El Consejo Mundial del Agua reclama una nueva doctrina para gestionar los recursos hídricos
El director general del World Water Council, Loïc Fauchon, reclamó una nueva estrategia mundial para el uso del agua durante la inauguración de la IX Semana del Agua de El Cairo. El responsable de la organización defendió que la gestión de los recursos hídricos debe dejar de centrarse principalmente en aumentar la oferta y dar prioridad al control de la demanda. El cambio climático, las sequías, las inundaciones y el crecimiento de las megaciudades figuran entre los factores que exigen revisar el modelo actual. La propuesta incluye medidas como la reutilización de aguas residuales, la reducción de fugas y la mejora de la eficiencia en los distintos sectores consumidores, según informa el World Water Council.
El director general del World Water Council, Loïc Fauchon, advirtió de que el mundo atraviesa una situación de crisis marcada por los conflictos y la inestabilidad. Aunque la pobreza disminuye y la tecnología avanza, la gestión de los recursos naturales continúa siendo, a su juicio, uno de los puntos débiles. El cambio climático, las sequías, las inundaciones, el crecimiento de las megaciudades y los cambios en los hábitos alimentarios están poniendo de manifiesto las limitaciones de las respuestas tradicionales.
“Durante demasiado tiempo hemos priorizado la oferta; ha llegado el momento de gestionar la demanda de una forma proactiva”, afirmó Fauchon durante la inauguración de la IX Semana del Agua de El Cairo. La nueva doctrina propuesta por el consejo plantea gestionar tanto el agua que se moviliza como la demanda que se controla, sin comprometer los recursos que necesita la naturaleza. El responsable resumió este planteamiento en tres principios: preservar, reservar y servir.
La reutilización de aguas residuales, una de las principales medidas
El World Water Council considera que existen soluciones aplicables para mejorar la gestión hídrica. Entre ellas figuran el uso prudente de las aguas subterráneas profundas, las transferencias de agua entre regiones, la desalinización de bajo coste y, especialmente, la reutilización de aguas residuales, que Fauchon definió como “la revolución del agua de este siglo”. La organización plantea impulsar inicialmente esta práctica en la agricultura y la industria, con la posibilidad de extenderla más adelante a todos los usos domésticos.
Fauchon también defendió el desarrollo de una nueva generación de embalses inteligentes, distribuidos de forma equilibrada por los territorios y diseñados para respetar la biodiversidad, al tiempo que contribuyen a garantizar el suministro de agua y energía. Según el consejo, estas herramientas pueden implantarse tanto en grandes ciudades como en cuencas rurales. Egipto, país anfitrión de la semana del agua, cuenta con iniciativas que integran el tratamiento de aguas residuales, la generación de energía y la reutilización del agua, además de una estación de bombeo planificada.
El aumento de la oferta, sin embargo, no será suficiente. El responsable del World Water Council pidió reducir las pérdidas mediante sistemas digitales de detección y gestión de fugas e implantar tecnologías de ahorro de agua. También abogó por revisar la huella hídrica de los cultivos, la ganadería, la industria y el turismo, así como por impulsar una campaña mundial contra la pérdida y el desperdicio de alimentos.
El consejo cifra en el 40% la proporción de alimentos producidos que nunca llegan a consumirse, lo que equivale a 2.500 millones de toneladas al año. Fauchon sostuvo que esta cuestión debería ocupar un lugar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Cooperación internacional y participación juvenil
La organización identifica otras dos prioridades para avanzar en la gestión del agua: reforzar la cooperación internacional para compartir buenas prácticas entre continentes y promover la participación de los jóvenes. “No se puede concebir ninguna gran visión sin la juventud mundial”, afirmó Fauchon.
El director general también reiteró el compromiso del World Water Council con la hidrodiplomacia y la cooperación para prevenir conflictos relacionados con los recursos hídricos. “Todos queremos la paz en los ríos y mares, y rechazamos las guerras por el agua”, señaló.
Junto con sus socios saudíes y otros representantes de la comunidad del agua, el consejo trabaja en la preparación del XI Foro Mundial del Agua, que se celebrará en Riad en marzo de 2027.

























