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Los trabajadores de la asistencia sanitaria y social tienen la 4ª tasa más alta de problemas graves de salud relacionados con el trabajo

Prevención de riesgos laborales en el ámbito sanitario

José Ignacio Argote, Ingeniero Consultor03/01/2019
Los trabajos relacionados con el sector sanitario, ya sea en hospitales, laboratorios, consultorios, o en otros espacios de atención al paciente tienen riesgos laborales específicos originados por actividades, instalaciones y equipos específicos del sector sanitario, además de los riesgos propios asociados a todo lugar de trabajo, que en el caso de la actividad sanitaria se desarrolla en edificios cerrados, generalmente complejos tanto en dimensiones y distribución y que por su carácter son lugares compartidos por pacientes y familiares.
El sector sanitario representa el 10% del PIB (Producto Interior Bruto) de la UE y el 8% del total de la mano de obra europea. La sanidad es un valor en sí mismo y un área de inversión favorable al crecimiento económico. En España, a finales de 2016, último año del que se tienen cifras completas, unas 935.500 personas estaban empleadas en el sector sanitario. De ellas, 608.300 trabajaban para la sanidad pública y 327.200 para la sanidad privada. Aporta al PIB una cifra ligeramente más baja que en Europa, el 9,1%, del que corresponde aproximadamente el 5,6% corresponde a la sanidad pública y el 3,5% a la sanidad privada.
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El sector sanitario representa el 10% del PIB (Producto Interior Bruto) de la UE y el 8% del total de la mano de obra europea. En España, a finales de 2016, último año del que se tienen cifras completas, unas 935.500 personas estaban empleadas en el sector sanitario. Crédito imagen: Hospital La Paz Madrid, Wikipedia.

Principales riesgos en el trabajo y en el entorno de trabajo para los profesionales sanitarios (incluidos los cuidadores a domicilio)

La encuesta europea sobre las condiciones de trabajo ‘European Working Conditions Surveys (EWCS)’ ofrece una imagen de amplio espectro del trabajo en Europa en los distintos países, ocupaciones, sectores y grupos de edad. Sus conclusiones ponen de relieve diversas acciones dirigidas a los agentes políticos, con el fin de ayudarles a abordar los retos que afronta Europa en la actualidad. En 2015, Eurofound llevó a cabo su sexta encuesta de la serie (iniciada en 1991), en la que se entrevistó a cerca de 44 000 trabajadores en 35 países. Sus resultados proporcionan información detallada sobre una amplia gama de cuestiones, entre las que figuran la exposición a riesgos físicos y psicosociales, la organización del trabajo, el equilibrio entre vida laboral y personal, y la salud y el bienestar. Del análisis de estos datos y los contenidos en la Encuesta de población activa (EPA) de la Unión Europea se pueden extraer unas primeras conclusiones del panorama del entorno de trabajo y los principales riesgos a los que se enfrenta el personal sanitario europeo:

  • Los trabajadores de la asistencia sanitaria y social tienen la cuarta tasa más alta de problemas graves de salud relacionados con el trabajo, solo superada por la de sectores como la fabricación y la construcción. La proporción más elevada de enfermedades profesionales se observa en los sectores de ‘fabricación’ (38%), ‘construcción’ (13%), ‘comercio al por mayor/al por menor, reparaciones’ (7%), y ‘sanidad y servicios sociales’ (5%).
  • Las mujeres del sector de la sanidad y los servicios sociales tienen más probabilidades de sufrir al menos un accidente o de padecer una enfermedad profesional que las trabajadoras de otros sectores.
  • Según la anterior Quinta Encuesta europea sobre las condiciones de trabajo, la exposición a riesgos biológicos o químicos más prevalente es la que se da en el sector de la asistencia sanitaria, en el que los médicos y el personal de enfermería a menudo han de manejar materiales infecciosos o bien productos químicos que se utilizan para desinfección del instrumental y del lugar de trabajo.
  • En relación con los riesgos posturales, el sector sanitario ocupa la quinta posición, después de la construcción, la agricultura, la industria y el comercio al por mayor, el comercio al por menor y la hostelería.
  • El estrés, la violencia y el acoso laboral son problemas importantes para la salud y la seguridad en el trabajo. Todos estos riesgos psicosociales alcanzan una importancia de primer orden en el sector de la asistencia sanitaria y los servicios sociales, seguidos por la educación y la administración pública.
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Los trabajadores de la asistencia sanitaria y social tienen la cuarta tasa más alta de problemas graves de salud relacionados con el trabajo, solo superada por la de sectores como la fabricación y la construcción.

