Salher propone soluciones compactas para aumentar la capacidad de las EDAR sin ampliar su instalación
Con el tiempo, muchas plantas de tratamiento de aguas residuales necesitan asumir mayores cargas contaminantes, tratar nuevos caudales o adaptarse a requisitos de vertido más exigentes. Estas ampliaciones no siempre son sencillas: la falta de espacio, la dificultad de ejecutar obra civil o la necesidad de mantener la instalación en funcionamiento pueden hacer que la construcción de nuevos reactores resulte poco viable.
En este contexto, la intensificación biológica se presenta como una alternativa para mejorar el rendimiento de los procesos existentes. Su objetivo es aprovechar de forma más eficiente el volumen disponible, optimizando las condiciones de tratamiento o incorporando tecnologías que permitan aumentar la capacidad de depuración sin incrementar necesariamente la superficie ocupada.
Al aumentar la superficie disponible para el desarrollo de microorganismos, esta tecnología permite incrementar la cantidad de biomasa activa en el volumen disponible y mejorar la capacidad de tratamiento sin necesidad de aumentar proporcionalmente el tamaño del reactor.
Entre las tecnologías que permiten intensificar el tratamiento biológico se encuentra el MBBR (Moving Bed Biofilm Reactor).
Un proceso basado en el crecimiento de biomasa sobre soportes plásticos móviles dentro del reactor. Al aumentar la superficie disponible para el desarrollo de microorganismos, esta tecnología permite incrementar la cantidad de biomasa activa en el volumen disponible y mejorar la capacidad de tratamiento sin necesidad de aumentar proporcionalmente el tamaño del reactor.
La incorporación de MBBR puede ser una alternativa para optimizar el volumen disponible, aumentar la capacidad de tratamiento y mejorar el rendimiento de una EDAR, especialmente en proyectos de ampliación o adaptación de instalaciones existentes. Sin embargo, su aplicación debe analizarse en función de las características de cada planta, el caudal, la carga contaminante, la aireación y el resto de etapas del proceso, para determinar el diseño y la configuración más adecuados.
Intensificación biológica y ampliación compacta
La intensificación biológica no debe entenderse únicamente como la incorporación de una tecnología concreta. En muchos casos, mejorar el rendimiento de una planta requiere analizar el conjunto del proceso: pretratamiento, tratamiento biológico, aireación, separación de sólidos, tratamiento terciario y calidad final del agua.
Cuando la infraestructura existente permite optimizar el proceso, la intensificación puede ayudar a aprovechar mejor los reactores disponibles. Sin embargo, si el aumento de caudal o carga supera la capacidad de determinadas etapas, puede ser necesario incorporar nuevos equipos o ampliar parte de la línea de tratamiento.
En estos casos, las soluciones compactas y modulares de Salher ofrecen una alternativa para aumentar la capacidad sin recurrir necesariamente a grandes construcciones. Su diseño permite adaptar la instalación a las condiciones de espacio, accesibilidad y funcionamiento de cada proyecto.
EDAR compactas para nuevas líneas de tratamiento
Las EDAR compactas permiten integrar diferentes etapas de depuración en instalaciones diseñadas para ocupar un espacio reducido. Pueden utilizarse para crear nuevas líneas de tratamiento, complementar instalaciones existentes o responder a necesidades de capacidad en emplazamientos donde la disponibilidad de terreno es limitada.
En función de las características del proyecto, Salher diseña soluciones que pueden incluir las etapas de pretratamiento, tratamiento biológico, clarificación y tratamientos posteriores necesarios para alcanzar la calidad de agua requerida.
Una solución adaptada a cada necesidad de ampliación
No todas las EDAR necesitan la misma estrategia para aumentar su capacidad. Mientras que algunas instalaciones pueden beneficiarse de la intensificación de sus procesos biológicos, otras requieren nuevas unidades compactas, depósitos modulares o la adaptación de etapas específicas.
Por ello, el primer paso consiste en analizar las condiciones actuales de la planta y definir una solución que permita mejorar su rendimiento sin comprometer la estabilidad del tratamiento.
Con su experiencia en ingeniería, fabricación y puesta en marcha de equipos para el tratamiento de aguas, Salher ofrece soluciones adaptadas a proyectos que necesitan más capacidad, mayor eficiencia y un mejor aprovechamiento del espacio disponible.
Depósitos modulares para limitaciones de espacio
Los depósitos modulares constituyen una alternativa especialmente interesante cuando las condiciones de acceso o implantación dificultan la instalación de depósitos convencionales.
Su fabricación y montaje por módulos facilitan el transporte y la integración en emplazamientos complejos, permitiendo plantear soluciones adaptadas a las dimensiones disponibles y a las necesidades del proyecto.
Esta tecnología puede aplicarse en ampliaciones industriales, instalaciones con accesos reducidos o proyectos en los que se busca minimizar la complejidad de la obra civil.
Tratamientos terciarios para nuevos requisitos de calidad
El aumento de la capacidad de una EDAR debe ir acompañado, cuando sea necesario, de una revisión de la calidad final del agua. Los requisitos de vertido, la reutilización del agua o la presencia de determinados contaminantes pueden hacer necesaria la incorporación de etapas adicionales.
Salher cuenta con soluciones de tratamiento terciario que pueden incluir filtración y desinfección, entre otras tecnologías, adaptadas a los objetivos de calidad del agua. En función de las necesidades del proyecto, estos tratamientos permiten mejorar las características del efluente y preparar el agua para usos posteriores o requisitos de descarga más exigentes.
Monitorización y mantenimiento para mantener el rendimiento
La optimización de una planta no termina con la instalación de nuevos equipos. El seguimiento de los parámetros de funcionamiento, el control de los procesos y el mantenimiento adecuado son fundamentales para conservar el rendimiento de la EDAR a lo largo del tiempo.
Las soluciones de monitorización y control, como Aquabrain, permiten mejorar la supervisión de las instalaciones y facilitar la detección de desviaciones en el funcionamiento. Por su parte, los servicios de puesta en marcha, asistencia técnica y mantenimiento de Salher contribuyen a acompañar al cliente durante las distintas fases del proyecto.
El aumento de la capacidad de una EDAR debe ir acompañado, cuando sea necesario, de una revisión de la calidad final del agua. Los requisitos de vertido, la reutilización del agua o la presencia de determinados contaminantes pueden hacer necesaria la incorporación de etapas adicionales

























