Software y digitalización en la gestión del agua: hacia una operación más eficiente y resiliente
Javier Figueras, vicepresidente de Industrial Automation en Schneider Electric
20/03/2026
Javier Figueras, vicepresidente de Industrial Automation en Schneider Electric.
En este contexto, el reto ya no es solo digitalizar, sino integrar esa información en la operación del ciclo del agua, incorporando de forma efectiva datos, energía y automatización en la toma de decisiones. En un sector intensivo en consumo energético como el del agua, esta evolución resulta clave no solo para mejorar la eficiencia, sino también para avanzar en los objetivos de descarbonización.
Del dato a la decisión: el software como capa de inteligencia
Este cambio de enfoque sitúa al software en el centro del funcionamiento del sistema y está impulsando la transición hacia infraestructuras cada vez más definidas por software, donde la integración de energía, automatización y datos permite evolucionar hacia modelos operativos más inteligentes y adaptativos.
En distintos sectores intensivos en energía, la aplicación de analítica avanzada e inteligencia artificial ya ha demostrado su capacidad para optimizar procesos y mejorar la eficiencia operativa. En el ámbito del agua, este principio se traduce en una gestión más precisa de procesos como el bombeo, el tratamiento o la distribución, ajustando la operación en función de la demanda, el estado de los activos o las condiciones energéticas del entorno. La diferencia no está solo en monitorizar, sino en disponer de una capa de inteligencia que permita actuar sobre el sistema de forma dinámica.
“La integración de datos operativos y energéticos abre la puerta a una operación más flexible del ciclo del agua”, destaca Figueras.
Unificar la información
Para que esto sea posible, resulta imprescindible avanzar hacia arquitecturas digitales integradas. Unificar la información procedente de distintos sistemas permite disponer de una visión completa del ciclo del agua, desde la captación hasta la distribución, facilitando un funcionamiento más coherente, adaptable y basado en datos.
En esta línea, en Schneider Electric desarrollamos soluciones digitales como EcoStruxure Water Advisor, orientadas a explotar esta información de forma más eficiente e incorporar capacidades analíticas que permiten mejorar el rendimiento de los sistemas a partir de datos operativos y energéticos. Este tipo de enfoques permiten una mayor precisión y dinamismo en la operación, facilitando la adaptación de los sistemas a las condiciones reales de funcionamiento y contribuyendo a evolucionar hacia modelos más eficientes y sostenibles.
Más allá de la eficiencia, esta evolución refuerza la fiabilidad del sistema. La capacidad de detectar anomalías, identificar patrones de comportamiento y anticipar posibles incidencias permite reducir riesgos, optimizar recursos y mejorar la continuidad del servicio en infraestructuras críticas.
Además, la integración de datos operativos y energéticos abre la puerta a una operación más flexible del ciclo del agua. En un entorno marcado por la variabilidad de la demanda, los eventos climáticos extremos o la volatilidad energética, contar con una mayor capacidad de adaptación se convierte en un factor determinante para garantizar la sostenibilidad del servicio.
El vicepresidente de Industrial Automation en Schneider Electric considera que "la digitalización ha sido un paso necesario, pero ya no es suficiente".
Un cambio de paradigma que redefine los perfiles profesionales
Este cambio de paradigma también redefine el papel de instaladores, ingenierías y especialistas técnicos. La creciente complejidad de las infraestructuras requiere perfiles capaces de integrar sistemas, contextualizar datos y comprender la interacción entre automatización, energía y operación, lo que abre nuevas oportunidades para aportar valor más allá de la implantación.
La digitalización ha sido un paso necesario, pero ya no es suficiente. En un sector tan crítico como el del agua, la capacidad de convertir los datos en decisiones operativas será el verdadero factor diferencial para avanzar hacia modelos de gestión más eficientes, resilientes y adaptados a un entorno cada vez más exigente.



