Por otra parte la segunda edición de la encuesta europea de la EU-OSHA a las empresas, ‘European Survey of Enterprises on New and Emerging Risks (Esener)’, recopiló respuestas de casi 50.000 empresas sobre la gestión de la Salud en el Trabajo y los riesgos en el lugar de, trabajo incluyendo la información pertinente sobre las actividades de gestión de riesgos en el sector de la asistencia sanitaria, revelando la gran preocupación que suscitan cuestiones como las bajas por enfermedad y los riesgos psicosociales. A la vista de los datos de esta encuesta podemos extraer las siguientes conclusiones:

  • En materia de evaluación de riesgos o medidas similares, este sector aparece justo por encima de la media de la UE, pero por debajo de sectores como la construcción y la fabricación.
  • En cambio, ocupa el primer lugar en el control de las bajas por enfermedad.
  • También es el sector en el que hay un mayor grado de preocupación por el estrés laboral y por la violencia o la amenaza de violencia.
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Las causas de principales riesgos biológicos son por la exposición a agentes biológicos; contacto con agentes específicos, como por ejemplo, Pseudomonas, legionella, tuberculosis, hepatitis o VIH. Crédito imagen: Illinois Department of Public Health (Legionela).

Teniendo en cuenta estas primeras conclusiones las respuestas a los cuestionarios y de otros estadios e informaciones los principales riesgos en el trabajo y en el entorno de trabajo para los profesionales sanitarios, (exceptuando a los de atención domiciliaria que los veremos en el siguiente epígrafe), los podemos resumir en los siguientes:

Biológicos

  • Por patógenos transmitidos por la sangre y por el aire o por enfermedades transmitidas por contacto.

Las causas según la información de los cuestionarios:

  • Exposición a agentes biológicos.
  • Contacto con agentes específicos, por ejemplo: pseudomonas, legionella, tuberculosis, hepatitis o VIH.
  • Lesiones causadas por instrumental cortopunzante.
  • Inexistencia de programas de vacunación.
  • Saturación de los hospitales.
  • Modificación de la Directiva sobre productos biocidas.

Químicos

  • Por exposición a productos químicos utilizados en entornos sanitarios para diversos fines, como:
    • Tratamiento de pacientes (medicamentos y anestésicos),
    • Realización de trabajos de laboratorio
    • Limpieza, desinfección y esterilización de superficies e instrumental (limpiadores/desinfectantes).
  • En algunas situaciones, los fármacos u otro tipo de medicamentos pueden tener consecuencias imprevistas para los trabajadores, que se exponen a ellos al preparar y administrar soluciones.
  • También se exponen a los gases residuales liberados durante la anestesia o los tratamientos respiratorios mediante aerosoles.

Las causas según la información de los cuestionarios:

  • Contacto con productos químicos específicos, como medicamentos oncológicos y citostáticos, nanomateriales, desinfectantes, gases anestésicos y materiales radiactivos.
  • Alergias.
  • Asistencia domiciliaria.
  • Falta de formación.
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Las causas de los riesgos por exposición a los productos químicos en entorno sanitarios son consecuencia de la exposición a los productos químicos utilizados en entornos sanitarios para diversos fines, como el tratamiento de pacientes (medicamentos y anestésicos), la realización de trabajos de laboratorio, o la limpieza, desinfección y esterilización de superficies e instrumental (limpiadores/desinfectantes).

Físicos

  • Ruido.
  • Radiación (ionizante y no ionizante).
  • Resbalones, tropezones y caídas

Las causas según la información de los cuestionarios:

  • Resbalones, tropezones y caídas.
  • Seguridad de los equipos (análisis de fallos).
  • Exposición específica a riesgos físicos, como los rayos X o la radiación.

Riesgos ergonómicos

  • Levantar.
  • Empujar.
  • Posiciones forzadas.
  • Movimientos repetitivos.
  • Posturas prolongadas en posición vertical o sedente.

