La EEB denuncia contactos a puerta cerrada con la industria minera sueca sobre la protección del agua de la UE
Las organizaciones señalaron que la cita reunió a responsables comunitarios con una industria que “ha presionado sistemáticamente para debilitar la protección del agua” con el objetivo de reducir restricciones regulatorias y aumentar la extracción y los beneficios, pese a sus efectos sobre la salud, la naturaleza y las comunidades. En una nota de prensa, fuentes de la Oficina Europea del Medio Ambiente (EEB) subrayan que ningún representante ambiental o de la sociedad civil fue invitado a participar en estos contactos.
La Directiva Marco del Agua se considera un pilar del marco legislativo europeo. Su función es proteger el agua potable, salvaguardar ríos y lagos, y garantizar condiciones seguras para el baño y la pesca. También contribuye a reforzar la resiliencia climática. Según las organizaciones, cualquier revisión debe ser transparente, inclusiva y orientada al interés público.
Críticas a la falta de transparencia
La responsable de Políticas de Biodiversidad y Agua de la Oficina Europea del Medio Ambiente, Athénaïs Georges, advirtió de los riesgos del proceso. Señaló que Bruselas “está anteponiendo intereses corporativos específicos y cortoplacistas a la protección pública y ambiental al mantener reuniones a puerta cerrada con participantes seleccionados, mientras la industria minera continúa presionando agresivamente para debilitar la legislación fundamental de la UE”. Y añadió que “reabrir ahora la Directiva Marco del Agua corre el riesgo de desatar una caja de Pandora, poniendo en peligro la salud de las generaciones presentes y futuras”.
Las entidades consideran que la reapertura de esta normativa en el contexto actual podría debilitar las salvaguardas existentes. Insisten en que el proceso debe incorporar a todos los actores relevantes y evitar decisiones unilaterales.
Impacto de la minería en los recursos hídricos
Según las organizaciones, la actividad minera ya está vinculada a problemas graves de contaminación del agua en Europa. Sustancias peligrosas, incluidos metales pesados y drenaje ácido de minas, contaminan ríos y acuíferos; dañan ecosistemas; y, en algunos casos, hacen que el agua no sea apta para el consumo.
Advierten de que esta contaminación está “devastando la vida silvestre”, con pérdida de biodiversidad y expansión de “zonas muertas” en el continente. También afecta a la salud humana, a los medios de vida locales y al uso cotidiano de agua limpia y segura.
El responsable de políticas de materias primas y justicia de recursos del European Environmental Bureau, Diego Marin, cuestionó el proceso de decisión. En este sentido, afirmó que “los acuerdos secretos no deberían decidir el futuro de nuestra agua”. Y añadió que “todos los proyectos mineros tienen impactos graves en el agua, con una contaminación que se extiende mucho más allá del origen y contamina la naturaleza durante décadas, incluso de forma permanente”. También advirtió de que “Europa está en una pendiente resbaladiza” y defendió que la Unión Europea debe mantener protecciones sólidas frente a beneficios a corto plazo.
Las organizaciones concluyen que las decisiones sobre el agua en Europa representan una oportunidad para priorizar la salud pública, la naturaleza y la resiliencia a largo plazo. Consideran que los responsables políticos deben demostrar liderazgo y situar estos objetivos por encima de los intereses económicos inmediatos.




















