajo precio, pensada para una rotación rápida, con decisiones de compra muy condicionadas por el coste y los plazos. Es un mercado legítimo, necesario y con un público muy definido. El producto debe cumplir, al menos, con las garantías que marca la ley y responde a una demanda concreta: funcionalidad básica, precio ajustado y entrega ágil. No busca diferenciarse por diseño, durabilidad extrema o personalización, sino por eficiencia comercial. En este segmento se darán dos actores principales: en primer lugar, autónomos y pequeñas empresas, donde la prioridad será una inversión contenida e instalaciones básicas, con el fin de ofrecer un producto de bajo coste; y, en segundo lugar, estarán las grandes empresas, aunque estas serán pocas, cuyas instalaciones estarán mucho más acondicionadas, con el fin de encontrar una mayor productividad.
El tercer espacio, y en el que nosotros hemos decidido trabajar y posicionarnos, es el de la cancela de aluminio soldado premium. Este segmento no compite en precio ni en volumen, sino en calidad, durabilidad y confianza. Hablamos de productos diseñados para perdurar, con acabados cuidados, soluciones técnicas avanzadas y procesos de soldadura y lacado que garantizan una robustez y durabilidad superior. En este ámbito, ofrecer garantías que superan los diez años no es un argumento de marketing, sino la consecuencia natural de una forma de fabricar y de entender el producto.
Creemos firmemente que el cliente que busca premium no busca solo una cancela, sino tranquilidad, estética, fiabilidad y respaldo a largo plazo. Este espacio de valor exige inversión, conocimiento técnico y una visión clara de marca, pero también ofrece estabilidad y diferenciación en un mercado cada vez más competitivo.
El futuro del cerramiento exterior de aluminio no será único ni uniforme. Será plural, especializado y segmentado. La formación y capacitación de la plantilla será capital. Entender estos tres caminos y saber dónde quiere posicionarse cada empresa será clave para construir un proyecto sostenible y con sentido en los próximos años.

















































