Casi la mitad de los españoles desconfía del agua del grifo pese a su calidad
Más allá de la potabilidad, distintos estudios señalan que elementos como el cloro, los microplásticos o trazas de metales pesados pueden estar presentes tanto en el agua del grifo como en la embotellada. De hecho, investigaciones basadas en el informe 'Microplastic in Drinking-water' de la Organización Mundial de la Salud indican que “el agua embotellada puede ser incluso una fuente mayor de exposición a estas partículas”.
El sabor, un factor decisivo en la percepción del consumidor
El sabor juega un papel determinante en los hábitos de consumo. En algunas zonas de España, especialmente aquellas con aguas más duras, hasta un 35% de los consumidores califica el agua del grifo “como mala o muy mala”, lo que refuerza la preferencia por el agua embotellada. Este dato ilustra cómo la experiencia sensorial condiciona las decisiones de consumo con independencia de los indicadores técnicos de calidad.
Desde Tappwater, empresa especializada en filtración doméstica, subrayan que “garantizar la seguridad del agua es solo el primer paso. La calidad en el punto de consumo es clave para que las personas confíen en el agua que beben a diario”. La compañía señala la importancia de soluciones que permitan “mejorar la calidad del agua en el hogar sin recurrir al consumo de agua embotellada”.
La filtración doméstica, alternativa con respaldo científico
Diversos estudios científicos han demostrado que “los sistemas de filtrado pueden contribuir a reducir la presencia de determinadas partículas y compuestos, mejorando tanto el sabor como la experiencia de consumo”. Esta vía se presenta como una alternativa viable frente al agua embotellada, tanto por sus implicaciones para la salud como por su menor impacto ambiental.
Reducir el consumo de plástico de un solo uso no solo disminuye la exposición a posibles contaminantes, sino que, según Tappwater, “contribuye a un modelo de consumo más sostenible”. La confluencia entre salud, experiencia de consumo y sostenibilidad sitúa la filtración doméstica como una solución cada vez más presente en el debate sobre el agua en los hogares españoles.