Las causas según la información de los cuestionarios:

  • Falta de formación.
  • Mal diseño y equipos no disponibles o inadecuados.
  • Tendencia a favor de la asistencia domiciliaria.
  • Cargas de trabajo elevadas que aumentan el riesgo de trastornos musculoesqueléticos.

Riesgos psicosociales

  • Horas de trabajo.
  • Consumo de drogas.
  • Exigencias emocionales.
  • Factores relacionados con el estrés (y el agotamiento laboral).
  • Violencia e intimidación.

Las causas según la información de los cuestionarios:

  • Las cargas de trabajo elevadas y la presión por los plazos producen estrés.
  • Falta de control sobre el trabajo.
  • Ambiente organizativo deficiente.
  • Dificultades con el idioma, falta de horarios de trabajo óptimos.
  • Tareas con fuerte carga emocional.
  • Crisis económica.
  • Trabajo en solitario.
  • Violencia y acoso.
  • Multitarea.
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La exposición específica a riesgos físicos, como los rayos X o la radiación es uno de los riesgos más importantes del personal sanitario que realiza pruebas diagnósticas.

Riesgos específicos de la asistencia domiciliaria

El trabajo del personal sanitario en la asistencia domiciliaria se desarrolla en entornos, situaciones y circunstancias difíciles. El entorno doméstico puede entrañar peligros, como los vinculados a la calidad inadecuada del aire interior o a la presencia de sustancias tóxicas que vayan asociadas a numerosos efectos negativos sobre la salud. Además en el entorno doméstico pueden aparecer muchos de los peligros de los entornos clínicos, como la propagación de infecciones, el desarrollo de microorganismos resistentes y los errores de medicación. Todo ello condicionado a que la asistencia domiciliaria puede prestarse en condiciones que no están controladas. Además de estos condicionantes en cuanto al entorno, la formación o experiencia del personal sanitario pueden ser limitadas en el ámbito de la seguridad de los pacientes y a menudo la supervisión directa de su labor es escasa o nula.

Y finalmente, la gestión de riesgos es especialmente problemática, ya que, aunque cada hogar es, en lo esencial, es un lugar de trabajo, pero es posible que no estén activas o disponibles de inmediato todas las protecciones necesarias tanto para los trabajadores como para los pacientes. Todas estas circunstancias hacen que el control de los peligros en la asistencia domiciliaria puede ser difícil.

Factores de riesgo de los profesionales sanitario de atención domiciliaria

Muchos de los factores de riesgos que hemos enumerado en el epígrafe anterior son comunes tanto a los profesionales que trabajan en entornos institucionales como a los realizan la atención a domicilio. Pero a estos factores hay que añadir el de los desplazamientos al lugar de trabajo que son los domicilios de sus pacientes, con el riesgo que supone los accidentes de tráfico. Las causas principales de pérdida de días de trabajo en este grupo además de los accidentes de tráfico son los sobreesfuerzos (y movimientos repetitivos) en la prestación de cuidados a los pacientes; los resbalones, tropezones y caídas dentro y fuera del domicilio.

Otras causas de accidente y enfermedad son la exposición a productos químicos peligrosos (sustancias caústicas, irritantes, tóxicas o alergénicas), los golpes producidos por objetos, las agresiones y los actos o conductas violentas. Además, los trabajadores a domicilio pueden exponerse a enfermedades infecciosas (como hepatitis, VIH, gripe, tuberculosis, varicela y sarampión) al atender a pacientes infectados, por ejemplo, al bañarles o vestirles, o al cocinar para ellos. Determinadas condiciones de trabajo pueden producirles además fatiga mental o emocional. El trato con pacientes o familiares posiblemente estresados o la dificultad para trabajar con ellos, así como el trabajo independiente en situaciones desconocidas o incontroladas, son otras causas de estrés.

