El proyecto se centra en optimizar la interacción humano-máquina y reducir los riesgos ergonómicos y de exposición a contaminantes en el entorno productivo
El IBV y el ITC desarrollan soluciones innovadoras para impulsar la transición del sector cerámico hacia la Industria 5.0
El Instituto de Biomecánica (IBV) impulsa la Industria 5.0 en el sector cerámico: a través del proyecto I5CER, el IBV y el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) desarrollan soluciones innovadoras que integran ergonomía avanzada, monitorización de la calidad del aire interior y tecnologías inteligentes para garantizar entornos de trabajo más saludables, aumentar la productividad y avanzar hacia un sector cerámico más sostenible y humano.
El sector cerámico, clave para la economía de la Comunitat Valenciana, se encuentra en un momento decisivo. Este ámbito, altamente intensivo en energía, se enfrenta al reto de avanzar hacia una producción más sostenible y resiliente, adaptándose a los principios de la Industria 5.0, que sitúan el bienestar de las personas trabajadoras en el centro de la actividad industrial. Entre los principales desafíos se incluyen la exposición a contaminantes en los entornos de trabajo y el riesgo de trastornos musculoesqueléticos derivados de la elevada carga física y de la rigidez en la organización laboral.
Para abordar estas necesidades, el Instituto de Biomecánica (IBV) y el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) han sumado esfuerzos en el proyecto I5CER, orientado al desarrollo de técnicas y tecnologías innovadoras. Su objetivo es facilitar la transición del sector cerámico hacia la Industria 5.0, mejorando tanto la salud y el bienestar de las personas trabajadoras como la productividad de las empresas del sector.
El bienestar de las personas como centro de la fábrica del futuro
I5CER se ha centrado principalmente en dos líneas de investigación: la reducción de riesgos ergonómicos y la monitorización y control de la calidad del aire interior (CAI) en los entornos productivos. En materia ergonómica, el Instituto de Biomecánica (IBV), como referente en la mejora de los entornos laborales, ha identificado las necesidades prioritarias en prevención de riesgos, integrando los principios de la Industria 5.0.
Para responder a estas demandas, se han desarrollado soluciones que permiten monitorizar y analizar los puestos de trabajo mediante inteligencia artificial y sensores inerciales. Además, se ha diseñado una metodología organizativa que optimiza la rotación de tareas y la distribución de la carga laboral, contribuyendo de manera efectiva a reducir el esfuerzo físico de las personas trabajadoras.
Por su parte, el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) ha liderado el eje del proyecto centrado en la monitorización y control de la Calidad del Aire Interior (CAI) en el entorno productivo. Para ello, el equipo técnico ha desplegado una infraestructura avanzada basada en una red de sensores de bajo coste, diseñados específicamente para registrar en tiempo real la presencia de material particulado, así como las condiciones de temperatura, concentración de CO2 y humedad en las distintas zonas de trabajo.
Esta tecnología se combina con dispositivos de posicionamiento espacial que permiten geolocalizar la ubicación de las personas trabajadoras dentro de la fábrica. La integración y análisis de todos los datos recopilados posibilita determinar los niveles de exposición individual de cada trabajador, generando mapas dinámicos de riesgos de la planta. De este modo, el sistema no solo detecta anomalías ambientales, sino que también permite gestionar alertas tempranas y emitir recomendaciones personalizadas, asegurando un entorno laboral más saludable y coherente con los principios de la Industria 5.0.
Colaboración con empresas líderes
El proyecto ha contado con la colaboración de empresas líderes del sector cerámico y de servicios de prevención de riesgos laborales, lo que ha permitido validar las soluciones desarrolladas en entornos reales y asegurar la transferencia directa de los resultados al sector.
Entre las compañías participantes se encuentran Tejas Borja, con más de cien años de trayectoria y especializada en tejas cerámicas de alta calidad y sistemas para cubiertas inclinadas; Marazzi, referente internacional en la producción de baldosas cerámicas; Euroarce-Grupo SAMCA, destacado en Europa por sus materias primas cerámicas; Unimat Prevención, experta en servicios de prevención de riesgos laborales; Logística General de la Plana, especializada en almacenamiento, manejo y distribución de mercancías; y Cerámica Nulense, centrada en la fabricación de productos cerámicos para pavimentos y revestimientos.
Hacia un sector más sostenible y humano
Las soluciones desarrolladas en el marco del proyecto están diseñadas para reducir los riesgos laborales, mejorar la productividad y garantizar entornos de trabajo más saludables, avanzando así hacia un sector cerámico más competitivo, sostenible y centrado en las personas.
El proyecto cuenta con el respaldo de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana, a través del IVACE+i, y con financiación de la Unión Europea mediante el Programa FEDER Comunitat Valenciana 2021-2027 (IMDEEA/2025/64 e IMDEEA/2025/38).





