Un ecosistema energético para el confort de una vivienda de lujo
Geotermia, energía solar y control inteligente trabajan juntos en una vivienda de 360 m² para ofrecer confort durante todo el año. Un sistema integrado que alcanza un SCOP de 6,8, un coste de electricidad de 250 euros anuales, una autonomía energética del 82% y una bonificación del IBI del 85%.
El lujo en una vivienda también se siente en la temperatura de sus estancias, en la disponibilidad de agua caliente y en la tranquilidad de disfrutar del hogar con un gasto energético reducido. Cuando estas prestaciones conviven en una misma casa, la forma de conectarlas marca la diferencia. Esta vivienda unifamiliar de nueva construcción reúne climatización, agua caliente sanitaria y piscina exterior en un ecosistema energético que combina geotermia, fotovoltaica y gestión inteligente.
Con 360 metros cuadrados y una familia numerosa, el proyecto partía de una aspiración clara: disfrutar de un alto nivel de confort y alcanzar una elevada autonomía energética. La respuesta fue una solución conjunta, en la que la producción de energía, su distribución y su consumo forman parte de una misma estrategia. Cada elemento cumple una función y contribuye al resultado global de la vivienda.
La fuerza de un ecosistema energético
Una casa necesita energía para actividades muy diferentes. Calentar las habitaciones en invierno, refrescarlas en verano, preparar el agua de una ducha o mantener la piscina a una temperatura agradable forman parte de la vida cotidiana. Reunir estos servicios en un sistema conectado permite abordar el confort del hogar como un conjunto.
En este proyecto, la geotermia aporta la fuente de energía para la bomba de calor, la instalación fotovoltaica genera electricidad y el suelo radiante y refrescante distribuye el bienestar por las estancias. El control inteligente - iDM Navigator 10 - conecta el funcionamiento de los equipos con las necesidades de la vivienda. El valor de la solución reside en esa relación: un ecosistema cuyos componentes trabajan con un propósito compartido.
Esta visión aporta una forma de entender la vivienda de lujo desde su uso diario. El diseño y la calidad de los espacios se acompañan de una instalación pensada para ofrecer bienestar y aprovechar los recursos energéticos disponibles. La tecnología queda al servicio de una experiencia doméstica cómoda y sencilla.
Geotermia para disfrutar de la casa todo el año
El corazón del sistema es una bomba de calor geotérmica iDM Terra SW Twin 20 HGL de 20 kW. La solución reúne calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria y climatización de la piscina exterior. Así, los principales servicios térmicos de la vivienda se integran en un planteamiento común.
La distribución se realiza mediante 360 m² de suelo radiante y refrescante. Al quedar integrada en el pavimento, esta solución acompaña la arquitectura interior y deja las paredes disponibles para el mobiliario y la decoración. El confort forma parte del espacio, con una instalación que se adapta a las necesidades de las diferentes estancias.
Los sensores de temperatura y humedad aportan información para regular el ambiente interior. El objetivo es que la familia disfrute de las habitaciones con comodidad a lo largo del año. La piscina exterior completa esta propuesta de bienestar y se incorpora al mismo ecosistema, con control de la temperatura del agua.
Energía solar que se suma al confort
La vivienda cuenta con doce paneles fotovoltaicos REC y un inversor Fronius SYMO 7. Esta instalación incorpora generación eléctrica local al conjunto y contribuye a reducir la dependencia de la energía procedente de la red y convierte al cliente en prosumidor.
Su integración con la climatización permite conectar dos necesidades del hogar: producir electricidad y utilizarla para disfrutar de sus servicios. La energía solar cobra así un papel dentro de la vida diaria, vinculada al funcionamiento de la vivienda y al bienestar de quienes la habitan.
El sistema de control iDM Navigator 10 forma parte de esta gestión conjunta y funciona como su cerebro. Su presencia refuerza la idea de una instalación conectada, en la que los equipos se conciben como piezas de un mismo ecosistema. Para el propietario, el interés está en el resultado: disponer de los servicios de la casa con un uso eficiente de la energía.
Resultados que se reflejan en el día a día
El proyecto alcanza un SCOP de 6,8, un indicador del rendimiento estacional de la bomba de calor. Este resultado sitúa la eficiencia en el centro de la propuesta y acompaña una cifra especialmente tangible para la propiedad: un coste de electricidad de 250 euros al año.
La autonomía energética llega al 82 %. Es un resultado que expresa el peso de los recursos propios dentro del funcionamiento energético de la vivienda y responde a una de las prioridades iniciales de la familia: ganar independencia y aprovechar la generación local.
A ello se añade una bonificación del IBI del 85 %, que aporta otro beneficio económico al proyecto. Rendimiento, gasto eléctrico, autonomía y ventaja fiscal componen una propuesta de valor que conecta la inversión en instalaciones con beneficios concretos para el propietario.
Una inversión en bienestar y valor residencial
Para el sector residencial, este caso muestra el atractivo de ofrecer una solución completa desde el inicio. Arquitectura, bienestar y energía se encuentran en una propuesta que atiende tanto a la calidad de los espacios como a su disfrute cotidiano.
El resultado es una casa preparada para vivirla durante todo el año, con calefacción, refrigeración, agua caliente y piscina dentro de un mismo ecosistema energético. La combinación de geotermia, fotovoltaica y control inteligente convierte la eficiencia en una prestación del hogar: una temperatura agradable, servicios conectados, mayor autonomía y un gasto eléctrico reducido. Una forma de incorporar valor a la vivienda y de hacer que el confort se perciba cada día. Una decisión que acompaña al hogar en su uso diario.

























