Las ONG piden controles ambientales para los 46 proyectos estratégicos de materias primas de la UE
La Oficina Europea del Medio Ambiente (EEB) advierte de que la designación estratégica no debe eximir a estas iniciativas del control ambiental ni de las obligaciones legales comunitarias. Según la organización, muchos proyectos se ubican en zonas con escasez de agua o ya degradadas desde el punto de vista ambiental.
La minería y el procesamiento de materias primas críticas pueden aumentar la extracción de agua, la contaminación y los residuos mineros. Estas presiones afectan a los ríos, las aguas subterráneas y los ecosistemas, cuya conservación resulta importante para afrontar fenómenos como los incendios forestales, las sequías, las inundaciones y la escasez hídrica.
El reconocimiento estratégico no garantiza la sostenibilidad
La EEB señala que la designación como proyecto estratégico no asegura por sí misma el cumplimiento de las normas sociales y ambientales. Como antecedente, la organización indica que, en la primera lista de 60 proyectos, 11 recibieron esa consideración sin haber pasado por la evaluación de expertos de la Comisión Europea. También afirma que la Comisión rechazó las solicitudes de acceso de las ONG a los documentos y opiniones de expertos utilizados en el proceso de selección.
La Directiva marco del agua
La organización pide aplicar de forma estricta la Directiva marco del agua (DMA), que establece el marco jurídico europeo para proteger los ecosistemas acuáticos y gestionar los recursos hídricos de forma sostenible. No obstante, la Comisión anunció en su Plan de Acción de Recursos una revisión de esta normativa para facilitar el acceso a materias primas críticas, según recoge el comunicado.
La EEB cuestiona que esa modificación esté justificada y sostiene que no hay pruebas de que la Directiva esté provocando dificultades en la concesión de permisos mineros. Sara Johansson, responsable de políticas de agua de la EEB, destacó el valor de los ecosistemas de agua dulce europeos y reclamó que la Comisión retire sus planes de revisión de la norma. «Los costes de contaminación deben ser pagados por los contaminadores, no por el público», afirmó.
Transparencia y participación pública
La EEB reclama que la Comisión Europea y las autoridades nacionales garanticen la transparencia en las evaluaciones y en las decisiones relacionadas con los permisos y las autorizaciones. También defiende que las comunidades locales y los pueblos indígenas puedan acceder a la información, participar en los procesos y recurrir a la justicia cuando sea necesario.
En los casos en que los proyectos estratégicos reciban financiación pública, la organización pide que las ayudas estén condicionadas a garantías ambientales y de derechos humanos, supervisión independiente y mecanismos efectivos de rendición de cuentas.
La EEB considera que el reciclaje es una parte de la solución, pero no basta por sí solo para garantizar el suministro de materias primas en Europa.
Reducir la demanda más allá del reciclaje
La EEB considera que el reciclaje es una parte de la solución, pero no basta por sí solo para garantizar el suministro de materias primas en Europa. Entre las medidas que propone figuran mejorar la eficiencia en el uso de los recursos, impulsar la reutilización y la reparación, diseñar productos más duraderos y fomentar el transporte público. Según la organización, estas actuaciones permitirían reducir la presión extractiva, limitar las dependencias de suministro y proteger a las comunidades afectadas. Diego Francesco, responsable sénior de políticas de materias primas de la EEB, cuestionó también los resultados de la primera lista de proyectos estratégicos. Según sus datos, al menos uno de cada tres proyectos de minería y procesamiento de aquella convocatoria está retrasado, suspendido o paralizado, mientras que solo alrededor de una cuarta parte avanza según lo previsto. «Si el impulso de la oferta no puede cumplir ni siquiera en estas condiciones, esperamos que la UE se tome en serio la reducción de la demanda y la suficiencia», señaló Francesco.

























