El sector del autoconsumo exige medidas urgentes para retomar la senda del crecimiento
El VI Congreso Nacional de Autoconsumo organizado por APPA en Toledo los días 3 y 4 de junio, ha congregado a más de 400 profesionales del sector —300 de forma presencial y un centenar vía online— para analizar los desafíos de una tecnología esencial en la transición energética pero que, sin embargo, acumula una caída del 26% en potencia instalada. A lo largo de las diferentes mesas también se ha reclamado una actuación decidida por parte de las Administraciones públicas para simplificar la tramitación y garantizar el acceso a red. Todo ello en aras de conseguir la defensa de un modelo energético más democrático, resiliente y participativo.
La apertura del Congreso corrió a cargo del Secretario de Estado de Energía, Joan Groizard; la consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez; y el presidente de APPA Renovables, Santiago Gómez Ramos. Todos coincidieron en señalar que el autoconsumo debe ser un pilar estratégico de la transición energética, que no puede quedar al margen de las prioridades regulatorias, especialmente en un contexto internacional volátil, y advirtieron de que el actual marco normativo y las dificultades técnicas están lastrando su verdadero potencial.
Durante su intervención, Santiago Gómez subrayó que el autoconsumo no es sólo una herramienta técnica, sino un símbolo del compromiso ciudadano y empresarial con un modelo energético más sostenible, resiliente y participativo.
El presidente de APPA recordó que, pese a la desaceleración del ritmo instalador, el potencial del autoconsumo en España sigue siendo elevado, especialmente en el ámbito industrial, que ya representa más del 76% de la potencia instalada, con 8.600 MW acumulados. Además, en 2024 se instalaron 73.000 nuevos sistemas residenciales, lo que muestra que, a pesar de las dificultades, el interés social por esta tecnología continúa firme.
“El autoconsumo es una apuesta por un modelo energético en el que cualquiera puede participar y desde APPA Renovables seguiremos defendiendo el autoconsumo como un eje vertebrador de la transición energética”.
Gómez Ramos subrayó que el autoconsumo representa hoy una solución de seguridad de suministro, en un contexto internacional volátil y en un sistema eléctrico que aún arrastra la incertidumbre tras el incidente del 28 de abril. Y es que aquel apagón ha vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de un sistema dependiente de combustibles fósiles y ha reforzado el valor del autoconsumo con baterías y en modo isla como alternativa eficaz ante emergencias.
Por su parte, la consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, subrayó el compromiso del Ejecutivo regional con la democratización del acceso a la energía. “El autoconsumo es el acceso a una energía más económica y verde”, afirmó, al tiempo que defendió la necesidad de seguir acelerando la transición energética sobre la base de las renovables para garantizar un suministro sostenible y asequible a toda la ciudadanía.
En este contexto, Gómez puso en valor los avances alcanzados en materia de autoconsumo en Castilla-La Mancha, que ya cuenta con 48.638 instalaciones que suman más de 868 MW de potencia. Estas cifras convierten a la región en la cuarta comunidad autónoma con mayor volumen de energía renovable instalada procedente del autoconsumo en España.
La consejera destacó también el Plan Estratégico elaborado por el Gobierno regional, con el que prevén adelantar a 2027 los objetivos fijados para 2030. Asimismo, incidió en el papel clave de las comunidades energéticas como palanca para reducir el precio de la luz y fomentar el aprovechamiento de los recursos renovables locales. En este sentido, avanzó que próximamente se lanzará una convocatoria de ayudas, financiada con fondos FEDER, para impulsar estas fórmulas de generación distribuida.
El Secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, por su parte, quiso lanzar un mensaje de confianza al sector, recordando que el autoconsumo sigue siendo una inversión rentable y una herramienta estratégica tanto desde el punto de vista energético como social. “El autoconsumo sale a cuenta. Es una gran apuesta del Gobierno, al que hemos dedicado más de 2.000 millones de euros. No es sólo una opción verde: es también una herramienta social, que puede facilitar el acceso a la energía y reducir la pobreza energética”, subrayó.
Groizard se refirió al apagón del 28 de abril para ilustrar la necesidad de reforzar la resiliencia del sistema y superar la dependencia de los combustibles fósiles. “Este tipo de incidentes nos recuerdan lo vulnerables que somos ante situaciones externas. La mejor manera de reducir los riesgos es utilizar nuestros recursos renovables, como el sol y el viento. Las energías renovables son la principal herramienta para la seguridad energética y la mayor oportunidad económica y social de nuestro país”, afirmó.
Según el Secretario de Estado, la etapa actual del autoconsumo difiere del auge vivido en plena crisis energética, pero sigue siendo favorable, sobre todo si se vincula con elementos que aportan valor añadido al sistema eléctrico. “Ahora hay una tendencia distinta, ya no estamos en un contexto de emergencia energética, pero sigue saliendo a cuenta, especialmente si se integra con la electrificación de la demanda, el almacenamiento y otros mecanismos de flexibilidad”, concluyó.
Groizard subrayó también el compromiso del Gobierno con el impulso del autoconsumo colectivo y las comunidades energéticas, anunciando la continuidad de las líneas de ayudas para proyectos innovadores en este ámbito. “El autoconsumo industrial debe ser una gran palanca para la transformación del sistema, sin perder de vista la mejora del autoconsumo compartido, que es clave para democratizar la generación de energía”, explicó.
Joan Groizard recordó que el autoconsumo sigue siendo una inversión rentable y una herramienta estratégica tanto desde el punto de vista energético como social.
Un congreso con mirada técnica y estratégica
Durante los dos días del encuentro, se abordaron en profundidad aspectos técnicos y económicos como el nuevo Reglamento de Baja Tensión, la reforma de los Reales Decretos de autoconsumo y renovables, los PPAs en autoconsumo con almacenamiento, los mercados de capacidad o el potencial del autoconsumo rural y agrícola. También se debatieron los efectos de la guerra arancelaria en la cadena de suministro y la importancia de la calidad y los seguros técnicos como garantías de éxito a largo plazo.
Uno de los puntos más reiterados en las distintas mesas redondas fue la necesidad de reformar los procesos administrativos y facilitar el acceso a la red para instalaciones de autoconsumo. Sólo en 2024, el 19% de la producción de electricidad fotovoltaica no pudo verterse a la red por falta de capacidad, lo que supuso una pérdida de unos 90 millones de euros, según datos presentados por APPA Renovables. A esto se suma la amenaza de precios negativos o extremadamente bajos, como el capturado por la fotovoltaica en mayo: apenas 1,67 €/MWh, una cifra que compromete la rentabilidad de nuevas inversiones.
Durante este Congreso también se presentó el informe El Momento de la Electrificación, por parte de José María González Moya, director general de APPA Renovables. En este documento se analizan los retos técnicos, regulatorios y económicos del sector.
El congreso concluyó con una sesión dedicada al autoconsumo colectivo y las comunidades energéticas, destacando el caso de Toledo como referente singular en la promoción de estos modelos de producción local.
La cita de Toledo ha evidenciado que el autoconsumo no sólo sigue teniendo recorrido, sino que es esencial para un sistema eléctrico más resiliente, justo y eficiente. Pero también ha quedado claro que, para avanzar, el sector necesita de un mayor respaldo institucional y de reformas que permitan transformar el actual potencial en resultados tangibles.