Principales riesgos en el trabajo y en el entorno de trabajo en atención sanitaria domiciliaria

Siguiendo el formato que hemos seguido anteriormente para clasificar los principales riesgos en el trabajo y en el entorno de trabajo para los profesionales sanitario de hospitales y centros de salud y siguiendo la encuesta europea sobre las condiciones de trabajo (EWCS) y las respuestas a los cuestionarios del ‘European Survey of Enterprises on New and Emerging Risks’ (Esener) los principales riesgos en el trabajo y en el entorno de trabajo para los profesionales sanitario de atención domiciliaria los podemos resumir y clasificar en los siguientes grupos:

Riesgos ergonómicos

  • Las habitaciones del domicilio de los pacientes suelen ser pequeñas o estar muy concurridas. Un 40-48% del tiempo de trabajo se desarrolla manteniendo malas posturas (como por ejemplo, con el tronco inclinado o torcido), las cuales van asociadas a problemas de hombro, cuello y espalda. La inadecuación del espacio para duchar/bañar a los pacientes entraña riesgos ergonómicos y de movilización manual.
  • El problema más importante que se presenta en el domicilio de los pacientes es el de las camas no articuladas (problemas con su altura, su anchura y su colocación). Suelen faltar los equipos y ayudas que hay habitualmente en los hospitales para realizar traslados.
  • Los trabajadores han de pasar a menudo largos periodos sin sentarse o andando.
  • El levantamiento de cargas pesadas, en posturas forzadas y sin ayuda es un predictor significativo de discapacidad permanente en este colectivo. Un problema importante es el de los trastornos musculoesqueléticos causados por el traslado de los pacientes de la cama a la silla y viceversa, o por la ayuda que se les presta para caminar o para mantenerse de pie (son riesgos específicos en este ámbito los vinculados a los cambios en la movilidad del paciente que exigen un sobreesfuerzo del trabajador, al uso de equipos inadecuados, a la inadecuación del espacio para mover al paciente y a la ausencia de ayuda para levantarle). Las lesiones más frecuentes causantes de pérdida de horas de trabajo entre estos trabajadores son los esguinces y distensiones musculares. En comparación con otros colectivos, son más frecuentes entre ellos las bajas por trastornos musculoesqueléticos.
  • La prestación de ayuda para la realización de las actividades cotidianas (vestirse, comer, caminar, asearse) puede entrañar riesgo de trastornos musculoesqueléticos debidos al peso del paciente.
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Las causas de los riesgos ergonómicos del personal sanitario son consecuencia de: levantar pesos, empujar, posiciones forzadas, movimientos repetitivos o posturas prolongadas en posición vertical o sedente. Crédito imagen: Ergo/IBV Instituto de Biomecánica de Valencia.

Riesgos Físicos

  • En lo que respecta al entorno físico del domicilio, la limpieza y el orden son factores importantes para garantizar un área de trabajo segura. Muchos de estos trabajadores sufren lesiones por tropezones o traspiés, o por pisar objetos que dificulten el paso. Debe haber una iluminación adecuada para permitir el trabajo de forma segura. Además, si la vivienda está abarrotada de objetos y poco iluminada, puede resultar difícil abandonarla con rapidez en caso de emergencia o de agresión.
  • Los tratamientos con oxígeno entrañan peligro de incendio. Este puede producirse de manera inesperada. La causa más frecuente son los cigarrillos.
  • Es muy habitual que la casa del paciente no esté adaptada a las necesidades de los cuidadores. Un estudio realizado en España en 500 hogares de pacientes concluyó que solo un 6,5% tenían una cama articulada y solo un 16,1% una ducha adaptada; en total, solo el 12,9% ofrecían unas condiciones ajustadas a las necesidades de los cuidadores y que les permitieran realizar su trabajo de manera saludable y segura.
  • En cuanto al entorno físico fuera del domicilio, también aquí puede haber peligros: los resbalones, los tropezones y las caídas (dentro y fuera de la vivienda) son causas frecuentes de accidente entre los trabajadores de la asistencia doméstica. Las aceras (en particular, las de superficie irregular), los escalones, las rampas de madera húmedas, el hielo, la nieve, las hojas o el musgo, los obstáculos en las aceras o zonas de paso y la iluminación deficiente entrañan otros tantos peligros que pueden causar accidentes fuera de la vivienda. Además, cuando un cuidador sale del domicilio del paciente acompañando a este, los riesgos para ambos pueden ser mayores que cuando aquel está solo.

