Los grandes operadores del agua reclaman inversión y planificación a largo plazo
Veolia, Aqualia y Canal de Isabel II reclamaron más inversión y planificación para afrontar los retos del agua urbana en los próximos años. Lo hicieron el 4 de junio en la mesa 'La perspectiva del sector: Retos, riesgos y oportunidades', celebrada en el marco del 38º Congreso Daquas en Madrid. Los máximos responsables de los tres operadores coincidieron en la necesidad de reforzar la colaboración entre administraciones, empresas y ciudadanía para garantizar la calidad, la continuidad y la sostenibilidad del servicio.
El director país de Veolia España, Daniel Tugues, señaló que “el principal reto del agua urbana sigue siendo alinear de forma efectiva el principio de recuperación de costes. Las tarifas en España continúan muy por debajo de la media europea y eso acaba traduciéndose en déficits de inversión, mantenimiento insuficiente y dificultades para responder a las nuevas exigencias normativas. Somos eficientes, pero la eficiencia por sí sola no explica esta brecha: necesitamos un marco que garantice inversiones sostenidas y una planificación a largo plazo”.
El consejero delegado de Canal de Isabel II, Mariano González, destacó que “la seguridad regulatoria es tan importante como la financiación. Interpretaciones excesivamente restrictivas de la normativa pueden generar incertidumbre y dificultar la ejecución de proyectos imprescindibles para alcanzar los objetivos ambientales y de servicio”.
El CEO de Aqualia, Santiago Lafuente, por su parte, apuntó que “la financiación requiere estabilidad. El binomio entre regulación tarifaria y seguridad jurídica es imprescindible para desarrollar planes de inversión ambiciosos y sostenibles. No podemos seguir con un modelo en el que más de 8.000 ayuntamientos actúan como reguladores de facto. Necesitamos mecanismos que aporten previsibilidad, favorezcan la consolidación del sector y permitan pasar de los diagnósticos a la ejecución”.
Seguridad regulatoria, tan importante como la financiación
Durante el debate, los tres operadores coincidieron en que el sector afronta una etapa decisiva, marcada por la transposición de la Directiva de Tratamiento de Aguas Residuales Urbanas, la adaptación al cambio climático, la renovación de infraestructuras, la digitalización y la necesidad de avanzar hacia modelos de gestión más eficientes, resilientes y sostenibles. Subrayaron que garantizar la calidad y continuidad del servicio exigirá una visión de largo plazo, estabilidad regulatoria, capacidad inversora y una mayor coordinación entre administraciones, operadores y empresas. La mesa estuvo moderada por la politóloga Cristina Monge.
La directiva Taru, más que una actualización normativa
El congreso arrancó con la sesión 'Transposición de la Directiva Taru: encaje jurídico, retos y necesidades para el sector del agua urbana', moderada por Carmen Hernández, de Daquas. En ella participaron Antonio Lastra, de Canal de Isabel II; Enrique Baquerizo, de Emasesa; Pere Aguiló, del Consorcio Besòs Tordera; Guillermo González de Olano, de Veolia; y José Manuel García, de Apemsa. El debate puso de manifiesto que la nueva directiva no supone únicamente una actualización normativa, sino “un cambio profundo en la forma de planificar, financiar y gestionar el saneamiento urbano”.
Los ponentes coincidieron en que la transposición de la nueva directiva no suponía solo un reto técnico, sino también jurídico, económico y de gobernanza, al exigir clarificar competencias, definir responsabilidades, asegurar financiación e impulsar inversiones. Durante el debate se abordaron cuestiones como la gestión de desbordamientos, la adaptación de los sistemas de drenaje, la posible incorporación de una tarifa vinculada al agua de lluvia, el incremento del consumo energético de las nuevas instalaciones y la necesidad de reforzar la colaboración entre administraciones, operadores y sector empresarial. La mesa subrayó asimismo la importancia de avanzar hacia modelos que incorporen el principio de “quien contamina paga”, de forma que las nuevas exigencias ambientales se acompañen de mecanismos justos, sostenibles y bien definidos de financiación y compensación.
Digitalización, fugas y contaminantes emergentes, en el debate técnico
Durante la primera parte de la mañana, las comunicaciones técnicas profundizaron en ámbitos especialmente sensibles para los operadores: la gestión del drenaje urbano, los Planes Integrales de Gestión del Sistema de Saneamiento, la digitalización de redes, la detección de fugas, la actualización normativa de contadores, los gemelos digitales, la sensorización, el BIM, la recuperación de recursos en fangos de Edar y los tratamientos avanzados frente a contaminantes emergentes.
La jornada dejó una conclusión compartida: “el sector del agua urbana afronta una etapa de transformación profunda, en la que las obligaciones normativas, las expectativas sociales, la presión climática y las nuevas herramientas tecnológicas exigen más inversión, más innovación, mejor comunicación y una gobernanza más coordinada entre administraciones, operadores, empresas y ciudadanía”.






















