Así lo ha señalado el Instituto Nacional de Estadística en la Contabilidad Nacional del tercer trimestre, que confirma que la caída interanual de la economía fue del 4%.
La demanda interna ha seguido restando al crecimiento, aunque menos (6,5 puntos frente a los 7,4 del segundo trimestre), porque el consumo ha aminorado su caída gracias a una “percepción de la economía menor negativa por parte de las familias”, y también ha retrocedido menos la inversión.
Mientras, la actividad de los distintos sectores redujo también su descenso, y así en la industria retrocedió el 14,5% (1,3 puntos menos), en la construcción siguió cayendo el 6,6% y en los servicios su debilitamiento se estabilizó en el 1,3%.
Este dato del INE difiere en una décima de lo calculado por el Banco de España, que esperaba un descenso intertrimestral del 0,4% y un retroceso interanual del 4,1%.
El dato trimestral del PIB muestra una desaceleración menos pronunciada de la economía española en comparación con el segundo trimestre del año, cuando el PIB se contrajo un 1,1%.
Por su parte, la tasa interanual del PIB del tercer trimestre (-4%) mejora en dos décimas comparada con la registrada en el trimestre anterior (-4,2%).
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