Accidentes de tráfico

  • El desplazamiento al domicilio del paciente y desde este: los accidentes de tráfico son una de las causas más frecuentes de accidente de trabajo en la asistencia domiciliaria, y la causa principal de muerte. Para reducir los riesgos al mínimo hay que adoptar medidas tales como llevar el cinturón puesto, controlar el desgaste de los neumáticos, hacer un buen mantenimiento del vehículo, reducir la velocidad y las distracciones, prestar atención especial en los cruces y no conducir si se siente sueño o si se ha bebido alcohol o se han consumido drogas.
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Los accidentes de tráfico en los desplazamiento al domicilio del paciente y desde este son una de las causas más frecuentes de accidente de trabajo en la asistencia domiciliaria, y la causa principal de muerte.

Quemaduras y escaldaduras

  • Los trabajadores de la asistencia domiciliaria suelen exponerse a quemaduras causadas, por ejemplo, por el agua caliente, los hervidores de agua, los electrodomésticos y los productos químicos. Las quemaduras suelen producirse por exposición a llamas, a objetos calientes, a líquidos calientes, a productos químicos o a la radiación. Las escaldaduras se producen por contacto con calor húmedo, como el agua hirviendo o el vapor.

Riesgos ergonómicos

  • Levantar.
  • Empujar.
  • Posiciones forzadas.
  • Movimientos repetitivos.
  • Posturas prolongadas en posición vertical o sedente.
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El estado de salud de los pacientes influye en los trabajadores de la asistencia domiciliaria debido a que pueden entrar en contacto con enfermedades infecciosas como la hepatitis, el VIH, la gripe, la tuberculosis, la varicela y el sarampión. La mayoría de las infecciones de origen profesional que se transmiten por la sangre son consecuencia de lesiones causadas por instrumental cortopunzante contaminado de sangre tras un accidente o una práctica insegura. Imagen: Mycobacterium tuberculosis. Centro de Control y Prevención de Enfermedades. Instituto Nacional de Salud. EE UU.

Riesgos biológicos

  • Las condiciones insalubres son un motivo de preocupación especial, ya que está bien documentada la facilidad con la que se propagan las enfermedades infecciosas y diversos procedimientos de la asistencia domiciliaria pueden entrañar riesgo de infección. Puede entrañar riesgos la contaminación cruzada, es decir, la que se produce por transferencia de patógenos a través del contacto directo e indirecto con objetos inanimados. Los hogares insalubres pueden tener asimismo plagas, por ejemplo, de roedores, piojos, ácaros de la sarna o termitas.
  • También la ropa sucia de una casa representa un problema, porque se ha demostrado que es una vía de propagación de enfermedades. Está documentada, por ejemplo, la propagación de Staphylococcus aureus a través de la ropa sucia. Un estudio sobre higiene doméstica señaló los efectos negativos que tienen en la higiene de la ropa sucia en general determinados cambios en las prácticas de lavado (como la aplicación de temperaturas inferiores, el menor uso de lejía y la reducción de los volúmenes de agua). Estos cambios pueden entrañar mayor riesgo de infección para pacientes y cuidadores.
  • El estado de salud de los pacientes también influye: los trabajadores de la asistencia domiciliaria pueden entrar en contacto con enfermedades infecciosas como la hepatitis, el VIH, la gripe, la tuberculosis, la varicela y el sarampión. La mayoría de las infecciones de origen profesional que se transmiten por la sangre son consecuencia de lesiones causadas por instrumental cortopunzante contaminado de sangre tras un accidente o una práctica insegura.
  • La gestión incorrecta de los residuos médicos es otro problema en el entorno doméstico, ya que puede ser una fuente de microbios patógenos.
  • También puede haber riesgos por mordedura de un animal o por lesiones causadas por animales.
  • Exposición a instrumental cortopunzante: los trabajadores de la asistencia domiciliaria tienen la responsabilidad del uso y la eliminación del instrumental médico cortopunzante. Es frecuente que los pacientes y sus familiares no eliminen este tipo de instrumental de forma correcta (pueden dejarlo por la casa o tirarlo en una papelera), lo que constituye uno de los principales factores de riesgo para los trabajadores. También las jeringuillas y las lancetas pueden dejarse al descubierto en diversos lugares de la casa.
  • Otro motivo de preocupación es la reutilización de determinados artículos de un solo uso. Por ejemplo, se ha informado de que muchos pacientes con diabetes reutilizan las jeringas de insulina sin desinfectarlas previamente, hasta que la aguja queda inservible. Análogamente, es posible que en el entorno de la asistencia domiciliaria se desinfecten las bolsas de drenaje y vuelvan a utilizarse, lo que rara vez ocurre en un hospital.
  • Falta de agua: los trabajadores de la asistencia domiciliaria pueden verse obligados a actuar en hogares en los que no haya agua corriente o esta sea de mala calidad.
  • Las tareas domésticas pueden implicar la exposición de los trabajadores a productos químicos: los riesgos de esta exposición aumentan en el entorno de la asistencia domiciliaria, al no disponerse siempre del procedimiento correcto para su manipulación. Por otra parte, muchos de estos trabajadores no siempre saben qué tipo de medicamentos toma el paciente o las consecuencias de la exposición a ellos.

