La revolución digital del agua: cómo la tecnología está transformando el saneamiento y mejorando la vida en las ciudades
Durante décadas, la gestión de las redes de abastecimiento y saneamiento se apoyó principalmente en la experiencia de los técnicos y en actuaciones reactivas. Las tuberías se sustituían cuando los problemas eran evidentes y las decisiones se tomaban con información parcial. Hoy, ese modelo ha quedado atrás. La incorporación de tecnologías digitales permite conocer con precisión qué ocurre en cada punto de la red, anticiparse a los problemas y planificar las inversiones de forma mucho más eficiente.
El saneamiento contribuye de forma directa a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible, como el acceso al agua limpia, la acción climática o la creación de comunidades sostenibles
Del mantenimiento tradicional a la gestión inteligente del agua
La base de esta transformación es la gestión de activos, un concepto que consiste en registrar, analizar y evaluar toda la información relacionada con las infraestructuras: su antigüedad, los materiales, las averías pasadas, los costes de mantenimiento o su impacto ambiental. Gracias a esta visión completa, es posible tomar decisiones basadas en datos y no solo en intuiciones.
En empresas como ACCIONA, la digitalización de activos es el corazón de la operación. Cada intervención queda registrada y se analiza en conjunto con modelos que evalúan la criticidad de la red, su grado de obsolescencia y el coste a lo largo de todo su ciclo de vida. Así se puede decidir, por ejemplo, qué tuberías conviene renovar primero, dónde invertir para reducir fugas o cómo minimizar interrupciones del servicio.
Todo esto se apoya en herramientas como los sistemas GIS (mapas digitales de las redes con atributos) conectados a plataformas de gestión del mantenimiento, que ofrecen una trazabilidad total de las infraestructuras. El resultado es una planificación mucho más precisa, rentable y sostenible.
Uno de los grandes avances de los últimos años es la incorporación masiva de sensores IoT (Internet de las Cosas) en las redes de agua. Estos dispositivos miden en tiempo real variables como caudales, presiones, niveles, lluvias o calidad del agua. Gracias a ellos, es posible detectar anomalías al instante, localizar fugas ocultas o anticipar situaciones de riesgo antes de que se produzcan incidencias graves.
Pero la digitalización no se queda ahí. Una de las tecnologías más innovadoras son los llamados gemelos digitales: réplicas virtuales de las redes físicas que combinan datos en tiempo real, modelos hidráulicos y predicciones externas. Estas herramientas permiten simular escenarios complejos y responder con mayor rapidez y precisión ante situaciones inesperadas.
La digitalización del ciclo del agua, desde la captación hasta la depuración final, es fundamental para afrontar los grandes desafíos del futuro: el crecimiento de la población, la seguridad del suministro y el impacto del cambio climático
Proyectos reales: la digitalización aplicada al día a día
La verdadera utilidad de la tecnología se demuestra cuando se integra en la operación diaria y genera beneficios tangibles para las personas y las ciudades. En este sentido, ACCIONA ha desarrollado proyectos digitales en distintos países que sirven como ejemplo de esta nueva forma de gestionar el agua.
En Valencia, por ejemplo, se ha implantado un gemelo digital del sistema de saneamiento. Esta herramienta permite anticipar cómo responderá la red ante episodios de lluvias intensas, cada vez más frecuentes debido al cambio climático. Gracias a estas simulaciones, es posible reducir vertidos al medio natural, proteger el entorno y mejorar la calidad ambiental de la ciudad.
En Bilbao, la digitalización se ha centrado en la sensorización de una red extensa y compleja. Los datos obtenidos ofrecen una visión real del comportamiento del sistema de saneamiento y permiten modelar las 27 cuencas de la ciudad. Con esta información, se pueden planificar las inversiones más eficaces para los próximos años, priorizando aquellas actuaciones que aportan mayor beneficio social y ambiental.
Otro ejemplo destacado se encuentra en el estado de Paraná, en Brasil. Allí, ACCIONA ha apostado por un modelo de mantenimiento predictivo en contratos a largo plazo. A partir del análisis de datos y del nivel de criticidad de los activos, se priorizan las actuaciones más urgentes, mejorando la continuidad del servicio y optimizando los recursos. En un entorno donde el acceso al saneamiento tiene un impacto directo en la salud pública, los beneficios sociales de este enfoque son especialmente relevantes.
Más allá de la tecnología, el saneamiento es un sector clave para el desarrollo sostenible. Está directamente relacionado con la salud pública, la protección del medio ambiente y el crecimiento económico
Renovar infraestructuras sin abrir calles
Uno de los grandes desafíos del sector del agua es el envejecimiento de las redes. Muchas infraestructuras tienen décadas de antigüedad y necesitan ser renovadas, a menudo en entornos urbanos densos donde las obras generan molestias a vecinos y comercios.
Para afrontar este reto, ACCIONA combina la planificación digital con tecnologías sin zanja, como el encamisado de tuberías (CIPP), el pipe bursting, el uso de tuberías flexibles o la perforación dirigida. Estas soluciones permiten rehabilitar conducciones sin necesidad de abrir zanjas, reduciendo residuos, emisiones, plazos de ejecución y molestias en las ciudades. Además, prolongan la vida útil de las infraestructuras hasta 50 años, lo que supone un importante ahorro económico y ambiental.
Más allá de la tecnología, el saneamiento es un sector clave para el desarrollo sostenible. Está directamente relacionado con la salud pública, la protección del medio ambiente y el crecimiento económico. En los países desarrollados, el reto principal es modernizar infraestructuras envejecidas y adaptarlas a normativas más exigentes. En los países en vías de desarrollo, el objetivo es garantizar el acceso universal a servicios básicos y evitar la contaminación de fuentes de agua.
El saneamiento contribuye de forma directa a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible, como el acceso al agua limpia, la acción climática o la creación de comunidades sostenibles. Además, impulsa la economía circular mediante la reutilización del agua, la recuperación de recursos y la generación de energía a partir de residuos.
El valor del equipo humano
Detrás de esta transformación digital hay un factor clave: las personas. ACCIONA cuenta con equipos altamente cualificados que combinan experiencia en campo y conocimiento técnico avanzado. La gestión del talento se basa en la movilidad interna, la transferencia de conocimiento entre proyectos y la sistematización de las mejores prácticas para que la innovación forme parte del día a día.
Este enfoque permite aplicar soluciones probadas en distintos contextos y mantener un aprendizaje continuo, asegurando altos niveles de eficiencia, seguridad y sostenibilidad en cualquier parte del mundo.
Un futuro digital para cuidar un recurso esencial
La digitalización del ciclo del agua, desde la captación hasta la depuración final, es fundamental para afrontar los grandes desafíos del futuro: el crecimiento de la población, la seguridad del suministro y el impacto del cambio climático. La combinación de tecnología, planificación basada en datos y experiencia operativa permitirá gestionar el agua de forma más inteligente, eficiente y responsable.
En definitiva, la gestión digital del saneamiento no solo mejora las infraestructuras: protege la salud, cuida el medio ambiente y mejora la calidad de vida de millones de personas. Un reto global que ya se está abordando, gota a gota, con innovación y compromiso.
La gestión digital del saneamiento no solo mejora las infraestructuras: protege la salud, cuida el medio ambiente y mejora la calidad de vida de millones de personas. Un reto global que ya se está abordando, gota a gota, con innovación y compromiso























