La desalación y la reutilización, ejes estratégicos en la planificación hídrica
Los máximos responsables de la gestión del agua en Canarias, Cataluña, Andalucía y Asturias defendieron el 25 de junio en Tenerife la desalación y la reutilización como “una necesidad estratégica para el presente y el futuro de la planificación hidrológica en España”, durante una mesa redonda del XIV Congreso Internacional de la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR), en la que abordaron cómo, por qué y con qué desafíos se está impulsando el desarrollo de estas tecnologías en cada territorio.
En el debate, moderado por Belén Gutiérrez y Silvia Gallego, ambas integrantes del Consejo de Dirección de AEDyR, participaron Mónica Gómez Curiel, directora general de Aguas del Gobierno de Canarias; Josep Lluís Armenter, director de la Agencia Catalana del Agua; Vanesa Mateo Pérez, directora general de Aguas del Principado de Asturias, y Ramiro Angulo, secretario general del Agua de la Junta de Andalucía. La sesión comenzó con una introducción a cargo de Jaime de Miguel, subdirector de explotación de Acuamed, quien repasó la evolución de la desalación en España desde los años 60, destacando “el papel estratégico que juegan las plantas desaladoras y los sistemas de reutilización en regiones afectadas por estrés hídrico y sobreexplotación de acuíferos”.
De Miguel subrayó también la importancia de “ampliar y modernizar infraestructuras” y “de integrar nuevas tecnologías para garantizar un suministro sostenible y resiliente”.
Cataluña: pionera en reutilización potable indirecta
Josep Lluís Armenter explicó que Cataluña enfrenta “uno de los déficits estructurales más relevantes del país” en materia hídrica y que, tras 56 meses de sequía, ha intensificado su apuesta por “la desalación y, sobre todo, la reutilización como pilares esenciales” de su planificación. Señaló que Cataluña es pionera en la reutilización potable indirecta, “que por primera vez se ha utilizado en el río Llobregat para aportar agua regenerada al sistema de abastecimiento”.
“Esto supone un cambio de paradigma, donde el agua regenerada deja de usarse únicamente para riego, industria o barreras contra la intrusión salina y entra en el circuito de agua para consumo humano”, afirmó. Añadió que la hoja de ruta prevé reducir la dependencia de la lluvia y alcanzar, entre 2030 y 2032, que “el 70 % del agua provenga de fuentes no convencionales”, invirtiendo el actual modelo 70/30.
El XIV Congreso Internacional de AEDyR, que se celebra en Tenerife bajo el lema ‘60 años de innovación en desalación y reutilización’, es el mayor encuentro nacional sobre estas tecnologías.
Andalucía: ambición, respaldo legal y urgencia frente a la sequía
Ramiro Angulo defendió “un enfoque integral y ambicioso” frente a la escasez hídrica estructural que sufre Andalucía. “Queda un día para la próxima sequía”, advirtió, al tiempo que explicó que la desalación ya forma parte de la planificación andaluza con diez plantas previstas. No obstante, alertó sobre “el riesgo de depender exclusivamente de estas infraestructuras sin tener planes B o sistemas de respaldo, como acuíferos estratégicos o interconexiones”.
Respecto a la reutilización, denunció que su aprovechamiento sigue siendo “inferior al 5 %”, lejos de regiones como Murcia. Precisó que, gracias a los decretos de sequía, se han acelerado proyectos como el de la comarca de la Axarquía, donde ya se reutilizan 22 hectómetros cúbicos anuales. Angulo detalló además el Plan PARRA, dotado con 165 millones de euros, destinado a mejorar tratamientos, distribución y almacenamiento. También apostó por la colaboración público-privada y por “la profesionalización de las comunidades de usuarios”, que deben adaptarse a “sistemas complejos con recursos no convencionales, nuevas tecnologías y exigencias energéticas”.
Canarias: experiencia insular y marco normativo propio
Desde Canarias, Mónica Gómez Curiel ofreció una visión marcada por la insularidad y la diversidad de recursos. Señaló que la desalación es “vital en islas como Lanzarote o Fuerteventura, completamente dependientes de esta tecnología”. Subrayó que la planificación hidrológica debe adaptarse a cada demarcación insular, dada la variabilidad de recursos entre islas.