Riesgos psicosociales

  • Es posible que la asistencia que necesita el paciente no concuerde con la que ofrezca el trabajador.
  • No hay supervisión: no se supervisa directamente la labor del trabajador, que suele actuar solo, a veces tiene que desplazarse por barrios inseguros y en ocasiones ha de hacer frente a situaciones caracterizadas por el consumo de alcohol o drogas, a riñas familiares, a perros peligrosos o a un tráfico denso. Algunos estudios indican que el estrés laboral puede ser mayor que el que se da entre los profesores o los cuidadores de niños, al haber menos control del trabajo y ser menor el estímulo de este. Los trabajadores de la asistencia domiciliaria son los que más bajas por enfermedad se toman (30 días o más por año) y ocupan el segundo lugar por la tasa de absentismo.
  • El comportamiento peligroso de las personas fuera del hogar: el domicilio del paciente puede estar situado en una zona insegura, aislada o con una tasa de delincuencia elevada. En estas zonas puede haber riesgo de agresión. La presencia de bandas, toxicómanos o alcohólicos puede entrañar un mayor grado de riesgo de agresión relacionada con el trabajo
  • Miembros de la familia y visitantes (violencia): puede haber violencia contra los cuidadores procedente de los pacientes y, en ocasiones, de familiares y visitantes hostiles que se sientan estresados, molestados, frustrados, vulnerables o fuera de control. Es posible que los miembros de la familia adopten una actitud beligerante a causa de su frustración con la enfermedad del paciente o con las medidas asistenciales aplicadas.
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Las causas de los riesgos psicosociales en el sector sanitario son consecuencia de las elevadas cargas de trabajo, de los factores relacionados con el estrés y el agotamiento laboral, de la violencia e intimidación., del consumo de drogas, de la exigencias emocionales, de las dificultades con el idioma, de la falta de horarios de trabajo óptimos, de la crisis económica y del trabajo en solitario, entre otras.

Principales riesgos laborales emergentes de los profesionales sanitarios

A partir de los datos de las respuestas a los cuestionarios de las encuestas del ‘European Survey of Enterprises on New and Emerging Risks’ (Esener) los principales riesgos emergentes de los profesionales sanitarios que cabe esperar en Europa a partir de los cambios contextuales y los riesgos actuales, son los siguientes:

