La jornada celebrada el pasado 2 de febrero en Barcelona alineó las prioridades de Bruselas con las demandas de la industria y el sector energético español
Teresa Ribera reivindica la productividad de la Unión Europea frente a Estados Unidos en el XIV Simposio Funseam
El XIV Simposio Empresarial Internacional de Funseam concluyó que Europa debe poder acelerar su transición energética y reforzar su industria. En un contexto marcado por la fragmentación geopolítica y el proteccionismo. La jornada celebrada el pasado 2 de febrero en Barcelona alineó las prioridades de Bruselas con las demandas de la industria y el sector energético español.
El presidente de Funseam y de Enagás, Antonio Llardén, inauguró el encuentro recordando que, ante la nueva posición geopolítica de Estados Unidos y la guerra en Ucrania, “la política energética debe concebirse como una política común europea”. Llardén insistió en que “la descarbonización debe entenderse como un proceso de industrialización “que requiere de una cooperación público-privada real”.
La vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, abrió las intervenciones defendiendo la economía comunitaria frente a los “discursos derrotistas”. “Cuando sacamos de la ecuación al sector financiero y al digital, la industria y los servicios europeos siguen siendo más productivos que los de Estados Unidos”., afirmó Ribera. Para apuntalar esto, Ribera anunció la presentación en las próximas semanas de la nueva Ley del Acelerador de la Descarbonización Industrial (Idaa, por sus siglas en inglés), diseñada para apoyar mercados líderes de productos limpios fabricados en Europa, así como una futura Ley de Economía Circular, también para el tercer trimestre de 2026.
En clave de infraestructuras, la vicepresidenta confirmó que la estrategia europea de “autopistas energéticas” pasa necesariamente por España y citó dos infraestructuras críticas que contarán con respaldo europeo: “las interconexiones eléctricas transpirenaicas con Francia, para elevar la capacidad a ocho GW en 2040” y el “corredor suroccidental del hidrógeno”, calificándolos como la columna vertebral que conectará la Península con el norte de Europa.
Marcos Cela, de Molins, defiende la captura de carbono para salvar la industria
El aterrizaje de las políticas públicas en la economía real vino de la mano de Marcos Cela, consejero delegado de Molins, en conversación con la directora emérita de la Cátedra de Sostenibilidad Energética de la Universidad de Barcelona, Maria Teresa Costa. Cela advirtió que la eficiencia y las renovables tienen un “recorrido limitado” para la industria intensiva, y que la descarbonización total exige soluciones tecnológicas más agresivas.
En este sentido, avanzó los planes de la compañía para desarrollar una infraestructura pionera: “Estamos planteando un proyecto muy eficiente en el entorno de Cataluña: capturar las emisiones de CO2 asociadas al proceso productivo, transportarlas mediante tuberías que desarrollaría Enagás y finalmente almacenarlas en algún lugar ‘offshore’”.
El directivo recordó que las empresas necesitan rentabilidad para operar: “Para que presentemos proyectos que sean realmente competitivos, tienen que generar un cierto retorno... hoy a nadie se le ocurre pensar que podemos hacer todo este proceso de manera autónoma sin conectarnos con la administración”.
Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, reclama desbloquear la interconexión con Europa
La seguridad de suministro centró la intervención de Beatriz Corredor, presidenta de Redeia. En su conversación con el director general de Funseam, Joan Batalla, Corredor fue contundente al señalar el déficit de conexiones de la Península Ibérica: “Somos más isla que Irlanda desde el punto de vista eléctrico. Estamos por debajo del tres por ciento de capacidad instalada cuando el objetivo europeo es del quince por ciento”.
Corredor instó a superar las resistencias nacionales y apeló a la voluntad política “al más alto nivel” para desbloquear los proyectos transpirenaicos por Navarra y Aragón, advirtiendo que “sin la interconexión con Francia es imposible que Europa cumpla con los requisitos de eficiencia”.
La presidenta de Redeia también puso el foco en la aceptación social, subrayando que la transición debe dejar valor local: “No se trata de pasar por el territorio, sino de quedarse en él”.
La consellera Sílvia Paneque cifra el coste de la falta de soberanía energética
La consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica de la Generalitat de Catalunya, Sílvia Paneque, cerró el bloque institucional poniendo cifras al retraso en el despliegue de renovables. “La falta de soberanía energética en Cataluña tiene un coste anual de 10.000 millones de euros”, aseguró.
Paneque apeló a la responsabilidad de los grupos parlamentarios para superar la cultura del “renovables sí, pero no aquí”, afirmando que el impacto en el paisaje es una cuestión que el país debe asumir. La consellera también destacó la aprobación del Plan Territorial (PLATER) y el objetivo de “duplicar la potencia solar en suelo este 2026”.
Mesa 1: liderazgo europeo y la geopolítica de la transición
La primera mesa de debate, moderada por María Trallero, coordinadora de Asuntos Europeos de la Universidad Goethe, analizó cómo Europa puede recuperar su influencia en un mundo donde la geopolítica ha mutado en geoeconomía.
Carme Poveda, directora de Análisis Económico de la Cambra de Comerç de Barcelona identificó cinco grandes desafíos, destacando la amenaza proteccionista de Estados Unidos y la “entrada masiva de productos chinos” que no respetan las reglas del comercio mundial. Poveda resumió la receta en dos verbos: “Invertir, invertir, invertir; reformar, reformar y reformar”.