Destacó también el marco normativo diferenciado: “la desalación está considerada como servicio público, las aguas desaladas se integran al dominio público hidráulico y las autoridades insulares pueden autorizar plantas de autoconsumo”. No obstante, advirtió sobre diversas barreras, como la compatibilidad ambiental —con más del 50 % del territorio protegido—, la falta de financiación y convenios interadministrativos, y la escasez de personal técnico cualificado, “agravada desde la crisis de 2008”.
Asturias: el reto de la industrialización sostenible
Vanesa Mateo desmintió el mito de que en Asturias “sobra agua”, explicando que, pese a la elevada pluviometría, el sistema central que abastece al 85 % de la población solo cuenta con una capacidad de almacenamiento para ocho meses. Alertó sobre “los cambios en los patrones de precipitación” que afectan a las captaciones y manantiales.
Asturias no contempla desalación, pero sí desarrolla un proyecto pionero de reutilización para uso industrial con el que prevé liberar 6 hectómetros cúbicos anuales desde su depuradora principal. Con un perfil económico basado en la industria pesada y sin regadíos relevantes, Mateo defendió el agua regenerada como una “solución de resiliencia” y como “un atractivo para nuevas inversiones industriales”. Señaló la importancia de trabajar con la industria para generar confianza, diseñando el agua regenerada “a la carta”, e impulsar un cambio cultural mediante el concepto de “fábrica de agua”. “La reutilización refuerza la imagen del territorio frente al cambio climático”, concluyó Mateo, algo que consideró fundamental para captar la atención de multinacionales.
Visión internacional: inversión, regulación y sostenibilidad
Paralelamente, el congreso acogió la mesa redonda titulada ‘Retos y oportunidades en el mercado internacional del agua’, con la participación de Julio César Kosaka, presidente del Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (SEDAPAL), Perú; Magaly Espinosa Sarria, asesora del Ministerio de Obras Públicas de Chile; Verónica Sanches, presidenta de la Agencia Nacional de Aguas e Saneamiento de Brasil; y Araceli Iniesta, jefe del Departamento de Medio Ambiente en ICEX. Moderaron la sesión Elena de la Vieja y Miguel Ángel Sanz, también miembros del Consejo de Dirección de AEDyR.
Los ponentes coincidieron en que “la desalación y la reutilización no son ya soluciones del futuro, sino tecnologías clave del presente” para garantizar el acceso al agua frente al estrés hídrico global, el cambio climático y la urbanización acelerada.
Julio César Kosaka abordó los retos de “un crecimiento urbano no planificado” y la falta de tarifas que cubran los costes reales. Con un déficit inversor de más de 50.000 millones de dólares, Perú está impulsando alianzas público-privadas para implementar proyectos de recarga de acuíferos, desaladoras y sistemas de reutilización.
Magaly Espinosa destacó que en Antofagasta, norte de Chile, “el 100 % del consumo proviene del agua de mar”. Subrayó que persisten “barreras tarifarias y ambientales” que dificultan su extensión a usos agrícolas y potables, aunque el país avanza en una estrategia nacional de desalinización y nuevos modelos de colaboración público-privada.
Verónica Sanches explicó que Brasil ha invertido más de 50.000 millones de dólares en los últimos cinco años en proyectos de agua, con el objetivo de “universalizar el acceso al agua en 15 años” ante una previsión de reducción del 30-40 % en la disponibilidad hídrica por efecto del cambio climático.
Araceli Iniesta valoró el papel de liderazgo de España en el mercado internacional del agua, especialmente en América Latina, y presentó los recursos del ICEX para apoyar la internacionalización empresarial: “asesoría financiera, acompañamiento en licitaciones multilaterales y búsqueda de socios locales”.
Un congreso para celebrar seis décadas de innovación
El XIV Congreso Internacional de AEDyR, celebrado en el Auditorio Adán Martín de Tenerife bajo el lema ‘60 años de innovación en desalación y reutilización’, es el mayor encuentro nacional sobre estas tecnologías. Reúne a cerca de 400 profesionales y 120 ponentes en un amplio programa de ponencias y debates centrados en los grandes retos del agua y en conmemorar el 60 aniversario de la primera planta desaladora en España, inaugurada en 1965 en Lanzarote.