  • Se prevé un aumento de la exposición a agentes químicos relativamente nuevos, como los nanomateriales, con consecuencias desconocidas para los trabajadores. El personal que maneje estos materiales debe adoptar precauciones extraordinarias y hay que seguir investigando además sobre sus posibles efectos.
  • La exposición a agentes biológicos puede aumentar debido al aumento de los viajes y de la movilidad de los pacientes. Además, es probable que aumente la exposición a agentes (partículas procedentes de animales, etc.) en las viviendas, dada la previsión de aumento del número de trabajadores de la asistencia domiciliaria.
  • La exposición al ruido y a los riesgos físicos (por ejemplo, a la radiación) ligados al uso de técnicas médicas nuevas (como las Radiaciones Magnéticas) puede aumentar a medida que se desarrollen nuevos equipos. Todo ello puede entrañar nuevos riesgos para los trabajadores y exigir nuevas investigaciones sobre los efectos de la exposición.
  • Otro riesgo de inseguridad puede ser el vinculado a las barreras lingüísticas entre los trabajadores, y entre estos y los pacientes, a consecuencia de la inmigración.
  • La recesión económica puede elevar el riesgo de fallos en los equipos, dada la reducción de las inversiones para mantenimiento y reparación, o para la compra de otros nuevos.
  • El crecimiento de los costes de la asistencia, junto con los recortes del gasto público, ha aumentado la presión para la mejora de los servicios prestados, aunque manteniendo un elevado nivel asistencial.
  • Algunos hospitales han cerrado a causa de la situación económica, con lo que hay menos camas disponibles en las proximidades de los pacientes. Con la reducción del personal hay que aumentar, por otra parte, la eficiencia del servicio, lo que seguirá representando un factor de presión para los trabajadores en activo.
  • Las cargas de trabajo físico siguen suscitando preocupación, debiendo mencionarse entre los factores contribuyentes los siguientes: falta de equipos (como aparatos elevadores) en el hogar o aumento de los cuidados de larga duración en los pacientes con enfermedades crónicas, como la obesidad. También la creciente implantación de herramientas informáticas influye en los aspectos físicos. Los equipos móviles entrañan otros peligros ergonómicos.
  • El tiempo de trabajo seguirá siendo un problema si los trabajadores tienen que trabajar más horas (debido a las elevadas cargas de trabajo) y si hay más trabajadores (por ejemplo trabajadores domésticos y profesionales de la asistencia domiciliaria) que no estén protegidos por la legislación sobre SST.
  • La intensificación del trabajo puede aumentar a causa de las restricciones presupuestarias, la reconversión, la falta de personal, el mayor número de pacientes y la mayor necesidad de eficiencia. El creciente uso de las TIC puede influir también en este aspecto, al igual que un posible aumento del número de personas con más de un empleo. Los trabajos de la asistencia sanitaria y los trabajadores de otros subsectores en los que hay falta de personal pueden verse también afectados. La reconversión del sector contribuye al aumento de la inseguridad en el empleo.
  • La conciliación de la vida laboral y personal puede seguir siendo un problema y afecta en particular a las numerosas mujeres que trabajan en este sector.
  • La violencia y el acoso, en combinación con el carácter emocional del trabajo, generan aún gran preocupación en el ámbito de la asistencia sanitaria. Los expertos que participaron en la elaboración del informe de la EU-OSHA ‘Expert Forecast on Emerging Psychosocial Risks’ (previsiones de los expertos sobre los riesgos psicosociales) expresaron su opinión de que, aún tratándose de riesgos que no son nuevos, preocupan cada vez más, en especial en este sector. La creciente capacitación de los pacientes es un factor que contribuye aún más a estos riesgos.
  • La Directiva 2011/24/UE relativa a la aplicación de los derechos de los pacientes en la asistencia sanitaria transfronteriza tendrá un efecto negativo en algunos de los Estados miembros de la EU-28. Aunque en teoría la cooperación de los profesionales sanitarios en iniciativas dirigidas a favorecer la movilidad de los pacientes les permitirá aprender más y recibir formación sobre nuevos procedimientos y enfoques médicos, tendrá también una serie de efectos potenciales en ellos. La movilidad de los pacientes influirá en las oportunidades laborales y en las cargas de trabajo. En el país receptor de los pacientes, habrá que ampliar la capacidad contratando más personal; no obstante, con el actual déficit de profesionales sanitarios (por ejemplo, de enfermería) lo más probable es que aumente la carga de trabajo. Por otra parte, es muy posible que estos profesionales sanitarios hayan de enfrentarse a expectativas y actitudes distintas de las que tienen los pacientes nacionales, con la generación consiguiente de dificultades de comunicación y culturales, incluso de actitudes de acoso y de violencia. En los países que pierdan profesionales sanitarios, se tratarán de aprovechar al máximo los recursos humanos disponibles, lo que provocará el agotamiento laboral del personal y una elevada rotación.
  • Tendencia a favor de la asistencia domiciliaria: con la inminente aplicación de políticas dirigidas a acentuar el desplazamiento de la asistencia en régimen cerrado a la asistencia en régimen abierto, será necesario prestar más atención a la Seguridad y Salud en el sector de la asistencia sanitaria. Las personas con alguna patología pueden recibir asistencia no solo en hospitales, sino también en su propio domicilio y en residencias para mayores. Aumentará la presión que las instituciones asistenciales de nivel superior ejerzan sobre los médicos de familia y los trabajadores de la asistencia domiciliaria para que asuman más tareas.
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Entre los riesgos emergentes se prevé un aumento a la exposición de agentes químicos relativamente nuevos, como los nanomateriales, con consecuencias para la salud aún desconocidas. El personal sanitario que maneje estos materiales debe adoptar precauciones extraordinarias y además se debe seguir investigando sobre sus posibles efectos. Crédito imagen: Fraunhofer Institute for Toxicology and Experimental Medicine.

