El instrumento de medición de nivel radar VEGAPULS 21 actúa como una protección contra sobrellenado
Redacción Interempresas
16/06/2025La empresa belga ENGIE Solutions, especializada en el tratamiento de aguas potables y residuales en entornos industriales, resolvió el desafío de medir con precisión el nivel de una solución corrosiva de ácido crómico en un depósito de doble pared en Lüttich (Bélgica), propiedad de una gran compañía de maquinaria con 2.800 empleados. Para ello, instaló el sensor de nivel radar VEGAPULS 21 de VEGA, una solución segura, precisa y sin contacto que actúa como protección contra el sobrellenado del tanque.
ENGIE Solutions se encarga del tratamiento de aguas residuales y otros líquidos procedentes de diversos procesos industriales en la sede de Lüttich. Uno de los principales retos fue la gestión de aguas contaminadas con cromo, generadas por un sistema de tratamiento de superficies metálicas. Antes de ser tratadas, dichas aguas deben ser depuradas para eliminar el cromo, un elemento perjudicial tanto para la salud como para el medio ambiente.
Para garantizar la seguridad, la solución de ácido crómico se almacena en un depósito de polietileno de alta densidad (PEAD) de doble pared, con el objetivo de evitar fugas y daños medioambientales. La empresa necesitaba una medición de nivel fiable para aprovechar al máximo la capacidad del depósito sin riesgo de sobrellenado.
Hasta hace poco, las plantas de tratamiento de aguas residuales utilizaban principalmente tecnología de ultrasonidos por su menor coste. Sin embargo, con la llegada al mercado en 2020 de los sensores radar compactos de VEGA (series 10/20/30), cuyas prestaciones superan a las de los sensores por ultrasonidos sin elevar el coste, surgieron nuevas posibilidades para aplicaciones complejas.
Para garantizar la seguridad, la solución de ácido crómico se almacena en un depósito de polietileno de alta densidad (PEAD) de doble pared, con el objetivo de evitar fugas y daños medioambientales.
Seguridad para el personal y facilidad de instalación
Laurent Roumieux, jefe de equipo en ENGIE, explicó el cambio: “Estaba buscando una solución de nivel que no representara ningún riesgo para mis trabajadores”. Según detalló, “hasta ahora, utilizábamos una medición por ultrasonidos de una empresa de la competencia. Hace poco, con la ayuda de mi contacto en VEGA, instalé una medición radar sin contacto en un depósito de PEAD lleno de ácido clorhídrico (HCl). Podía comprobar el nivel prácticamente nada más cruzar el techo del depósito de PEAD. Esta solución fue muy sencilla y, lo más importante, aportaba seguridad y tranquilidad. Este sensor me ha proporcionado unos valores de medición fiables desde su puesta en marcha”.
Tras esa experiencia, Roumieux valoró su aplicación en un entorno más complejo: un depósito cilíndrico tumbado y de doble pared que contenía ácido crómico corrosivo. “Había adquirido experiencia con los nuevos instrumentos de medición radar de VEGA y, por lo tanto, decidí instalar el VEGAPULS 21”.
Precisión y fiabilidad gracias a la tecnología radar de 80 GHz
El VEGAPULS 21, integrante de la nueva serie de sensores radar compactos de VEGA, incorpora un microchip radar desarrollado específicamente para la medición de nivel. Gracias a la tecnología de 80 GHz, el haz de radar se dirige con precisión al producto que se desea medir, evitando interferencias provocadas por elementos internos como tuberías o bombas. A diferencia de los sensores de ultrasonidos, no necesita supresión de señales de interferencia, ni se ve afectado por suciedad, vacío, presión o variaciones de temperatura.
Roumieux destacó otra ventaja clave: “No tuve que perforar las dos paredes del depósito para la instalación, algo que resulta muy interesante por varias razones. Por un lado, la medición es muy segura porque mi personal nunca entra en contacto con la solución de ácido crómico al manipular el sensor y no hay riesgo de accidentes durante la instalación”. Además, “no tuve que perforar el depósito para instalar una brida de montaje para el sensor, así se evitaron daños y también se suprimieron los costes relacionados con el montaje de la brida adecuada”.
Asimismo, los sensores radar compactos como el VEGAPULS 21 permiten medir hasta el borde del depósito gracias a una distancia de bloqueo mínima. En sensores de ultrasonidos, esta distancia limita el alcance y complica su adaptación. En cambio, el radar garantiza una medición precisa incluso en depósitos sucios o con estructuras internas.
Digitalización y control remoto con la app VEGA Tools
La instalación también resultó más rápida gracias a la aplicación VEGA Tools. Esta app móvil permite alinear el sensor de forma óptima mediante un sensor de inclinación integrado en el smartphone. Yannick Crouquet, técnico de instalación y puesta en marcha en ENGIE, señaló: “Esto significa que ya no tengo que llevar un nivel de burbuja o un andamio al depósito para alinear el sensor”.
Crouquet destacó además el valor de la conectividad: “Puedo conectarme directamente a través de mi smartphone y la aplicación gratuita VEGA Tools”. La aplicación permite manejar de forma inalámbrica los sensores con el módulo PLICSCOM mediante Bluetooth, lo que simplifica el arranque y permite visualizar tanto el valor de medición como el estado del sensor con un simple vistazo. Introduciendo el número de serie, también se accede a toda la información relevante para mantenimiento.
Una funcionalidad especialmente útil en este caso, ya que el depósito de ácido crómico es de difícil acceso. “Gracias a la aplicación VEGA Tools, pude seguir de forma remota los resultados de la medición y la calidad de la señal de la sonda de medición en los primeros días. Tras unos días de observación, supe que el VEGAPULS 21 estaba funcionando y podía volver a concentrarme en otras tareas. El posterior acceso a los parámetros y al programa de mis nuevos sensores de nivel es mucho más sencillo, supone un verdadero ahorro de tiempo y es menos restrictivo”, concluyó Crouquet.