Juan Moscoso, del Centro de Economía Global y Geopolítica —EsadeGeo— advirtió que “China ha demostrado que puede ganar todas las carreras tecnológicas sin democracia”, rompiendo el paradigma occidental y dejando a una Europa con una dependencia energética del 70 por ciento en situación vulnerable.
Mesa 1: liderazgo europeo y la geopolítica de la transición.
Elena López Gunn, investigadora sénior no residente del Real Instituto Elcano defendió el concepto de ‘clean shoring’ y recordó que la acción climática es también financiera: “Las pérdidas económicas por eventos climáticos extremos en Europa han pasado de 9.000 millones en los 80 a 45.000 millones en los últimos cinco años”.
Salvador Guillermo, director de Economía y Estudios de Foment del Treball aportó la perspectiva histórica, recordando que los periodos de mayor crecimiento siempre han estado ligados a disrupciones tecnológicas, y situó la IA como el nuevo vector clave.
Mesa 2: el sector privado ante el desafío climático
Presidida por Salvador Sedó, director de Desarrollo Sostenible de Foment del Treball, la segunda mesa dio voz a las empresas que ejecutan las inversiones, con una demanda común: estabilidad regulatoria.
José Manuel Pérez Rodríguez, director ejecutivo de Regulación en España de EDP presentó el proyecto Asturias H2 Valley pero lamentó la incertidumbre con la que trabajan las empresas: “Las ayudas tienen caducidad y falta una planificación de red que garantice la evacuación”, advirtiendo del riesgo de caída de proyectos.
Maite Nonay, directora de Estrategia y Planificación de Enagás, detalló el avance de los corredores H2Med y la red troncal española. Nonay destacó que España ya cuenta con la quinta mayor capacidad de regasificación del mundo y que los nuevos corredores de hidrógeno son vitales para la autonomía estratégica de la UE.
Cristina Aldamiz-Echevarría, directora de Participadas, Operaciones y Sostenibilidad del Grupo ACS, explicó cómo la compañía integra los riesgos físicos y de transición en sus finanzas y destacó que, a cierre de 2024, ACS tenía ventas de proyectos con certificación sostenible superiores a los 14.600 millones de euros.
Antonio de la Torre, director de Estrategia Corporativa de Repsol, defendió el principio de “neutralidad tecnológica” y recordó que la electricidad no cubre aún el 25% del consumo final.
De la Torre abogó por una sostenibilidad que sea también “industrial y asequible” para el ciudadano.
Olalla del Río, directora de Sostenibilidad y Transición Energética de Moeve, puso de relieve el paso “de la ambición al despliegue real”, señalando que el 50% de la inversión récord de la compañía (750 millones) ya se destina a actividades sostenibles, como el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde.
Mesa 3: decisiones empresariales en mercados globales
La última sesión, moderada por Antonio Hernández, socio del área de Sectores Regulados y Análisis económico de EY Consulting, abordó la gestión de riesgos en un entorno fragmentado.
Blanca Perea, directora global de Regulación e Integración de Redes de Naturgy, destacó la apuesta por el biometano desarrollado en España como una oportunidad de economía circular e introdujo el concepto de “cuatrilema” energético, sumando la aceptación social a la seguridad, la sostenibilidad y el precio.
Daniel Fernández, director de Comunicación, Relaciones Institucionales, Regulación y Estrategia Corporativa de Engie explicó la estrategia de rotación de activos de la multinacional francesa, focalizándose en países con estabilidad regulatoria y en la descarbonización de la “última milla”.
Carlos Martínez, de Molins, reforzó el mensaje de la industria intensiva, señalando que en los mercados globales el riesgo no es producir, sino vender frente a competidores con menores estándares ambientales.
José Juan Ruiz alerta de la existencia de dos Europas
La jornada terminó con la intervención de José Juan Ruiz, presidente del Real Instituto Elcano, que alertó de la existencia de “dos Europas”: una periférica y vulnerable, y otra sistémica.
Ruiz puso cifras al coste de la fragmentación y la dependencia actual. Citando datos del ‘think tank’ Bruegel, recordó que la crisis energética de 2021 costó a Europa “800.000 millones de euros en subvenciones”, con sobrecostes de 380.000 millones en electricidad y 400.000 millones en gas. Ante la dificultad de alinear los incentivos de los 27 Estados miembros, Ruiz defiende explorar la vía de las “coaliciones de los que quieren”, sugiriendo avanzar hacia una Europa a múltiples velocidades donde un grupo de países lidere las reformas sin esperar a un consenso unánime que a menudo paraliza la acción.
En una mirada a largo plazo, el presidente del Real Instituto Elcano introdujo la variable demográfica como factor determinante del futuro poder global, sentenciando que “en la historia nunca ha habido imperios con una mediana de edad de 67 años”. Contrastó el declive de China, que perderá 650 millones de habitantes de aquí al año 2100, con la situación de Estados Unidos, cuya edad media depende de la inmigración, para concluir que el eje demográfico se desplazará hacia regiones como África, donde la transición energética aún no ha comenzado.
Ruiz terminó su intervención advirtiendo sobre la hegemonía financiera de Estados Unidos, donde la economía financiera es siete veces mayor que la real, y sugirió que Europa deberá considerar inevitablemente la emisión de eurobonos por valor del 25% del PIB para financiar su transición energética y tecnológica, si no quiere quedar irrelevante en el tablero global.
