Además de los cambios sociales y demográficos a escala nacional, se prevén otros que tendrán un efecto positivo sobre la Seguridad y Salud Laboral en este sector como:

Más atención a las lesiones causadas por instrumental cortopunzante:

  • Las modificaciones de la legislación nacional tendrán más en cuenta la Directiva 2010/32/UE del Consejo, de 10 de mayo de 2010, que aplica el Acuerdo marco para la prevención de las lesiones causadas por instrumental médico cortopunzante en el sector hospitalario y sanitario.
  • Con ello se espera que mejore el cumplimiento de la normativa sobre Seguridad y Salud Laboral en el ámbito de las inspecciones específicas y de la cooperación entre las autoridades. Las mismas precauciones para la prevención de esas lesiones se aplican a otras profesiones del sector, como los servicios de limpieza, los de eliminación de residuos, etc. Se espera que tales medidas tengan una influencia positiva en los servicios y en la calidad de la asistencia.

Gestión de la salud y la seguridad en el trabajo:

  • Se prevé un aumento del número de especialistas en seguridad y salud en el trabajo en este sector. Con la mayor presencia de especialistas de estas características en hospitales (y en otros centros) que tengan la facultad de introducir cambios tales como la insistencia en el cumplimiento de los programas de vacunación, la prestación de ayuda y asistencia a los trabajadores con discapacidad, el ofrecimiento de programas de rehabilitación, etc., debería mejorar considerablemente la Seguridad y Salud en el Trabajo de los trabajadores sanitarios.
  • Se mantiene un vivo debate sobre el modo de mejorar la integración de la asistencia sanitaria y la asistencia social, lo que redundará en una mejora de la calidad de la asistencia. La implantación de «hospitales virtuales», mediante los cuales se realice una parte importante del tratamiento en el domicilio de las personas mayores, puede mejorar la prestación de los servicios y los resultados obtenidos. Una integración más estrecha de los riesgos clínicos y los riesgos para la SST permitirá mejorar la gestión de ambos.

Legislación e inspección:

  • Se prevé el cumplimiento del marco jurídico, el refuerzo de los órganos de inspección y el aumento de la sensibilización.
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Las lesiones causadas por instrumental cortopunzante son uno de los riesgos emergentes: Las modificaciones de la legislación nacional deberán tener más en cuenta la Directiva 2010/32/UE del Consejo, de 10 de mayo de 2010, que aplica el Acuerdo marco para la prevención de las lesiones causadas por instrumental médico cortopunzante en el sector hospitalario y sanitario.

Fuentes:

  • European Working Conditions Surveys (EWCS). https://www.eurofound.europa.eu/surveys/european-working-conditions-surveys
  • European Agency for Safety and Health at Work. Priorities for Occupational Safety and Health Research in Europe: 2013– 2020. Luxembourg: Publications Office of the European Union, 2013. 2. European Commission. Communication from the Commission to the European Parliament, the Council, the European
  • European Agency for Safety and Health at Work. Second European Survey of Enterprises on New and Emerging Risks (ESENER-2)-Summary. Luxembourg: Publications Office of the European Union, 2015.
  • Eurofound EU-OSHA. Psychosocial risks in Europe: Prevalence and strategies for prevention. 2014
  • Gagliardi D, Marinaccio A, Valenti A, Iavicoli S. Occupational safety and health in Europe: lessons from the past, challenges and opportunities for the future. Ind Health 2012; 50:7–11.
  • GBD 2013 Risk Factors Collaborators. Global, regional, and national comparative risk assessment of 79 behavioural, environmental and occupational, and metabolic risks or clusters of risks in 188 countries, 1990–2013: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2013. Lancet 2015;386:2287–232.
  • Rantanen J, Lehtinen S, Iavicoli S. Occupational health services in selected International Commission on Occupational Health (ICOH) member countries. Scand J Work Environ Health 2013;39:212–216

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